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Este es uno de los mejores canales en YouTube para aprender a ver cine (VIDEO)

Arte

Por: pijamasurf - 03/05/2016

Todo cuadro es una pintura, asegura el editor Tony Zhou, quien desde hace 1 año sostiene un proyecto en YouTube y otras plataformas en el que explica de manera clara los recursos del lenguaje cinematográfico

En nuestra época de consumo incesante e imperativo parece que cada vez hay menos tiempo y espacio para aquello que, de alguna manera, se resiste a dicha tendencia, navega a contracorriente, por el solo hecho de que su razón de ser tiene sentido en un marco distinto –de disfrute, de interpretación, acaso igualmente de consumo, pero con un sentido diferente.

Tal es el caso, en general, de las expresiones creativas que no sin cierto anacronismo podríamos denominar aún “artísticas”. Aunque se trata de un concepto un tanto rebasado, la categoría de las llamadas “bellas artes” todavía nos sirve para reunir de golpe esas disciplinas que además de seguir cultivándose, apelan a ciertos dominios de lo humano que no han sido conquistados totalmente por el mercado y sus valores dominantes. No toda la música que se genera actualmente tiene como fin su venta y consumo comercial, tampoco todo el cine ni toda la literatura, a pesar de que lo usual sea crear productos que obedezcan a las leyes de la oferta y la demanda.

Por otro lado, además, el capitalismo se ha especializado en crear subjetividades aptas para el sistema, lo cual, en este caso, deviene en la formación de un gusto específico propicio al consumo de esos mismos productos. La música de un Justin Bieber, por ejemplo, no genera ganancias millonarias por casualidad, sino porque incluso antes de que el cantante comenzara a despuntar existía ya todo un horizonte de posibilidad para su éxito futuro, concretizado en una legión de consumidores dispuestos a encontrar “agradable” ese tipo de expresión cultural.

En el cine sucede algo muy parecido. Décadas y décadas de cine de acción, de superproducciones y otros productos hollywoodeneses han moldeado una manera específica de ver una película. Todavía ahora es más o menos común escuchar que una película se considera buena o mala “por sus efectos especiales”, que si es “muy lenta” se vuelve aburrida o que la verosimilitud de la historia es determinante en el disfrute de la misma.

Y no es que esos criterios estén equivocados. En efecto: la producción, el ritmo y el guión de una cinta son elementos fundamentales para determinar su calidad. Sin embargo, no son los únicos. Y quizá más importante aún sea pensar desde dónde se realizan estos juicios de valor. El cine comercial ha limitado nuestra percepción y posibilidades de experiencia al punto de hacernos querer ver características específicas, quizá incluso incapacitándonos para saber apreciar una película en toda su dimensión. ¿Quién, por ejemplo, es capaz ahora de leer de verdad poesía? Algo parecido sucede en el cine.

La forma cinematográfica es la manera en que imágenes y sonido trabajan juntos para crear significado. Si piensas el cine como un lenguaje, esos son su vocabulario y su gramática. Composición, iluminación, edición, color, silencio, movimiento y música son todos los aspectos de la forma. Hay una extraña idea de que estas cosas son aburridas, pero honestamente es más bien divertido.

Lo sepas o no, de hecho tú entiendes el lenguaje del cine con fluidez. Este canal es para hacerte (y hacerme) más hábil en ello.

Así es como Tony Zhou presenta y describe la labor que desde hace poco más de 1 año ha concretado en el proyecto Every Frame a Painting (algo así como Cada cuadro, una pintura), una suma de videoensayos en los que el también cineasta y editor freelance toma alguno de los recursos del lenguaje del cine y lo explica e ilustra de manera sencilla, ingeniosa, informada y, sobre todo, aplicando él mismo el conocimiento que busca divulgar –porque, como dice en el video que dedica a la estructura en F for Fake de Orson Welles (1973), los videoensayos no son ensayos, son filmes.

El material que Zhou ha generado en este tiempo comprende una treintena de videos en los que ha abordado asuntos diversos como la composición del movimiento (tomando ejemplos de películas de Akira Kurosawa), los desafíos que implica hacer comedia de acción (y aquí sigue la labor de Jackie Chan), cómo los objetos más elementales inciden sobre nuestra percepción de un personaje o una situación en una película (por ejemplo, las sillas) o, más recientemente, cómo los hermanos Coen usan las tomas de plano y contraplano para mostrar la contradicción inherente a la naturaleza humana y los dilemas morales a los que a veces nos enfrenta la vida.

Además de los hipervínculos que hemos repartido en esta nota, compartimos ahora una pequeña selección de videos tomados del canal de YouTube de Every Frame a Painting, en donde dejamos un par de los más interesantes. La ventaja de usar esta plataforma es que los subtítulos en español se activan automáticamente al reproducir el material.

Martin Scorsese - The Art of Silence

 

Satoshi Kon - Editing Space & Time

 

Buster Keaton - The Art of the Gag

 

Edgar Wright - How to Do Visual Comedy

 

Chuck Jones - The Evolution of an Artist

 

El cine, como todo arte, existe para hacernos ver que siempre hay más de lo que miramos en una primer vistazo, que la realidad nunca es lo que parece, y este proyecto de Tony Zhou contribuye a ponernos en ese camino de descubrimiento.

Las fotografías de Matthieu Ricard, el monje budista considerado "el hombre más feliz del mundo"

Arte

Por: pijamasurf - 03/05/2016

Inspirando con majestuosas imágenes de la naturaleza en los Himalayas, Ricard llama a llevar una vida más lenta y menos consumista

Matthieu Ricard es un monje budista que dejó su carrera como científico en Francia para seguir el Dharma desde hace 40 años. Ricard, quien vive en Nepal, en una ocasión fue conectado a unos electrodos para medir sus ondas cerebrales mientras meditaba; los resultados de la medición --la firma neurológica de su estado mental, con grandes picos gama-- hicieron que fuera llamado "el hombre más feliz del mundo". Aunque él mismo dice que esto es una exageración, no hay duda de que en su estudio del budismo ha logrado una profunda y pacífica conciencia. Además de escribir, traducir y trabajar en proyectos humanitarios, se dedica también a la fotografía con el fin de inspirarnos a valorar la naturaleza y conservar el planeta.

En una reciente entrevista con el Garrison Institute, Ricard enfatizó la necesidad de vivir más lento:

No es contradictorio hablar de una emergencia de ir más lento. No es cómo si estás frenéticamente nervioso al bajar la velocidad. Simplemente es tiempo de ir más lento. Todos estos términos --bajar la velocidad, la simplicidad, hacer más con menos-- la gente responde a ello diciendo: "Ah, ya no voy a poder comer helado de fresa". Y se siente mal por ello. Pero en realidad lo que no notan es que la simplicidad voluntaria lleva a una forma de vida más feliz.  

Ricard considera que la gente tiene dificultades tomando medidas de austeridad, debido a que estamos acostumbrado a reaccionar sólo cuando sentimos un peligro inmediato. En este caso, es como si supiéramos que vamos a ser atacados por rinocerontes, pero esto ocurrirá en 30 años. Su fotografía, sin embargo, tiene la función de mostrar la belleza del mundo, sugiriendo "lo increíblemente triste que sería que fuera destruido. Debemos inspirar, pero también debemos ser honestos sobre lo que va pasar en el futuro si no dirigimos toda nuestra energía, ingenio, creatividad, decisión y determinación a resolver esta crisis".

Las imágenes de Ricard muestran la vida en Nepal, las altas cumbres, aves y monjes solitarios entre los picos nevados y las nubes, páramos del recogimiento espiritual, imágenes que son reflejos de una mente clara y calma y que nos llaman a buscar esos espacios en nuestro interior.

En su antología de textos budistas On the Path to Enlightenment, Ricard escribe:

El primer paso para alguien que aspira a seguir el camino espiritual es entender cuán preciosa es la vida humana. Usada sabiamente, es una oportunidad única para actualizar el potencial de iluminación que yace dentro de todos nosotros, pero que es fácil de dilapidar. Según el budismo, de todas las posibles formas de vida que podemos tomar en la rueda de existencias, nacer humanos es altamente inusual y es comparado con disfrutar de un banquete después de siglos de hambruna.

Este banquete que es la vida está formado de majestuosas montañas, ríos, mares, bosques, plantas, animales y hombres y la posibilidad de hermanarse con todo lo que existe, en la dicha de compartir la oportunidad de crecer.

 

Galería de fotos de Matthieu Ricard