*

X

Teatro en Chicago adapta la novela "2666" de Roberto Bolaño en montaje de 5 horas

Por: pijamasurf - 02/22/2016

¿Es posible traducir la experiencia de una novela tan ambiciosa como "2666" a un montaje de 5 horas con intermedio, algunas de cuyas partes fueron filmadas como película?

Esta nota podría comenzar con un personaje bastante bolañesco: Roy Cockrum de 58 años, actor, director, se hizo sacerdote hace unos años y tomó voto de pobreza, sin saber que inesperadamente ganaría 153 millones de dólares en la lotería.

Recordando un viaje a Londres y una obra que le pareció particularmente poderosa, Cockrum decidió que si alguna vez tenía dinero lo invertiría en las artes; por ello, poco después de recibir su premio, se dedicó a visitar teatros en Estados Unidos y hablar con directores que pudieran necesitar dinero para producciones ambiciosas. Ahí entran otros dos personajes, el director Robert Falls y el dramaturgo Seth Bockley.

Falls supo por primera vez del novelista chileno Roberto Bolaño en un viaje a Barcelona en 2006. La publicidad de la novela abarrotaba las calles, y los carteles de 2666, con sus exóticas cruces rosas, lo movieron a leer las más de mil páginas del libro. Años después, un sacerdote millonario tocaría a su puerta para conocer sus proyectos más irrealizables.

2666 de fue publicada por primera vez en 2004, poco después de la muerte de Bolaño. Estaba dividida originalmente en cinco secciones que serían, cada una, un libro separado. Sin embargo fue editada en una sola pieza y lanzada al mercado. Probablemente la expresión anterior es la más acertada: a partir de su muerte, el boom Bolaño cundió entre las mesas de novedades, a lo que siguieron traducciones y la romantización de la figura por parte de editoriales y lectores por igual.

La novela en sí es bastante demandante, puesto que va y viene entre multitudes de personajes, retratos oníricos, historias de la Segunda Guerra Mundial y discusiones sobre todo, desde literatura hasta deportes. ¿Son adaptables los recursos de una novela tan ambiciosa al espacio teatral? ¿Esta "traducción"-adaptación promoverá más la lectura y disfrute de la obra de Bolaño o será sólo la puntada de un sacerdote excéntrico que quería donar algunos millones para las artes? ¿Los gringos sabrán ver algo más que las espectaculares cruces rosas en el desierto, exotizando la tragedia de las mujeres muertas en Santa Teresa/Ciudad Juárez? El reto no es menor: en 2008, Alex Rigola montó en Chile 2666, con un planteamiento similar al montaje de Chicago: cinco pequeños espectáculos de 1 hora que conformaran una unidad. Cuando se le preguntó qué hubiera pensado Bolaño de su montaje, Rigola dijo: "creo que se hubiera cagado en mí y en mi familia".

Aunque su estreno está programado para este mismo año se sabe que tendrá secciones enteras en formato de video, lo que seguramente hará todavía más "espectacular" el montaje. Aquí una entrevista con Falls y Bockley acerca del proyecto, para LitHub.

MDMA reduce la agresividad y aumenta la empatía, según estudio con macacos

Por: pijamasurf - 02/22/2016

El uso de MDMA en circunstancias clínicas con macacos permite avizorar un buen futuro a posibles aplicaciones de la sustancia en humanos para promover la empatía y la comunicación emocional

Un estudio dirigido por el doctor Sébastien Ballesta de la Universidad Lyon 1 buscó analizar en términos de comportamiento los conocidos efectos de apertura emocional (empatogenia o entactogenia) de la asimilación de MDMA. También conocida como éxtasis o Molly es una conocida droga de fiesta que aumenta la empatía y promueve el baile y el comportamiento festivo (en primates humanos), pero su dosificación ha sido poco estudiada, sin contar con que se trata de una sustancia ilegal, y por lo tanto su fórmula no está regulada sobre una base estándar. 

El MDMA puede ser utilizado en un campo clínico para incidir en las modulaciones farmacológicas de comportamientos afiliativos estimulando la descarga de serotonina, dopamina y noradrenalina en roedores, humanos y otros primates. Para la investigación se empleó a tres macacos cangrejeros machos, jóvenes y acostumbrados a un entorno social. Se administraron por vía subcutánea tres dosificaciones distintas (1, 1.5 y 2mg/kg, o pequeña, mediana y grande) y se filmaron con cámaras especiales los comportamientos de los primates durante 68 sesiones, con un intervalo de 1 semana entre las sesiones para no afectar negativamente la descarga hormonal de los macacos.

Un total de 200 horas de comportamiento fueron clasificadas en cinco categorías de conductas básicas: descansar, locomoción, búsqueda de alimento, contacto social (acicalamiento propio y compartido) y juego con un objeto. Con la dosis más baja (1mg/kg) aumenta la manipulación del objeto y el juego; esto es relevante porque los investigadores lo interpretan como un aumento de la curiosidad y probablemente relacionado con las propiedades alucinógenas del MDMA, además de que dichos animales no suelen manipular objetos en presencia de otros macacos en situaciones normales (i.e.: cuando los médicos no les están inyectando cosas).

A partir de la dosis mediana y grande los comportamientos tienden a hacerse más sociales y en las tres dosificaciones se inhibe el impulso de buscar comida, lo cual coincide con las conocidas propiedades anorexigénicas del MDMA. Con la dosis de 2mg/kg la locomoción se vuelve incesante, lo que verifica la propiedad estimulante de la sustancia. Los investigadores explican que "el MDMA sólo incrementa el acicalamiento social recibido, no el dado, lo que sugiere que tal efecto prosocial puede explicarse como un incremento en las posturas no agresivas más que un incremento genuino en la motivación de afiliación social".

En otras palabras, el aumento de la conducta social de los macacos no se debe a que el MDMA "incremente" la necesidad de contacto físico, sino a que reduce los mecanismos de defensa y vuelve a los animales más "abiertos" para socializar. En condiciones normales, los macacos no siempre quieren que otro macaco venga a rascarles la cabeza, pero con una dosis grande de MDMA la reticencia y el impulso de defensa bajan, pues por alguna razón no se sienten amenazados. Tal vez este estudio ayude a explicar por qué el MDMA puede funcionar en terapias de pareja para primates no humanos: nuestras reticencias contra el otro bajan y somos más proclives a empatizar con sus sentimientos y motivaciones, más que a enfrentarnos a ellos.