*

X

¿Quieres un empleo? Créalo, no lo busques

Por: pijamasurf - 10/25/2015

¿Alguna vez te has preguntado por qué en muchas escuelas nos enseñan a buscar empleos en lugar de a crear nuestras propias fuentes de trabajo?

Drawing-Hands-by-MC-Escher

Cada época nos exige distintas habilidades para triunfar. La educación de hace 1 siglo preparaba a las personas para incorporarse a un modelo laboral ligado a la industralización. La escuela era vista como transmisora de información a ser memorizada por los estudiantes para después ser utilizada en su vida productiva.

Con la llegada de la llamada era de la información, propiciada principalmente por la masificación del uso de Internet, esos datos antes enseñados en las aulas se encuentran ahora fácilmente disponibles para cualquier persona mediante búsquedas virtuales. Lo anterior provoca que ese “conocimiento” ya no sea interesante, y aún menos necesario, para los niños.

raft_illustration_nick_counter

De acuerdo con el teórico y especialista en educación Tony Wagner, nuestra realidad exige una continua creatividad e innovación. Para las generaciones de nuestros padres lo más común y sencillo era buscar un trabajo y se les preparaba para eso. Sin embargo, las nuevas generaciones enfrentan una realidad muy distinta y, en la mayoría de los casos, tendrán que crear su propio empleo.

Para este especialista las compañías pueden enseñar a los empleados procesos, pero no son capaces de transmitir cómo pensar, tomar iniciativa y formular las preguntas correctas. En esta época es necesaria la habilidad de resolver problemas creativamente y agregar nuevas posibilidades a nuestro panorama existencial.

En sintonía con lo anterior, los profesores deberán imprimir a sus clases ingredientes tales como motivación, pasión y propósito. Si bien no dejarán de enseñarse los conceptos básicos sobre el conocimiento humano, nuestra realidad demanda la continua imaginación de escenarios nuevos e incluyentes. Comúnmente se dice que estamos, generacionalmente, ante la oportunidad de rediseñar los paradigmas que rigen nuestra realidad social. Pero lo más probable es que ya no se trata de una oportunidad, sino de una evidente obligación. Hoy tenemos que repensar nuestros modelos educativos, configurar nuestros propios empleos y, sobre todo, hacernos responsables de la latente construcción de la realidad, tanto individual como colectivamente.

La muñeca Barbie se reinventa bajo premisas feministas (para no caer en bancarrota)

Por: pijamasurf - 10/25/2015

Tomando en cuenta el cambio de imagen de Barbie podemos suponer que al mercado le toma más o menos 60 años para ponerse al día con las ideas liberales, siendo su naturaleza más bien conservadora

Es curioso cómo el mercado adopta las nuevas ideas en boga y, a través de un uso emocional, logra convertirlas en fuente de ingresos económicos. Curioso, pero no inédito. 

Luego de reportar ventas decrecientes desde 2011, la compañía Mattel decidió lanzar un nuevo comercial de la muñeca Barbie mucho más acorde con el Zeitgeist de nuestros días: el feminismo, esa piedra en el zapato y tema de inacabables conversaciones.

En 2014 las ventas de Barbie se redujeron 14%, pero las de la muñeca Elsa (personaje de la película de Disney Frozen) se elevaron. La narrativa de Frozen empodera a sus protagonistas para buscar su destino fuera del yugo paterno/patriarcal y, como otras películas de animación recientes (como Valiente), permite que los personajes femeninos adopten roles no subordinados a la búsqueda de una relación de pareja.

barbie1

Tal vez bajo esta premisa los nuevos ejecutivos de Mattel decidieron dejar de lado los estereotipos físicos irreales, las frases de niña boba o damisela en peligro, y rebrandear a Barbie como una extensión de la imaginación de las niñas que juegan con ella. Después de todo, Barbie siempre ha sido camaleónica, un icono de las posibilidades proyectivas de la imaginación, así como una respuesta ideológicamente motivada a la pregunta "¿qué quieres ser?", que no es sino otra forma de preguntar "¿qué papel puede tener una mujer en el mercado laboral?". Lo supuestamente revolucionario de la campaña ("Sé lo que quieras ser") en realidad ha sido una falsa elección, porque lo que representa Barbie son expectativas colectivas del papel de la mujer en la sociedad --expectativas que, en principio, la presentan bajo los estándares de belleza en uso.

Así, la Barbie bombero, médico, maestra o policía deja de lado los estereotipos --o lo intenta-- para mostrar en este comercial a las "verdaderas" protagonistas de los juegos: las niñas. Barbie en realidad no tiene una narrativa, no tiene momentos de decisión ni cambios de perspectiva, pero las niñas sí. Aprovechando el momentum que viven las redes y el mundo en torno a los diversos feminismos que cada vez tienen más preeminencia en discusiones políticas y filosóficas a través de la equidad de género, el papel estereotipado de Barbie pretende hacerse a un lado para dejar que la "verdadera" naturaleza creativa de las niñas se explaye a través de los juguetes. 

Es difícil suponer los efectos que este cambio de perspectiva tendrá en las nuevas generaciones, pero no es la primera vez que el mercado adopta ideas o paradigmas liberales con el fin de mantenerse entre las preferencias de consumo: recordemos solamente el famoso comercial de Coca-Cola a finales de los 60: un perfecto resumen (caricaturizado) de las búsquedas por los derechos civiles y el reconocimiento de las diferencias raciales y genéricas, embotellado en menos de 1 minuto. Barbie tardó 60 años en ponerse al día, lo que nos da una idea del desfase entre el pensamiento y el mercado. ¿Más vale tarde que nunca?