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G7 2026 en Évian: ¿Qué se decide esta semana mientras el mundo ve el Mundial?

Sociedad

Por: Mateo León - 06/14/2026

Del 15 al 17 de junio, los líderes del G7 se reúnen en un balneario alpino francés para tratar guerras, inteligencia artificial, minerales críticos y el futuro de la ayuda global

Esta semana, la atención del planeta está repartida de forma muy desigual. La mayor parte mira hacia los estadios de México, Estados Unidos y Canadá, donde se disputa el Mundial de futbol 2026. Pero hay un rincón de los Alpes franceses —una ciudad termal de menos de 10,000 habitantes con vistas al Lago Lemán— donde del 15 al 17 de junio se tomará un conjunto de decisiones que probablemente afecten más la vida cotidiana de las personas que cualquier resultado en la cancha.

Évian-les-Bains, conocida en el mundo por su agua mineral, es esta semana la sede de la 52ª cumbre del G7: el encuentro anual de los líderes de las siete economías más avanzadas del planeta —Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Japón y Canadá— más la Unión Europea y un grupo de países invitados que incluye a Brasil, India, Corea del Sur, Kenia y Egipto. Emmanuel Macron, anfitrión del encuentro, eligió el lugar con la conciencia de su peso histórico: Évian ya fue sede de una cumbre en 2003, pero también del acuerdo que puso fin a la guerra de Argelia en 1962 y de una conferencia sobre refugiados judíos en 1938. La ciudad tiene el hábito de recibir al mundo cuando el mundo no sabe qué hacer consigo mismo.

Esta edición no es la excepción.

La agenda de Évian 2026 abarca territorios muy distintos, pero todos con consecuencias de largo plazo:

Ucrania y el estrecho de Ormuz

Zelenski participará en una sesión convocada por Macron para intentar mantener el apoyo militar a Kiev, en un momento en que Trump ha desplazado su atención hacia el conflicto con Irán. El bloqueo del estrecho de Ormuz —por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial— es el otro punto de presión inmediata sobre la economía global.

 

Minerales críticos e inteligencia artificial

Dos temas que en apariencia son distintos pero están íntimamente ligados: sin litio, cobre, grafito y tierras raras no hay chips, sin chips no hay IA, y sin IA no hay economía del siglo XXI. El G7 buscará acuerdos para diversificar cadenas de suministro que hoy dependen en exceso de China, y para establecer estándares comunes sobre el desarrollo tecnológico.

 

Ayuda al desarrollo y gobernanza global

En un momento en que los presupuestos de ayuda internacional se recortan en varios países miembros, Francia empuja para que el G7 se comprometa con nuevas formas de financiamiento para países vulnerables. Brasil, representado por Lula, llevará además una agenda de reforma de instituciones como la OMC y la ONU.

 

Infancia en línea y cancer

Dos temas que la presidencia francesa colocó como prioritarios de largo plazo: acuerdos para proteger a menores en plataformas digitales y un impulso coordinado a la investigación oncológica entre los países más ricos.

Sobre todo esto planea la figura de Donald Trump, que llegará a Évian el lunes después de celebrar su cumpleaños número 80 en Washington —incluida una pelea de artes marciales mixtas en la Casa Blanca— y que ya en la cumbre de Canadá en 2025 abandonó el encuentro antes de la clausura. Su sola presencia reordena las prioridades del encuentro: los europeos llegan con la intención de presionarlo sobre Ucrania y Oriente Medio; él llega con su propia lista.

"La ambición es clara: una cumbre de convergencia entre aliados, una cumbre de gestión de crisis y una cumbre con resultados concretos."

Así definió la presidencia francesa el tono del encuentro. En esta edición no habrá declaración conjunta final —un formato que la tensión interna del grupo hace cada vez más difícil de sostener— sino acuerdos específicos por tema, una arquitectura más modesta pero quizás más honesta sobre lo que el multilateralismo puede lograr hoy.

Hay algo revelador en el contraste entre los dos eventos que compiten esta semana por la atención global. El Mundial es televisivo, emocional, inmediato: gana o pierde alguien, y el resultado se sabe en 90 minutos. El G7 es opaco, técnico, diferido: sus consecuencias se sienten en meses o años, en forma de precios de energía, acceso a tecnología, flujos de ayuda o la posibilidad de que una guerra termine o no. Uno es difícil de ignorar. El otro es difícil de entender. Pero Évian, esta semana, importa más.


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Imagen de portada: Tom Nicholson/REUTERS