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¿Quieres aprender a detectar tus procesos mentales inconscientes? Aprende a meditar

Salud

Por: pijamasurf - 06/28/2016

Libérate de la tiranía del inconsciente aprendiendo a meditar

El psicólogo Carl Jung consideraba que una de las claves en el proceso de individuación --el "Santo Grial" de su psicología-- era hacer conscientes aspectos de la mente inconsciente que determinan nuestra conducta de manera permanente por definición, sin que podamos percibirlo. Para ello Jung desarrolló diversas técnicas, incluyendo el uso de mandalas; un método probado por la religión y ahora por la ciencia es la meditación.

Un famoso estudio sobre el libre albedrío realizado en 1983 por el neurocientífico Benjamin Libet pidió a varios voluntarios que apretaran un botón en el momento en el que ellos así lo quisieran, mientras miraban un reloj especial que les permitía observar el tiempo con mucha precisión. Comúnmente la personas pensaban que estaban decidiendo apretar el botón 200 milisegundos antes de que sus manos se movieran --sin embargo, los electrodos revelaron que la actividad en el cerebro que controla el movimiento ocurre 350 milisegundos antes de que se tome una decisión, lo cual sugiere que nuestra mente inconsciente es la que lleva el mando y "decide" cuándo apretar el botón. 

Una nueva versión del experimento probó algo similar con un grupo de 57 voluntarios, 11 de los cuales practicaban meditación. El experimento notó que  los meditadores manifestaron un lapso de tiempo mayor entre cuando sentían que decidían mover las manos y el momento en el que se movían físicamente --esto fue 149 milisegundos contra 68 milisegundos en las demás personas. 

Lo anterior apunta a que los meditadores son capaces de percibir la actividad inconsciente de su cerebro antes que la mayoría de la gente. Según comenta la revista New Scientist, esto fue predicho por el académico budista Georges Dreyfus y afirma la noción de que la meditación permite ser más consciente de los procesos corporales internos. Esto último es de hecho uno de los aspectos esenciales que enseñó Buda y que actualmente se conoce como "mindfulness", el estado de observación del presente, de la respiración, del aquí y el ahora. 

 

En Pijama Surf:

Cómo meditar (una sencilla guía para principiantes)

Guía práctica para aclarar la mente durante la meditación

Elie Metchnikoff, el padre de la inmunología y la historia del descubrimiento de los probióticos

Salud

Por: pijamasurf - 06/28/2016

Uno de los grandes genios de la ciencia y su fascinante descubrimiento de que las bacterias juegan un papel importante en la salud de nuestro organismo

Actualmente decenas de millones de personas consumen probióticos en alimentos como el yogur o en suplementos para tratar diversas condiciones digestivas todos los días. Esto, en gran medida, se debe al descubrimiento que hizo el microbiólogo ruso Elie Metchnikoff hace alrededor de 120 años. 

Metchnikoff fue un niño prodigio que recibió el apodo de "Mercurio" debido a su gran curiosidad e hiperactividad. Según cuenta su esposa en su biografía, a los 9 años ya estaba dando lecturas de ciencia a su familia, y a los 16 años tuvo su gran epifanía al recibir un microscopio de parte de un profesor de su universidad.

La clave de la visión de Metchnikoff fue que al mirar al interior de los tejidos y ver la plétora de microorganismos que residían ahí no los concibió como corpúsculos patógenos, aislados y extraños, sino como parte del gran proceso de interconexión holística de la naturaleza. Esto fue lo que le permitió entender que las bacterias tenían también una función positiva en la vida humana. 

Se le considera el padre de la inmunología por haber formulado la "teoría de la facocitiósica", en la cual definió la función del sistema inmune de resistir enfermedades, particularmente de las células blancas (leucocitos), que son capaces de reconocer intrusos y atacarlos. Esta idea, que era completamente nueva e incluso fue disputada por Pasteur en su momento, le valió el premio Nobel de Medicina en 1908. 

La forma en la que Metchnikoff descubrió la existencia de ciertas bacterias que hoy llamamos probióticas en el organismo humano es sorprendente y nos revela la gran valentía y curiosidad que lo caracterizaron. En 1892, durante una epidemia de cólera, Metchnikoff fue su propio conejillo de indias e ingirió una bebida con el virus Vibrio cholerae con el fin de probar su teoría de que el sistema inmune hacía que algunas personas resistieran ciertas infecciones. Después de notar que no se había enfermado, se decidió que un colaborador suyo tomara también la bebida; tampoco se produjo una infección, pero un tercero sí contrajo el virus y casi muere. Esto lo inspiró a hacer una prueba en una placa de Petri con el virus del cólera, lo que le permitió descubrir que ciertas bacterias --las cuales también podían encontrarse en el intestino humano-- impedían el crecimiento de los virus. Este fue el inicio de la medicina probiótica, que apenas actualmente está teniendo su apogeo.

El otro descubrimiento central en la moderna adopción de los probióticos y especialmente del yogur ocurrió después de observar la inusitada longevidad de los campesinos búlgaros, algunos de los cuales superaban los 100 años de edad, lo cual atribuyó a su hábito de tomar yogur. "Ya que el ácido láctico funciona tan bien para detener la putrefacción en general, por qué no ha de cumplir la misma función en el tracto digestivo", teorizó Metchnikoff, quien hacía eco de uno de los aforismos de Hipócrates que sugiere que todas las enfermedades inician en el intestino, siendo éste la puerta que divide a los órganos con el mundo externo. 

Pensar que consumir bacterias podía ser benéfico para el ser humano en ese momento parecía contraintuitivo y ciertamente el pensamiento probiótico ha tardado en galvanizar nuestra cultura. "El lector puede sorprenderse de mis recomendaciones de absorber grandes cantidades de microbios, ya que la creencia general es que los microbios son dañinos. Esta creencia, sin embargo, es errónea", escribió hace 100 años este gran pionero. Metchnikoff teorizó que los probióticos encontrados en el yogur de los búlgaros podían tomarse en pastillas, pero murió en 1916, antes de ver esto hecho realidad. 

La importancia del trabajo de Metchnikoff apenas empieza a dimensionarse con el descubrimiento del microbioma humano y con las abundantes investigaciones que se realizan actualmente, las cuales están recopilando convincente evidencia que sustenta sus teorías. Hoy sabemos que desequilibrios en la población de la microbiota en el intestino del ser humano están correlacionados con gran cantidad de enfermedades y que muchas enfermedades, desde la gastritis hasta la depresión, pueden presentar mejorías cuando se restablece dicho equilibrio a través de la dieta, el consumo de probióticos o el ejercicio. 

 

Fuentes

https://archive.org/stream/lifeofeliemetchn00metciala/lifeofeliemetchn00metciala_djvu.txt

http://nautil.us/issue/23/dominoes/the-man-who-drank-cholera-and-launched-the-yogurt-craze