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Graffiti genético: científicos imprimen tags en muestra de ADN

Salud

Por: pijamasurf - 06/07/2009

Científicos del J. Craig Venter Institute confesaron haber graffiteado, inscribiendo su nombre, la primera muestra sintética de una bacteria de ADN
Lo que podría ser la muestra más pequeña de un tag (firma característica de la práctica del graffiti) fue creada en un microscópico canvas dentro de un laboratorio: la piel de una bacteria sintética de ADN, desarrollada por un grupo de expertos genetistas en el J. Craig Venter Institute. Los autores de este significativo logro científico decidieron, sin compartirlo con nadie, inscribir sus nombres y así firmar secretamente su obra, al estilo de los graffiteros en las calles del mundo. Para algunos esto ha sido una acción artística, con un toque “vandálico”, mientras que para otros no ha sido más que un tributo al ego de cada uno de los participantes. A pesar de lo extravagante que puede sonar este graffiti digital, esta no es la primera vez que se inscribe algo dentro de un micro organismo. En 2003 un grupo de científicos alemanes “insertó” un poema en latin dentro del genoma de una planta. El lado oscuro de este descubrimiento, el hecho de que se pueda marcar una unidad genética sin que esto altere su funcionamiento, es la posibilidad de que se utilize este recurso para sellar productos animales o vegetales, y con esto alcanzar un climax en la filosofía pro copyright: por ejemplo las poco éticas trasnacionales que distribuyen granos alrededor del mundo, podrían etiquetar sus cultivos y tener los derechos de propiedad intelectual sobre variaciones genéticas de un cierto producto. Aunque suene algo apocalíptico este probable fenómeno del copyright genético, no hay que descartarla como uno de los shadow trends que se perfilan para la próxima década. Por ahora, lo que parece evidente, es que nuestro planeta necesita más graffiti y menos propiedad intelectual…
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Rapamycin, la droga de la Isla de Pascua que extiende la vida

Salud

Por: pijamasurf - 06/07/2009

El Rapamycin es lo más cercano que se tiene a una fuente de la juventud química; en el laboratorio ha retardado el envejecimiento de ratones hasta en un 38%
1_isla-de-pascua-_rapamycinUna sustancia descubierta en el suelo de la Isla de Pascua hace más 40 años podría ser lo más cercano al elixir de la jueventud. El Rapamycin, actualmente usado para prevenir el rechazo en el transplante de órganos y para tratar ciertos tipos de cáncer, fue probado en ratones de laboratorio logrando que aquellos que tomaron la droga vivieran un 38% más que aquellos ratones que no la tomaron. El Rapamycin, nombrado en honor a Rapa-Nui, el nombre autóctono de las Isla de Pascua, es hasta el momento la sustancia más efectiva y más pometedora para detener el proceso de envejecimiento. Ningún compuesto químico había demostrado tener la capacidad de aumentar la vida de un mamífero al administrasele ya en edad madura, como era el caso de los ratones de laboratorio. "Es la fundación para el futuro de la investigación en torno a retaradr el proceso de envejecimiento", dijo el científico David Harrison, del laboratorio Jackson, quien publicó su estudio del Rapamycin en la presigiosa revista inglesa Nature. Sin embrago, los mismos científicos alertan que el Rapamycin todavía no está listo para ser usado rapazmente por humanos en búsqueda de retardar la muerte, ya que suprime el sistema inmunológico, todavía no se desarrolla su mejor vía de administración, ni se tienen estudiados sus efectos secundarios. El Rapamycin administrado a los ratones a la edad de 600 días, algo similar a los 60 años humanos, hizo que las hembras vivieran 1,245 días a diferencia de 1094 dían en promedio para las que no lo tomaron; los macho que lo tomaron vivieron 1,179 días y los que no: 1,078 días. Si el Rapamycin es capaz de extender la vida unos 10-15 años, como los datos sugieren, enfrentaríamos un nuevo paradigma social, puesto que también se retardaría la edad de jubilación y en general la línea de tiempo de los seres humanos, que a lso 50 años estarían a la mitad de su vida (recordemos que Dante en la Divina Comedia marcaba el mezzo del camino vital a los 33 años). The Easter Island Drug that Extends Lifespan Brroke Greenberg, la niña que no envejece