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La ciencia muestra que definitivamente el multitasking no es muy productivo

De manera llamativa, hace algunos años se pensaba que el multitasking era algo positivo entre ciertos grupos (quizás algo que era difundido por compañías de tecnología o una cultura empresarial poco inteligente que buscaba explotar a los trabajadores). Y aunque la habilidad de hacer dos cosas o más a la vez puede ser útil en muchas ocasiones, como regla el multitasking es una pésima estrategia de aprendizaje o productividad.

En los últimos años diversos neurocientíficos han hecho estudios con personas haciendo multitasking y medido el tiempo que tardan en realizar múltiples tareas, el número de errores que cometen y demás efectos relacionados. La American Psychology Association ha determinado que cambiar de una tarea a otra tiende a reducir la productividad en cerca del 40% y se cree que se pierden unas 16 horas a la semana por hacer multilabores. "El multitasking parece más efectivo en la superficie, pero en realidad hace que las cosas tarden más e involucra más errores". 

El psicólogo David E. Mayer de la Universidad de Michigan sostiene que el multitasking aumenta en un 50% el número de errores que tenemos en promedio al llevar a cabo una tarea. Además, interfiere con el aprendizaje, pues la información no se asimila a nivel profundo. Así que si estudias usando tu teléfono, ya sabes.

Otros estudios sugieren que un 2% de la población es eficiente realizando multitasking, pero estas son las personas que menos tendencia tienen ello, es decir tienen una gran capacidad de focalizar su atención, probablemente porque la han aprendido a cultivar evitando el multitasking.

Esta ingeniosa actualización de "¿Dónde está Wally?" lleva el juego al formato 360º

¿Dónde está Wally? es para muchos un recuerdo tal vez grato, o no, pero sin duda añorable. Para muchos es una de esas cosas que se encuentran en el desván de la memoria infantil, junto con las caricaturas del domingo por la mañana, ciertos juguetes, el cereal azucarado y alguna otra correría.

Wally es un personaje creado por el ilustrador inglés Martin Handford, quien lo dibujó en 1986 para la casa editorial Walker Books a petición de su director de arte. Handford imaginó un viajante con pinta de distraído y atolondrado que por su peculiar vestimenta siempre terminaba perdido en el entorno.

Este dibujo tenía como propósito ser un entretenimiento para los niños, quienes tenían que encontrar a Wally –enfundado siempre con su gorro y suéter de franjas rojas y blancas y sus pantalones de mezclilla azules– en ambientes tan disímiles como la fiebre del oro de mediados del siglo XIX, una estación común de trenes o una feria.

El libro gozó de una excelente recepción mundial, al grado de que traspasó las fronteras del Reino Unido e incluso dio origen a una franquicia que incluyó una serie animada, juguetes y videojuegos.

Para los nostálgicos, Kevin Hohler, diseñador y fotógrafo, recién compartió en las plataformas 360-drawing.com y kuula.co una ingeniosa actualización de este juego visual. Un “¿Dónde está Wally?” que aprovecha la tecnología 360º de las imágenes digitales.

¿Qué te parece? ¿Te animas a revivir la emoción de buscar y buscar, con cierta impaciencia, animado por la satisfacción futura de encontrar?