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7 canales de YouTube para aprender fotografía (en todos los niveles)

Arte

Por: pijamasurf - 07/20/2016

¿Aprender fotografía en línea? Gracias a Internet y sus recursos, dominar la técnica fotográfica y refinar sus detalles más exquisitos es posible

La fotografía tiene una cualidad que, según se vea, puede jugar a su favor o en su contra: en una cultura tan visual como la nuestra, parece que está al alcance de cualquiera. Los smartphones, por ejemplo, tienes cámaras con cada vez mejor resolución, y las cámaras mismas casi desde siempre han sido objetos o máquinas que parecen sencillas de operar y asequibles. Un poco como sucede con la bicicleta, parece que cualquiera de nosotros puede tomar una y salir y comenzar a usarla.

Esto es bueno, por un lado, porque en cierto modo hace que la puerta de entrada al arte fotográfico sea muy amplia. Sin embargo, para continuar con el símil de la bicicleta, no menos cierto es que aun cuando cualquiera pueda usar una cámara, ello no implica que tome buenas fotografías. Para esto hace falta conocimiento, técnica, práctica y, lo mejor de todo, mucha experimentación personal.

A continuación compartimos una lista de canales en YouTube y algunos otros recursos destacados para aprender fotografía en línea. Sea que te estés iniciando o que busques refinar ciertos detalles, esperamos que algo de esto te sea útil.

Por lo demás, si tú conoces algo al respecto, no dudes en compartirlo con nuestra comunidad en la sección de comentarios.

 

 

Este es un canal de contenido diverso y atractivo, con series dedicadas lo mismo a la fotografía callejera que a detalles tan mínimos pero necesarios como sostener bien la cámara. Su formato Aprende en menos de 1’ es uno de los más atractivos y útiles.

https://www.youtube.com/channel/UCmGOWBYtcTqTQoY6CZ_H6Ww

 

 

Toni de Ros cuenta con uno de los canales de enseñanza fotográfica más vistos de YouTube, lo cual se explica por su estilo sencillo y claro y la buena selección de los temas de los que se ocupa.

https://www.youtube.com/user/derostoni/

 

 

Luciano Ippolito, fotógrafo profesional de origen argentino que posee también un buen sentido didáctico.

https://www.youtube.com/user/lucianoippolito/

 

 

En el canal de Guillermo Flores, fotógrafo mexicano, se encuentra un curso de fotografía básica en 12 videos, además de varios otros que cubren aspectos de técnica intermedia y avanzada, incluyendo algunos para usar Photoshop.

https://www.youtube.com/user/memo06dic

 

 

Desirée Delgado es otra videoblogger destacada respecto de asuntos fotográficos, sobre todo porque también ha sabido ampliar el espectro temático y de preguntas frecuentes.

https://www.youtube.com/user/evelynkenobi

 

 

La Reveladora es un canal popular cuyos videos pueden resultar útiles. Te sugerimos comenzar filtrándolos por la opción “Más populares”.

https://www.youtube.com/user/lareveladora/

 

 

Buena parte de los videos de David López son reseñas sobre modelos de cámaras, lo cual, llegado el momento, también puede ser de mucha utilidad. No obstante, en meses recientes también ha incluido pequeños tutoriales sobre técnica fotográfica.

https://www.youtube.com/user/loupes/

 

BONUS

 

En Vimeo, Adrián Rico tiene una serie de 10 videos sobre cómo tomar fotografías en situaciones o con motivos específicos: viajes, animales, espectáculos públicos, personas, etcétera.

https://vimeo.com/adrianerx/videos

Gregory Corso contempla a un tigre en el Zoológico de Chapultepec

Arte

Por: Adán de Abajo - 07/20/2016

El escritor ladeó su rostro para intentar colocarse dentro de los ojos del tigre y mirar lo que estaba mirando

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Sus ojos eran opacos y la mirada de muerte. El espíritu emigró lejos del cuerpo desde hace tiempo. La boca entreabierta, abandonada a sí misma, mostraba un colmillo astillado con el que otrora derribó y descuartizó grandes presas en las planicies africanas.

El poeta se encontraba ubicado del otro lado del enrejado, tras una valla de alambres y arbustos y de un foso con agua pestífera que separaba la jaula de los visitantes. Algo se retorció en su estómago y aguijoneó su pecho. Un sentimiento inmisericorde. Nostalgia por sus varios años de condena en dos de las prisiones más violentas de Estados Unidos cuando aún era menor de edad. Dolor ante un ser que ni siquiera anhelaba ya la libertad, sirviendo de diversión a niños y adultos, quienes eran incapaces de entender por qué estaba ahí. ¿Por qué terminó sus días confinado en un exhibidor de bestias si nació libre y anduvo, recorrió, cazó y se reprodujo a su antojo?

En la cárcel conoció a muchos convictos, quienes se hacían cuestionamientos semejantes.

Gregory Corso desconocía si el felino dormía o estaba en algún tipo de trance. Los cuencos mortecinos se dirigían con indiferencia hacia el vacío, sin importarle la prisión que le rodeaba ni los mirones que no le quitaban los ojos de encima, y mucho menos aquel poeta, considerado el más joven de los escritores beats, quien lo estudiaba con detenimiento y se esforzaba en vano en reconstruir su vida anónima.

El escritor ladeó su rostro para intentar colocarse dentro de los ojos del tigre y mirar lo que estaba mirando. Hizo un enorme esfuerzo de atención y concentración en la bestia, intentando ubicarse dentro de su perspectiva de animal cautivo. Unas gotas de sudor rodaron por su frente, su corazón comenzó a latir a toda máquina.

Por un segundo tuvo la certeza de que el felino ya no respiraba.

 

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[caption id="attachment_111343" align="alignright" width="300"]Imagen: www.youtube.com Imagen: www.youtube.com[/caption]

Llegó desde Nueva York haciendo autostop junto con su mejor amigo, el gran poeta beat Allen Ginsberg. Acababan de recorrer juntos casi todas las universidades estadounidenses y algunos países de Europa leyendo alocados y vanguardistas versos, organizando performances y siendo protagonistas de duraderas fiestas. Ginsberg lo desenterró de un bar de lesbianas en San Francisco, donde trabajaba como cuidador y escribía poemas sobre una mesita en sus ratos libres. Quiso ligárselo desde un inicio y fracasó una y otra vez. Empero, se hicieron enormes amigos y compañeros de viaje. Recién terminaba una condena de 3 años por robo en la frontera con Canadá, donde conoció a los más temidos mafiosos italianos, quienes lo acogieron y patrocinaron sus estudios autodidactas en la biblioteca de la prisión.

En Ciudad de México se reunieron con Jack Kerouac, el cual muy pronto los abandonaría para recorrer Europa y Marruecos, dejándoles abierta la invitación de reencontrarse con él en el norte de África, donde los esperaba el padre de todos los beats: William Burroughs.

Gregory Corso logró apreciar las cualidades más íntimas de la piel del felino: las comisuras de donde brotaban los bigotes, el tono amarillento de los dientes desgastados, la sinuosidad con la que sus rayas negras surcaban la piel rojiza y majestuosa a pesar de los años y el cautiverio.

Estaba haciendo un profundo estudio de todos sus detalles fisiológicos y psíquicos, diseccionando su anatomía y su espíritu.

En prisión, el escritor estuvo a punto de ser violado en las regaderas, hasta que un gorila de Lucky Luciano le salvó el culo al defenderlo y despedir a sus agresores, quedando con esto comprometido definitivamente con la mafia italiana. Le presentarían al Padrino: Lucky, quien lo recibiría como a un hijo y lo adoptaría igual que a mascota, incitándolo a que leyera y escribiera, aprovechando las largas horas en la prisión.

 

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El sonido metálico del candado de la jaula sonó. Un cuidador del zoológico arrojó los despojos de un aborto de becerro. El animalito casi palpitaba todavía, probablemente habría sido sacado apenas hace un par de horas del vientre de su madre, sacrificada en el matadero. Una tensión desgarró el aire y el ambiente como un cuchillo muy fino, como los colmillos casi en hoz del felino.

Cierta cantidad de gente alrededor de la jaula y en torno a Corso se congregó, a la expectativa de lo que haría el gran depredador con el becerro. Todos querían un espectáculo. El poeta se sintió compadecido, ahora por el pequeño bovino, molesto contra aquel publico bestial que añoraba ver sangre.

Su primer libro se lo patrocinaron sus amigos de la Universidad de Harvard, en donde transcurrió un par de años haciéndose pasar por estudiante, durmiendo en los apartamentos de sus compañeros, colándose en el comedor tres veces al día, seduciendo a las muchachas, escribiendo poesía y obras de teatro, devorándose sin piedad la biblioteca completa, metiéndose de oyente a las clases sobre literatura y filosofía grecolatinas, hasta que fuera descubierto por el decano y éste desistiera de echarlo cuando leyera su bella obra, convirtiéndolo en un poeta visitante.

El público ni siquiera se dio cuenta cómo ocurrió. En un instante en que los niños y las señoras ya estaban gritando asustados y los varones y muchachos decían "¡Oh!", y el poeta se precipitaba a  extraer su libreta del saco de terciopelo para tomar apuntes mientras parpadeaba.

El tigre se incorporó de un saltó, apoderándose del cuerpo entero de la trémula cría, para trepar en otro segundo imperceptible a su nido fabricado con troncos por sus cuidadores, masticándolo a placer hasta convertirlo en nada.

 

Twitter del autor: @adandeabajo