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Biólogos no se explican por qué lobos marinos siguen intentando fornicar con pingüinos (VIDEO)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/18/2014

Una perturbadora escena ha llamado la atención de especialistas: monumentales lobos marinos tratando de copular con pequeños pingüinos

 

El clima de la Antártida es literalmente inclemente. Los vientos gélidos, la blancura estática y una radical oscuridad durante buena parte del año son factores que no pueden ignorarse. Sin embargo, ni siquiera esto justifica el que los lobos marinos antárticos (Arctocephalus gacela) insistan en copular con los pingüinos rey (Aptenodytes patagonicus), animales mucho menores en tamaño y que difícilmente podrían fungir como receptores sexuales. 

Fue en 2006 cuando investigadores detectaron por primera vez este extraño arrojo romántico, pero supusieron que se trataba de una excentricidad aislada y no de un futuro patrón conductual. A partir de entonces, y en particular en los últimos meses, han notado múltiples casos similares. La naturaleza de este romance transespecie intriga a biólogos y especialistas, ya que aún no logran descifrar a qué se deba.

Así que hasta ahora la escena de un lobo marino macho montado sobre un pingüino de género desconocido, sometiéndolo con su desproporcionado peso y tratando de fornicar con él, se mantiene como un enigmático --y un tanto perturbador-- espectáculo.   

El clima extremo convirtió esta montaña en un impresionante espacio escultórico

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/18/2014

Un espectáculo de seres oníricos, petrificados, fue documentado en una gélida montaña de Eslovenia

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Esto es lo que sucede cuando un lugar está sometido a la nieve, el viento y el hielo por un largo período, sin que nadie intervenga con el escenario. El tiempo se congela en formas caprichosas o muchas veces sugestivas de algo más, algo como alas de pájaros, olas furiosas, caballos desbocados.

El fotógrafo Marko Korošec capturó el arrobador espacio escultórico del clima en un punto muy alto del Monte Javornic, en Eslovenia, que lleva 10 años formándose sin que nadie lo vea. Los altísimos vientos congelaron niebla, árboles, rocas y una torre. Korošec dice que algunas de las esculturas horizontales miden más de 2 metros.

La razón por la que la mayoría nunca hemos visto un espectáculo como este es que para que se formen las esculturas y se congele el viento el lugar tiene que estar a una altitud difícil de alcanzar para un humano promedio. Pero por fortuna, tenemos las fotografías.

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