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Lo improbable en el universo de lo improbable: esta adolescente de sólo 19 años no puede creer que haya ganado en la misma semana 2 veces la lotería

Iba de camino a Arizona, viniendo de California, y la adolescente Rosa Domínguez compró un boleto de lotería llamado Power 5 con un costo de 5 dólares; su compra la hizo en una estación de gasolina en Paso Robles. En el momento se enteró que había ganado más de medio millón de dólares.

Un par de días después, porque sí --según dijo--, compró otro boleto de $5 Lucky Fortune Scratcher y ganó 100 mil dólares adicionales, ¡todo en la misma semana! La primera vez que obtuvo el premio “estaba tan nerviosa que quería llorar”, declaró. La probabilidad de ganar, sumando ambos casos, es algo así como de 1 en 2 millones.

En ocasiones, la suerte simplemente se presenta. Como a esta chica, seguro no lo verás en tu vida, pero este caso nos prueba que sí, que existe esa ínfima posibilidad de fortuna que a veces alcanza a algunos, quizá para mostrarnos que sencillamente existe (recordemos al hombre que ha ganado la lotería siete veces).

Según Domínguez, usará el dinero para hacerse de un automóvil y consentirse a sí misma.

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AlterCultura

Por: PijamaSurf - 07/11/2017

Recientemente se hallaron nuevos vestigios de las construcciones hechas por los aztecas

Pocas miradas extranjeras tuvieron el privilegio de ver cómo Tenochtitlán rompía la luz y el brillo de un lago custodiado por montañas. El asombro que cautivó a los primeros conquistadores les hizo balbucear descripciones de una grandeza que conmovió a sabios y emperadores del mundo entero. Aún hoy sólo podemos imaginar y recrear sus informes, con base en pequeñas ventanas a tesoros arqueológicos, abiertas por las nuevas tecnologías.

Gracias al cultivo y desarrollo de la arqueología y la antropología, hoy es posible desentrañar el Centro Histórico de la Ciudad de México sin llevar a cabo una carnicería de los monumentos de la historia moderna. Tal es la paradoja de muchos sitios arqueológicos que han quedado sepultados por catedrales, palacios o montañas en la selva. Por fortuna, a veces una calle perdida en un predio olvidado puede facilitar un pequeño vistazo a las glorias pasadas.

 

 

De este modo fue que una investigación de 7 años sacó a la luz un templo dedicado a Ehécatl, el cual está acompañado de un juego de pelota, en uno de cuyos bordes se encontró una ofrenda ritual de vértebras de hombres jóvenes. La excavación se hizo a espaldas de la Catedral Metropolitana, debajo de la cual se extiende la mayor parte del área del templo, de más de 36m de longitud.

El dios Ehécatl representaba al viento, elemento necesario para activar a los Tlaloques, encomendados por Tláloc para romper los cuencos que en el cielo guardaban la lluvia. La importancia de Ehécatl para la subsistencia de los mexicas es, pues, equiparable a la lluvia y a la guerra, por lo cual el templo recién descubierto estaba de frente a las pirámides del Templo Mayor.

Las ruinas circulares del templo de Ehécatl recuerdan que existe un centro ceremonial inmenso debajo del Centro de la ciudad, cubierto por el asfalto, los adoquines, los antiguos palacios y las viviendas viejas y deshabitadas, como la memoria que acompaña y cubre a los muertos.