Investigadores plantean la existencia de una segunda esfinge enterrada en Giza
Ciencia
Por: Yael Zárate Quezada - 04/03/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 04/03/2026
Un grupo de investigadores italianos sostiene haber identificado indicios de estructuras ocultas bajo la meseta de Giza, en Egipto, lo que reabre el debate sobre los elementos aún no explorados en uno de los complejos arqueológicos más estudiados del mundo.
El equipo, encabezado por el ingeniero especialista en radar Filippo Biondi, asegura que los datos obtenidos apuntan a la posible existencia de una segunda escultura monumental enterrada en las inmediaciones de la Gran Esfinge de Giza. A partir de estos hallazgos preliminares, también plantean la hipótesis de una red subterránea de gran escala que podría extenderse bajo el complejo.
De confirmarse, esta evidencia modificaría la comprensión actual sobre la planificación y función de las Pirámides de Giza, consideradas uno de los principales referentes de la arquitectura del antiguo Egipto. La posibilidad de una infraestructura subterránea compleja abriría nuevas líneas de investigación sobre el diseño original del sitio.
Los investigadores basan sus conclusiones en el análisis de imágenes satelitales y estudios con radar de penetración terrestre. En este proceso, detectaron una elevación del terreno de aproximadamente 33 metros de altura cerca de la Esfinge, lo que llamó su atención por su forma y ubicación.
El equipo también examinó el subsuelo en distintas áreas del complejo, incluyendo las zonas que conectan las pirámides con la Esfinge. Según sus resultados, existen indicios de pozos verticales y túneles horizontales que formarían un sistema interconectado bajo la superficie.
Uno de los elementos más relevantes del estudio es la detección de un túnel profundo con divisiones internas que presentan similitudes con los pasadizos ya conocidos bajo la Esfinge. Para Biondi, esta aparente correspondencia estructural podría reforzar la hipótesis de una segunda figura monumental enterrada y de un diseño más amplio de lo que se pensaba.
Pese al interés que ha generado el anuncio, cualquier intervención en la zona dependerá de la autorización de las autoridades egipcias. Por ahora, el equipo continúa analizando los datos recopilados mientras la comunidad científica mantiene cautela ante la falta de confirmación mediante excavaciones directas.