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Este descubrimiento puso a temblar a la DEA: producen heroína a partir de levaduras

Salud

Por: Samuel Zarazua - 08/05/2015

Por primera vez se puede crear morfina de la nada, mediante sencillos pasos. Una científica de la Universidad Stanford causó revuelo al anunciar que se ha fabricado una levadura capaz de crear heroína y otros alcaloides a partir de glucosa

Desde que ha existido la agricultura ha existido también el consumo de alimentos fermentados, como la cerveza y el vino. Los microorganismos que colaboran en los alimentos fermentados fueron los primeros en ser domesticados, hace milenios. Los arqueólogos creen que los botones de opio y las gomas que producen se han cocinado desde tiempos inmemoriales. Desde hace mucho tiempo los ancestros en Asia ya hervían y trabajaban los extractos y las secreciones de esta planta, que se conoce como una de las primeras medicinas.

Un artículo publicado en Nature describe cómo una bacteria añadida al hongo de la levadura (Saccharomyses cerevisiae) compite con el opio y sus extractos, la heroína y la morfina, entre otros. Esta levadura puede producir alcaloides a partir de glucosa. Los alcaloides como la heroína y sus derivados, son moléculas producidas en las plantas. No obstante, las bacterias estudiadas secretan estos sustratos a partir de su comida favorita: el azúcar. Mantener una planta es mucho más caro y tardado que alimentar a unas bacterias con simple levadura.

CREDITPHOTOGRAPH BY DWIGHT ESCHLIMAN/GETTY

Se pueden producir alcaloides a partir de glucosa

Para el mundo de la biología y los avances médicos es una buena alternativa tomar estos alcaloides de la levadura, pues es más fácil que el complejo y tardado proceso de extraerlos de la planta. Que lo produzcan las bacterias es más rápido y se fabrica mayor cantidad.

Sólo se requiere darle azúcar a la bacteria para producir grandes cantidades de alcaloides. Esto va a permitir una producción a bajo costo y con grandes cantidades de sustancias derivadas del opio. Cuando escuchamos 'morfina' o 'heroína' tendemos a relacionar estos alcaloides con la drogadicción, pero no se usan sólo como eso sino que se emplean también como medicamento para tratar dolores, como el de pacientes de cáncer terminal.

Para producir la familia de opiáceos, la semilla se sujeta a una extensa vía metabólica que ha sido refinada a lo largo de siglos por jardineros expertos también en cocinar y consumir la sustancia. Durante décadas, laboratorios alrededor del mundo han conseguido hacer que el ADN de esta levadura (clasificada como un hongo) transforme el azúcar, su principal alimento, en un precursor de la morfina.

El simple analgésico que el botón de la amapola produce como uno de sus destilados tiene muchas ventajas (menos el precio); uno de sus precursores, un alcaloide llamado (s)reticulina, genera 2 mil 500 compuestos, y algunos de ellos se estudian como anticancerígenos, antiespasmódicos o por sus efectos antibióticos.

El verano pasado, en colaboración con otros dos laboratorios —uno en la Universidad Concordia, en Quebec, liderado por Vincent Martin, y otro en la Universidad de California, en Berkeley, guiado por John Dueber—, una científica de la Universidad Stanford, Christina Smolke, causó revuelo al anunciar que ella y sus colegas habían creado, con ingeniería biológica, una levadura capaz de producir heroína de la nada, mediante sencillos pasos.

CREDITPHOTOGRAPH BY DWIGHT ESCHLIMAN/GETTY

Heroína cocinada

La ciencia se mueve a pasos acelerados, lo que antes tardaba años, ahora se hace en cuestión de semanas. “Aunque no nos guste esto está pasando”, aseguró Dueber, “No creo que la gente esté lista para esto”, completó. Y tiene razón, pues los monitores de la DEA tienen los ojos bien puestos sobre las investigaciones de este tipo que se realizan en el territorio estadounidense.

 

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Si quieres ganar el corazón de una mujer, llévala primero a cenar (ESTUDIO)

Salud

Por: Samuel Zarazua - 08/05/2015

Estudio revela que la respuesta romántica está influida por el hambre
[caption id="attachment_99493" align="aligncenter" width="614"]11138550126_26407d051a_o Imagen de Garry Knight en Flickr, licencia: CC BY 2.0.[/caption]

Para algunos no será sorpresa que un estudio psicológico observó que, si quieres seducir a una chica, intentes primero llevarla a cenar.

Esta investigación, reseñada por Quartz y concentrada en una población de mujeres jóvenes, interpretó datos que hacen concluir a los psicólogos que las personas bajo un régimen estricto de dieta dieron cuenta de una respuesta afectiva más susceptible al apetito, mientras que las que no llevan este régimen estricto de alimentación, o sea, que comen 'normalmente', no se hallaron en tal situación afectiva.

El estudio revela que, cuando han sido alimentadas, las mujeres responden de forma más susceptible a las imágenes ‘románticas’ que cuando tienen hambre.

Este estudio piloto  la Universidad de California observó a 20 mujeres de entre 18 y 25 años, de peso promedio. Se les mostró imágenes de parejas heterosexuales compartiendo momentos, abrazándose, sosteniendo sus manos, y entre cada una, también se insertaron imágenes ‘neutrales’, como carros, salas de bolos, etcétera.

Después, las participantes recibieron más calorías y un licuado de altas proteínas y se les escaneó nuevamente. Los investigadores encontraron un ‘alza’ significativa en la actividad cerebral cuando miraban imágenes ‘románticas’ como las anteriores.

También se les preguntó si habían hecho un régimen de alimentación. Lo que sorpresivamente mostró el escaneo cerebral fue que las personas que habían llevado una ‘dieta’ estricta tuvieron una respuesta más elevada a los estímulos románticos, particularmente en el área del cerebro asociada con las recompensas.

Según dice Quartz, la primera autora del artículo, Alice Ely, señaló que: “Los que seguían una dieta tuvieron una mejor respuesta a los estímulos que su contraparte, pues se ilumina toda la región del cerebro que está relacionada con la sensibilidad a las recompensas, asociadas a la comida".

Una posible explicación, dice Ely, es que la alimentación puede incrementar las recompensas sexuales, ya que ambas esferas están muy relacionadas. No obstante, falta mucho trabajo en esa conexión a nivel experimental y hacer crecer la muestra de la población, para que el estudio sea más certero.

Ely también hace hipótesis sobre que los gestos románticos tienen una respuesta más efectiva cuando se ha tomado alimento recientemente.

Se ha escrito que el amor nace en los ojos, pero ciertamente también nace en la boca y quizás, en los intestinos.