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Actualmente para dar positivo en marihuana un atleta olímpico tendría que ser "un consumidor dedicado"

AlterCultura

Por: Edmée García - 08/12/2016

En 2013, la Agencia Mundial Antidopaje o WADA elevó el umbral de THC y cannabinoides en la sangre de los atletas olímpicos. La idea es evitar que los atletas consuman marihuana durante la temporada de competencia

Los Juegos Olímpicos de Río que reúnen a deportistas de más de 200 países del mundo son ineludiblemente un reflejo de los tiempos. Esto significa que la forma en la que  los medios han cubierto la participación de las atletas enfocándose en su apariencia y no su desempeño ha sido criticada. También la desigualdad de la sociedad brasileña ha sido tema de conversación, pues los costos de las Olimpíadas son muy altos y no traen beneficios a los más pobres. Pero eso no es todo, el tema de dopaje también ha sido puesto sobre la mesa, especialmente después de que la participación de los atletas rusos fuera suspendida por este motivo. Pero cuando se trata de dopaje en atletas nada es tan simple como parece y eso nos lleva a otro tema muy actual: la marihuana.

Pues aunque el enfoque de la Agencia Mundial Antidopaje o WADA, por sus siglas en inglés, está en los esteroides, hormonas y otro tipo de intervenciones realizadas para mejorar el rendimiento físico de los atletas, la cannabis sigue estando en su lista negra. Sin embargo, el umbral de THC en la sangre que la WADA tolera ha cambiado, en 2013 esta agencia incrementó el umbral a 150 nanogramos por mililitro (ng/ml). Lo cual inevitablemente renovó la conversación sobre el caso de Ross Rebagliati, un esquiador de snowboard que en 1998 se volvió el primer atleta olímpico en ganar una medalla de oro en este deporte, pues esta disciplina sólo fue introducida hasta los Juegos de Nagano. Pero poco después Rebagliati dio positivo en consumo de marihuana y se volvió en el primer esquiador de snowboard olímpico en perder su medalla, aunque la recuperó después de apelar. No obstante, es irónico notar que de acuerdo a estas nuevas reglas Rebagliati no hubiera tenido problemas en primer lugar, ya que su índice de THC en sangre era sólo de 17.8ng/ml.

De acuerdo con Ben Nichols, vocero de WADA, la decisión de aumentar el umbral para que llegara a esta cantidad es para detectar cuando los atletas consumen marihuana durante el período de competencias. De tal manera que la cannabis no está prohibida fuera de la competencia y de acuerdo con Allen St. Pierre, el director ejecutivo de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes sobre la Marihuana o NORML, un atleta tendría que ser “un consumidor dedicado de cannabis para dar positivo”.  

Esto puede hacernos creer que algo está cambiando en la actitud general de la sociedad con respecto a la marihuana, sobre todo después de su legalización en diferentes puntos del globo. Sin embargo, la marihuana continúa en la lista de substancias prohibidas de la WADA por razones morales. Ya que esta agencia utiliza tres criterios para vetar sustancias: que causen riesgo a la salud, que aumenten el rendimiento físico y que representen una violación al espíritu deportivo. La cannabis está en esta última categoría, a pesar de ser una planta con propiedades antiinflamatorias y que suele ayudar en el manejo de dolor físico, entre otras propiedades terapéuticas

De tal manera que aunque el uso de cannabis no necesariamente implique que un atleta pierda sus medallas, los estigmas sobre los consumidores de cannabis prevalecen. Y es poco probable que veamos en los próximos años a un atleta olímpico avalando el uso de marihuana, al menos a uno activo, pues Rebagliati decidió capitalizar su historia e involucrarse en la naciente industria de cannabis. Algunos deportistas incluso se muestran reacios a aceptar patrocinios de marcas de alcohol, como es el caso de Scotty Lago, un esquiador de snowboard que tras recibir una oferta en este sentido en 2010 decidió rechazarla por el riesgo que representaba. De acuerdo con Lago:

"Al final cuando te estás dirigiendo a una demográfica joven y como embajador de tu deporte, animar a beber a las personas es un movimiento cuestionable. Probablemente es mejor para tu ingreso a largo plazo permanecer en una zona neutral. Sólo lo recomendaría durante el ocaso de la carrera de un atleta o si están involucrados en algo más extremo como surfear olas gigantes, lo cual puede ser atractivo para una audiencia más madura". 

Quizá un ejemplo de cómo puede ser que la sociedad no esté preparada para aceptar que sus ídolos deportivos también pueden ser consumidores de marihuana ha sido el caso de Michael Phelps, que en 2009 se volvió la comidilla de los medios cuando se hizo pública una foto en la que salía fumando un bong. El nadador admitió su autenticidad y se disculpó con sus fans, ademas de aceptar las repercusiones, pues esto hizo que perdiera el patrocinio de una reconocida marca de cereal. Sin embargo este año fue elegido para portar la bandera de su país durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Río. A pesar de que Phelps no haya abogado por el uso de cannabis ni hablado en pro de la prohibición, el hecho de que pudiera recuperar su prestigio puede indicar que aunque el statu quo de las instituciones aún no termine de revolucionar su posición con respecto a la cannabis, la óptica de la sociedad sobre el tema sí está cambiando. 

Artesano crea exquisitas espadas según un método revelado en sueños

AlterCultura

Por: pijamasurf - 08/12/2016

Chen Shih-Tsung es el último (¿o el primero?) de una tradición de exquisitos herreros especializados en la creación de espadas que hacen temblar, según sus palabras, "al universo y a los dioses"

Todas las imágenes: Matthew RobertsonEpoch Times

En la tradición china abundan leyendas sobre antiguos forjadores de espadas invencibles que recibían instrucciones detalladas por parte de seres celestiales que se les presentaban en sueños. Pero al igual que mucha de la tradición milenaria del gigante asiático, la Revolución Cultural de Mao borró cualquier documentación historiográfica de estos artesanales procesos; sin embargo, Chen Shih-Tsung, un vendedor de autos de Taiwán, sintió fuertemente el llamado y ha dedicado su vida a darle vida a su vez a estas armas legendarias.

Como una especie de Quijote asiático, la imaginación de Chen se nutrió de la literatura marcial china. En una entrevista con Epoch Times nos enteramos que Chen de 60 años tiene un carácter afable, incluso alegre, nada que remita al herrero sagrado Hefesto de la mitología griega, el orfebre de las armas de los dioses, con gesto severo y modales ariscos. 

Chen pasó muchos años trabajando en una concesionaria de autos usados para hacerse del capital necesario para hacer espadas. El alto costo de los materiales y herramientas ya podría conferirles a sus espadas en sí mismas un valor monetario estratosférico, pero es el lento trabajo artesanal de Chen lo que las vuelve invaluables. Sus viajes por China y el sur de Asia en pos de maestros o conocimientos sobre el arte de hacer espadas fueron poco fructíferos, por lo que decidió experimentar por sí mismo a base de prueba y error. Sin embargo, Chen contaría con una ayuda inesperada.

En su libro Words from the Purple Hermit of Hao Yuan Celestial School (Palabras del ermitaño púrpura de la Escuela Celestial de Hao Yuan), Chen narra que el proceso de crear espadas "sobresalta el universo y mueve a los dioses". De acuerdo con su texto, antes de realizar su primera espada Chen tuvo un sueño donde seres celestiales se comunicaron con él sin usar palabras, mostrándole cómo hacer espadas. También afirma que sus creaciones tienen poderes mágicos; y, desde un punto de vista químico, podría tener razón.

El proceso de hacer espadas es artesanal, y mientras una se enfría el artesano puede trabajar en la siguiente. Se necesita una aleación de distintos aceros que no son baratos y cuya dureza excede, al final del proceso, la de cualquier herramienta de metal conocida, siendo capaces de partir rocas por el medio. La fórmula precisa es secreta, pero el resultado es una hoja de insuperable dureza y capaz de doblarse hasta 60°, una exquisita metáfora de la flexibilidad y fuerza de la mente, pues gran parte del proceso depende de la tenacidad del artesano y su entrega a la tarea.

chen

Por ejemplo, Chen cuenta que medita 1 hora antes de comenzar a trabajar en su taller, de modo que la intención se materialice en trabajo. La espada se crea a partir de un "sentimiento" continuo, por lo que no puede interrumpirse una vez comenzado, lo que hace que Chen trabaje a veces 20 horas seguidas con pausas para sus necesidades básicas. El esmerilado se realiza con una máquina, pero Chen se basa en la temperatura de la hoja para saber qué paso dar a continuación. Si una de las orillas se rebaja más que la otra, la hoja se arruina; de hecho, utilizando este método es un milagro que las espadas adquieran la dureza que las caracteriza, pues sobrecalentarlas o manipularlas sin la temperatura adecuada también echaría a perder miles de dólares de fino acero. La verdadera herramienta son las manos de Chen.

El último paso, una vez que la hoja está lista y se le ha colocado un mango, consiste "simplemente" en tallarla diariamente con un paño... durante 2 o 3 años. El calor generado de esta forma afecta la estructura molecular de la hoja, de modo que nunca necesitará mantenimiento ni se oxidará. Esta es la parte de la magia que puede explicarse en términos científicos. A decir de Chen:

el hierro y el acero se oxidan cuando entran en contacto con el aire porque el aire contiene humedad. La humedad del aire es absorbida por el metal a través de poros y luego se combina con el cristal de metal, resultando en un cambio químico que causa la oxidación y la corrosión. Para decirlo de otra forma, el hierro y el acero no se oxidarán si no tienen poros.

El paciente pulido de la hoja funde la pequeña cantidad de aluminio presente en los materiales en la superficie, lo que bloquea los poros de la espada y la hace increíblemente resistente.

El futuro de este arte --incluso el comienzo mismo de un linaje de artesanos de las espadas-- depende completamente de los hijos de Chen, quienes están aprendiendo el arduo trabajo físico y espiritual implicado en estas creaciones. "El valor de una espada maestra nunca podrá ser calculado en términos de dinero", explica Chen; "Es un tesoro invaluable que debe ser una herencia para que las generaciones futuras admiren y cuiden".