La película mexicana «Tijuana, todavía» se estrenará en el Festival de Venecia
Arte
Por: Mateo León - 07/28/2026
Por: Mateo León - 07/28/2026
La cinta mexicana Tijuana, todavía ha sido seleccionada oficialmente para proyectarse en la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, luego de haber sido desarrollada y producida dentro de la decimocuarta edición de Biennale College Cinema, el laboratorio de formación del propio festival veneciano.
Creado en 2012, Biennale College Cinema se ha consolidado como uno de los programas más relevantes para cineastas emergentes de bajo presupuesto a nivel mundial, ofreciendo no solo mentoría y desarrollo de proyecto, sino financiamiento directo por parte de La Biennale di Venezia. En esta edición, Tijuana, todavía recibió un apoyo de 200,000 euros para su producción, cifra que la coloca entre las apuestas más respaldadas del programa este año.
Dirigida por Gabriel Gutiérrez Morales, la película se aleja deliberadamente de la representación que el cine ha construido históricamente sobre Tijuana, ciudad que el imaginario audiovisual suele asociar con la violencia del narcotráfico o con el tránsito migratorio visto desde la distancia. En cambio, la cinta nace de las propias vivencias del director como inmigrante queer, y propone un territorio narrativo poco explorado dentro del cine LGBTIQ+ hecho en México: mirar las heridas fronterizas desde la transformación personal antes que desde el trauma colectivo.
La historia sigue a Chava (interpretado por Humberto Busto), un hombre que está por cumplir cincuenta años y que divide su vida entre cantar en un coro gay y trabajar en el autolavado familiar. En paralelo, Maksim (Petr Filimonov) es un joven queer que huyó de San Petersburgo para evitar ser reclutado en la guerra de Ucrania y que espera, en un albergue de Playas de Tijuana, la resolución de su solicitud de asilo.
Ambos personajes se conocen de forma anónima a través de una aplicación de encuentros sexuales, un vínculo digital que funciona como refugio mientras las circunstancias los mantienen distantes. Pero cuando las políticas migratorias cambian y las citas de asilo se cancelan, Maksim queda abandonado a su suerte y decide buscar a Chava fuera de la pantalla. Ese encuentro real obliga a ambos a confrontar los fantasmas del exilio y los desafíos de construir un hogar en un territorio tan fracturado como sus propios deseos.
"Para mí, su historia representa la capacidad humana de reconstruir el sentido de pertenencia justo en el lugar donde alguna vez nos quebramos", explicó Gutiérrez Morales sobre una trama que conecta la realidad tijuanense con los desplazamientos globales contemporáneos, desde la guerra en Europa del Este hasta las políticas migratorias en la frontera norte de México.
Para Humberto Busto, la selección en Venecia representa un momento excepcional en su carrera: "Nunca en mi vida había sentido tanta emoción al presentar un proyecto. Representa la posibilidad de compartir con el mundo nuestro punto de vista, la forma en que nos vemos, cómo queremos ser representados y las problemáticas actuales que nos mueven y nos preocupan, con las cuales queremos entablar un diálogo".