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Música para disfrutar la Luna: escucha esta playlist inspirada en el misterio de nuestra diosa lumínica

Por: Jaen Madrid - 12/06/2014

La Luna, el máximo símbolo de misterio y culto a la nostalgia musical, despide el año con su elegante presencia sobre el velo del cielo

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La luna se puede tomar a cucharadas 

o como una cápsula cada dos horas. 

Es buena como hipnótico y sedante 

y también alivia 

a los que se han intoxicado de filosofía.

Jaime Sabines 

 

La Luna, además de ser una alegoría básica al romanticismo fiel, evoca grandes inspiraciones en la mente humana musical, como si se tratase de una conexión entre su luminosidad y nuestra capacidad para percibir las emociones y convertirlas en sonidos. Este día que despide a la última Luna llena del año es la excusa perfecta para recordar algunos tracks que sin duda han adornado la belleza mística de nuestro único satélite natural: la gran musa de la noche.

 

El caso de la mujer que alucinaba dragones en rostros humanos

Por: pijamasurf - 12/06/2014

Sin señal alguna de daño fisiológico, esta mujer era incapaz de conservar un trabajo, pues veía todos los rostros a su alrededor como los de feroces dragones

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En julio de 2011, una mujer de 52 años llegó a la clínica del neurólogo Oliver Sacks. ¿La razón? Durante una buena parte de su vida, la mujer había visto los rostros de la gente cambiar a rostros parecidos a dragones.

Estos emisarios del cielo que aparecen virtualmente en todas las culturas del mundo se le presentaban a la paciente "negros, muy largos, con orejas puntiagudas y un hocico prominente, y mostrando una piel reptiloide y enormes ojos brillantes [color] amarillo, verde, azul o rojo".

Las alucinaciones --pues como tal fueron tratadas-- no se producían solamente cuando la mujer miraba rostros reales, sino que parecían venir de cualquier lugar y en cualquier momento: de las paredes, de los contactos eléctricos, incluso de la pantalla de la computadora, inclusive en ausencia de pareidolia (o patrones que recordaran rostros). Según Sacks, la mujer también los veía en la oscuridad.

La mujer que veía dragones fue sometida a exámenes neurológicos, de sangre y electroencefalográficos. El scan MRI mostró unas pequeñas anormalidades blancas, aunque en realidad no pudieron establecer en ellas la fuente de ninguna anomalía. El curioso diagnóstico es prosopometamorphosia, un rarísimo tipo de alucinación que fue controlada, en el caso de esta paciente, con dosis de rivastigmina, un medicamento contra la demencia.

Antes de la medicación, la mujer no podía ni siquiera conservar un trabajo, pues sus relaciones sociales se limitaban a dragones. Luego del tratamiento, la mujer ha permanecido en su trabajo durante 3 años. Sin embargo, trasladando este raro caso al diván psicoanalítico, ¿no se preguntará la mujer si los dragones saben que ellos mismos son alucinaciones? Si la palabra del otro es tomada al pie de la letra, entonces la medicación consiguió que la mujer lograra alucinar rostros humanos ahí donde, en realidad, hay dragones.