*

X

Científicos criminológicos revelan la identidad de Banksy

Por: pijamasurf - 03/04/2016

Todo apunta a que Banksy es Robin Gunningham, un multitalentoso inglés de 46 años

Uno de los mayores enigmas de la cultura pop en décadas recientes podría haber sido resuelto por un grupo de científicos de la Universidad Queen Mary, en Londres. Y de haberse encontrado la cotizada respuesta, esto sería gracias a una novedosa técnica empleada en criminología que se llama "perfilado geográfico".

La historia del arte urbano tiene un parteaguas claro: antes y después de Banksy. La masificación cultural de esta práctica registrada en los últimos 10 o 15 años se debe, en buena medida, a la monumental popularidad que adquirió la obra de este inglés. Combinando de forma brillante la acidez crítica con una cierta técnica gráfica, los mensajes que Banksy ha ido plasmando en muros alrededor del mundo redimensionaron el arte callejero –para bien y para mal– y han detonado, estamos seguros, millones de reflexiones entre transeúntes que tuvieron la fortuna de encontrarse con sus obras.

A pesar de vender piezas en cantidades exorbitantes y de que múltiples celebridades posean obras suyas (por ejemplo Kate Moss), resulta increíble que Banksy haya logrado mantener su anonimato. Sin embargo esto último podría haber terminado, luego de que un grupo de científicos se propusiera demostrar la eficacia del método de "perfilado geográfico", el cual, se dice, será una herramienta de gran utilidad para determinar la identidad de criminales.

Básicamente este método consiste en mapear las locaciones en las que una persona ha sido vista; en el caso de Banksy, se tomaron los puntos en los que ha realizado piezas. A partir de estos puntos se construye matemáticamente un patrón que va comprimiéndose, al combinarse con diversas pesquisas, hasta determinar una pequeña área y posteriormente apuntar a una persona. En el ejercicio, tras analizar 140 puntos marcados en Londres y Bristol, se concluyó que la identidad del elusivo artista urbano corresponde a Robin Gunningham. Curiosamente se trata de la misma persona a la que había apuntado una investigación periodística realizada en 2008. 

De acuerdo con un artículo publicado entonces en The Daily Mail, Gunningham nació en 1973 y sus allegados lo recuerdan como una persona nómada y multitalentosa, particularmente en lo que respecta al arte, que se inició en el arte callejero y a quien luego perdieron de vista. 

Sea o no Banksy, es difícil imaginar que el teatro lúdico orquestado por este brillante artista se detendrá. De hecho es muy probable que ya esté contemplado el momento en que pierda el anonimato, independientemente de que sea o no esta vez, y que tenga preparada una catártica y burlona soap opera para celebrarlo. A fin de cuentas Banksy es Banksy, sin importar cuál haya sido su exidentidad.

5 rituales diarios para mantener la salud y juventud de tu cerebro

Por: pijamasurf - 03/04/2016

Tu cerebro necesita cuidados especiales: no tienes que comprar nada, sólo cambiar algunos hábitos para mantener su salud (y la tuya) a largo plazo

Nuestras funciones cognitivas y nuestro cerebro no son por completo independientes de nuestros hábitos y emociones, sino profundamente interdependientes de éstos. Lo que pensamos afecta lo que sentimos, y viceversa. Y si bien no es posible mantener bajo total control ni nuestras emociones ni nuestra gimnasia cerebral, existen algunos rituales (sustentados en investigaciones de expertos) para mantener nuestro cerebro en buenas condiciones a lo largo de la vida.

 

1) Celebra pequeñas victorias

No importa si no eres una persona religiosa o muy espiritual que digamos; según B. J. Fogg, director del Persuasive Tech Lab de la Universidad de Stanford, el hecho de darte un momento para felicitarte a ti mismo(a) por las cosas que hacen bien afecta positivamente en tus emociones. De acuerdo con Fogg, el cerebro no puede diferenciar entre el progreso "real" y el progreso percibido. Y el progreso percibido parece guardar la llave secreta de la motivación: una rutina creativa que comience muy temprano va fortaleciendo la percepción de que estás haciendo algo con tu tiempo, lo que te motiva para seguir activo el resto del día.

 

2) Mantén tu cuerpo activo

A menudo escuchamos aquello de que el cerebro es un músculo y como tal hemos de mantenerlo ejercitado. Pero no se trata de una gimnasia exclusiva del cerebro, sino de ver el cuerpo como un todo interdependiente: si haces ejercicio, tu circulación mejora y tu cerebro recibe sangre con mejor oxigenación, lo que lleva a procesos cognitivos más finos. Un estudio de 2003 de la Universidad de Georgia descubrió que 20 minutos de actividad física moderada son suficientes para afectar positivamente procesos cerebrales como la memoria y el procesamiento de la información.

 

3) Aprendizaje constante

Un cerebro joven, sin importar la edad que tengas, depende de tu capacidad para adquirir nuevos conocimientos (no sólo nueva información). Tara Swart, investigadora del MIT, recomienda activar zonas del cerebro que no usas tan a menudo aprendiendo cosas nuevas, como practicando un idioma, aprendiendo a tocar un instrumento musical, etc. El escritor James Altucher sugiere hacer listas diariamente sólo con ideas: comienza tu día anotando cosas, como sueños o ideas de libre asociación, no necesariamente relacionadas con trabajo. La idea es que tu cerebro aprenda a pensar fuera de sus cauces habituales para mantenerse joven.

 

4) Adopta una posición erguida

Tu mamá tenía mucha razón cuando te decía que no te encorvaras: un estudio de Harvard de 2013 encontró una relación entre la actitud de las personas, la postura y el uso de gadgets. Las personas se muestran más seguras y acertivas cuando se sientan con la espalda erguida, y más vulnerables cuando están encorvadas revisando sus teléfonos. Erik Peper de la Universidad Estatal de San Francisco aconseja revisar la postura cada hora para no caer en lo que llama "iPosture", o la joroba propia de los que revisan incesantemente su teléfono celular; también recomienda acercar la pantalla del celular al rostro cuidando de no doblar la espalda. En suma, la postura corporal transforma la actitud.

 

5) No duermas con tu teléfono cerca

Aunque no existen estudios concluyentes que demuestren que la señal de Wi-Fi afecta tu cerebro, la luz que emite la pantalla afecta negativamente la producción de melatonina (la hormona del sueño, encargada de controlar tu ciclo circadiano), por lo que es deseable que no estés expuesto a luces de pantallas al menos 2 horas antes de irte a dormir. El cerebro necesita de 6 a 8 horas de sueño por muchas razones, pero una de las más importantes es la de desechar beta-amiloides, neurotoxinas que han sido halladas en personas con Alzheimer.