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John Oliver hace trizas a Donald Trump en su show y propone llamarlo "Drumpf" (VIDEO)

Por: pijamasurf - 02/29/2016

Trump puede ser gracioso en pantalla, como un video de caídas dolorosas, pero tenerlo en la Casa Blanca no es sólo una amenaza para Estados Unidos sino también para el mundo entero

 

John Oliver lo hizo de nuevo: teóricamente no debe de ser muy difícil desestimar al payaso Donald Trump, pero hasta ahora nadie lo había hecho con una mezcla tan elocuente de humor y evidencias documentales de que Trump no sólo es mentiroso, delirante, bravucón, inconsistente y potencialmente genocida, sino que su nombre ¡ni siquiera es Trump!

En su segmento principal de Last Week Tonight, Oliver utilizó declaraciones que Trump había hecho contra él para demostrar la capacidad para mentir del posible candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, como la entrevista donde Trump afirma no saber quién es John Oliver y la evidencia de tuits escritos previamente donde lo ataca por haber cambiado su nombre de Jonathan Lebowitz a John Oliver. Probablemente al señor Trump le hubiera gustado que Marilyn Monroe "se sintiera orgullosa de sus orígenes" y utilizara el nombre Norma Jeane Baker --pero resulta que la propia familia de Trump cambió su nombre hace un par de generaciones del original: Drumpf.

Trump literalmente "se ha hecho un nombre" a partir de repetirlo en televisión, cine y cualquier cosa donde pudiera cortar una tajada para sí. Su nombre se hizo sinónimo de grande, rico y de mal gusto, justo como él. Pero no sólo sus productos, series televisivas y negocios han sido poco exitosos, sino que sus finanzas son un desastre. Trump no sólo presume de financiar su propia campaña (desestimando a sus "pequeños" competidores, que financian las propias gracias a la gente que cree en ellos) sino que ha aportado poco más de 200 mil dólares a la misma --una inversión no modesta sino mezquina para alguien que afirma tener un valor neto de 3 mil millones de dólares.

Pero esta cifra exorbitante es otra fantasía, o mejor dicho, mentira del magnate: su dinero proviene sobre todo del negocio inmobiliario, un ámbito profundamente devaluado y afectado debido a la crisis de 2009; a pesar de ser --en el discurso-- uno de los hombres de negocios más prominentes invirtió millones en una compañía de construcción poco antes de la devaluación, de lo que se deduce que sus asesores tienen la cabeza tan metida en el recto como él (eso explicaría el peinado). En el minuto 12 del video, Oliver demuestra cómo no sólo Trump no vale 3 mil millones de dólares sino que el personaje asigna valor a su marca basado en "sus sentimientos" del momento, más fluctuantes que las bolsas de valores.

Podríamos seguir haciendo chistes a costa de Trump (o Drumpf), pero lo que Oliver deja claro es que tener a un racista en la Casa Blanca (lo que ha atraído la simpatía del Ku Klux Klan) no es ninguna broma: no sólo ha atacado sistemáticamente a los inmigrantes mexicanos y a los refugiados sirios en los últimos meses sino que también ha declarado que continuará con la estrategia belicista de expansión, diciendo que para deshacerse de ISIS es necesario "ir por sus familias". Trump no quiere hacer política sino entrar legalmente al negocio de la guerra, uno de los más rentables del mundo.

Y como en realidad siempre se pueden seguir haciendo chistes sobre Trump, Oliver lanzó una extensión de Chrome llamada Drumpfinator, que reemplazará el apellido Trump por Drumpf en tu navegador.

Las virtudes de la distracción para obtener mejores ideas

Por: pijamasurf - 02/29/2016

Concentrarte en exceso puede llevar a que tu cerebro se bloquee. Para remediarlo es necesario permitir que entren en juego zonas del cerebro descansadas y frescas

Estamos sujetos a constantes distracciones, por lo que nuestra concentración parece un recurso natural más y más difícil de encontrar. Pero una vez concentrados --por ejemplo, en resolver un problema o situación-- nos encontramos dando vueltas y vueltas por ideas que forman callejones sin salida sin sentido. Este trabajo de rumiante intelectual puede dejarte agotado después de horas (o días) de ardua concentración, en los que habrás producido un bloqueo: la atención, si no se mueve, se estanca.

Una solución para este bloqueo es la que propone la investigadora y psicóloga de la Universidad de Harvard, Shelley H. Carson, autora de Your Creative Brain, quien nos llama a valorar la distracción desde una nueva perspectiva.

¿Te has preguntado por qué las mejores ideas llegan en el baño, en la ducha o en medio de una caminata? Según Carson, "una distracción puede darte el descanso que necesitas para desligarte de una fijación o una solución que no es efectiva".

Cuando dejamos que la mente vague un poco a su antojo (como cuando nos bañamos y disfrutamos la sensación del agua y los aromas que nos absorben, la temperatura, la música tal vez, etc.) permitimos que otras partes del cerebro se activen y tenemos, por decirlo así, más "memoria RAM" disponible, más terminales neuronales despiertas para encontrar soluciones innovadoras.

Mark Fenske, profesor asociado de neurociencia en la Universidad de Guelph, en Canadá, lo explica así: "Es paradójico. Necesitas ser capaz de concentrarte para no distraerte, pero a veces te concentras demasiado. Te atoras en algo que no ayuda. Me siento frente a miles de dólares de equipo y paso una cantidad embarazosa de tiempo mirando la pantalla, y luego obtengo mis mejores ideas en la ducha".

 

(Vía The Boston Globe)