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Esta mujer hace increíbles esculturas con las semillas del aguacate (FOTOS)

Arte

Por: pijamasurf - 12/06/2017

Rostros de piedra, diosas del bosque, tótems, hongos y demás figuras con las pepas labradas del aguacate

El aguacate, en tiempos recientes, ha tenido una explosión internacional por ser considerado como una superfood y, por otro lado, ha dado pie a una especie de pánico en sociedades anglosajones por lo que llaman "avocado hand": manos cortadas por no saber partir un aguacate, algo que, para las personas que han crecido con aguacate toda su vida, parece ridículo. De cualquier manera, el aguacate es uno de los alimentos más deliciosos y sanos del mundo, a veces llamado la "mantequilla de los dioses", la fruta querida del ave más bella: el quetzal. Y, como podemos ver aquí, tiene numerosos usos, incluyendo la posibilidad de convertir su semilla o pepa en interesantes figuras artísticas, en un cosmos de rostros de piedra.

Jan Campbell un día descubrió la belleza y textura de la semilla de aguacate después de comerse uno y empezó a experimentar lijando su superficie. La artista irlandesa, luego empezó a crear toda una serie de figuras inspiradas por el folclor celta, a las que llama "piedras". Labra rostros tranquilos de espíritus de la naturaleza en los huesos del aguacate y, a veces, hongos, diosas, tótems y protectores. Una maravilla de la creatividad que surge por simplemente estar despierto y atento a los detalles.

Puedes visitar Avocado Stone Faces para ver más de su obra.

 

 

 

¿Geniales o terribles? Estas son las 50 películas que provocan mayor división de opiniones

Arte

Por: pijamasurf - 12/06/2017

¿Quieres comenzar una discusión sin fin? Di que una de estas películas de Lars von Trier, Christopher Nolan o González Iñárritu son verdaderas obras de arte… o todo lo contrario

Una opinión elemental y más o menos generalizada asegura que, en cuestión de arte, nada puede ser juzgado “bueno” o “malo”, exitoso o decepcionante, genial o terrible porque, según se repite, tanto la percepción de la obra de arte como la obra en sí pertenecen al dominio de la subjetividad.

La objetividad no existe en el arte, dicen quienes piensan así, y aunque en esto quizá no se equivocan, a partir de dicha premisa consideran, erróneamente, que la ausencia de objetividad en el arte impide emitir un juicio crítico sobre una obra.

En este sentido, el portal Gizmodo realizó recientemente un ejercicio interesante para conocer las películas que, en los últimos años, han resultado más polémicas para los espectadores. Polémicas en un sentido muy puntual: mientras que a algunos les parecen admirables y verdaderas obras maestras, otros las califican con las peores notas. Esto es, son películas de las que parece que nadie puede ponerse de acuerdo respecto de su importancia, calidad o valor dentro de la historia del cine.

Para llegar a estos resultados, el equipo de Gizmodo utilizó la información de Metacritic, un sitio de Internet de tipo “agregador” (aggregator) que está programado para recolectar críticas de películas que se publican en diversos medios, “normalizarlas” (estadísticamente hablando) y situar a todas en una misma escala, para así valorar todos los filmes según los mismos parámetros.

El método usado por Gizmodo se detalla en este enlace, pero de momento basta con mencionar que se tomaron en cuenta 9 mil 516 películas que a su vez generaron más de 190 mil críticas de 842 personas especializadas en esta labor, datos a los que su vez se aplicó una desviación estándar (SD) para conocer la dispersión estadística de dichas valoraciones, con lo cual se obtuvo esto: las 50 películas que más han dividido a los críticos en los últimos años.

Vale la pena mencionar que, casi como un corolario inevitable, de ese mismo análisis se derivó otra clasificación: las 50 películas que nadie tiene ningún problema en reconocer como “buenos” filmes.

Más allá del falso debate sobre la dicotomía subjetividad/objetividad en el arte, resulta claro que es posible decir que un libro, una película, una pintura o cualquier otra expresión artística es pésima o sobresaliente y considerarlo así más allá de la percepción personal. 

Como puede entenderse desde la teoría de sistemas de Niklas Luhmann, el arte desarrolló en su seno y a lo largo de su historia los recursos necesarios para evaluar, clasificar y jerarquizar sus propias producciones. De ahí la existencia de figuras como los críticos de arte, por ejemplo, los curadores, los historiadores del arte, las revistas especializadas, festivales, ferias, exposiciones retrospectivas y, en general, todos los elementos que contribuyen para que una obra tome su lugar dentro del sistema. 

El disentimiento y el debate son parte también de ese sistema y, de hecho, dos de los mecanismo fundamentales para mantenerlo en marcha y activo.