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Un camarón y la Nada: el misterio de la existencia y la filosofía de Heidegger en la vida diaria (VIDEO)

Arte

Por: pijamasurf - 10/05/2014

La vida es potencialmente filosófica porque la condición humana lo es: el existencialismo de Heidegger, por ejemplo, se puede encontrar fácilmente mientras freímos camarones para nuestra comida del día

 

En el dominio hispánico Martin Heidegger tiene fama de ser un filósofo oscuro, complicado. A diferencia del existencialismo francés, que encontró suelo fértil en los países de América Latina y España, la filosofía de Heidegger quedó reservada a unos cuantos especialistas, a pesar de que para muchos esta tiene mucho más contenido epistémico que aquella.

Sin embargo, ese es sólo el contexto. Si, como quiso Nietzsche, para ser estimable el filósofo debe predicar con el ejemplo, la validez o invalidez de las ideas se prueba en la práctica, no en la fortuna de recepción que tuvieron o dejaron de tener. Si las ideas de los estoicos nos sirven, si el pesimismo nos es útil prácticamente, ¿no basta eso para considerar vigentes esas ideas, sin reparo de otras circunstancias?

El video que ahora compartimos forma parte del proyecto The School of Life, una iniciativa nacida en Londres a instancias del suizo Alain de Botton, quien justamente se ha ganado el título de “filósofo pop” que aunque puede parecer peyorativo, tiene un cariz virtuoso: aquel que viene con el esfuerzo de acercar la filosofía, de ligarla con cosas de todos los días para descubrir que ahí también, en el momento del despertar o mientras lavamos los trastes, hay filosofía de por medio. Exagerando un poco podría decirse que todo instante es potencialmente filosófico porque la condición humana lo es. Y quién mejor para descubrirnos dicha condición, dicha potencia, que Heidegger.

La Existencia, o el Ser, es finita, frágil, muy temporal —pero rara vez apreciamos nuestras existencias temporales. Mucha de la filosofía de Heidegger está dedicada a intentar hacernos despertar ante la fragilidad de nuestra vida y la extrañeza de existir en este planeta delicado y perecedero, dando vueltas en un universo que nos parece silencioso, ajeno y completamente deshabitado.

En ciertos momentos de epifanía —y Heidegger quiere que tengamos muchos— quizá pensemos: “Soy tan pequeño, tan temporal, no soy nada en la otredad inerte del cosmos”. Es en momentos como este cuando sentimos aquello que Heidegger llamó “el misterio de la existencia” —que puede ser hermoso, puede ser intenso pero, sobre todo, puede ser aterrador. Vivimos sabia y filosóficamente, y reconociendo a cada momento nuestra precariedad ante la nada.

Esta pequeña síntesis de la filosofía heideggeriana nos lleva por los conceptos del Ser, la Nada, Das Gerede (que en español se ha traducido como “las habladurías”, ese parloteo mundano que nos aleja de lo que verdaderamente somos y queremos) y la Autenticidad (uno de los fines del Ser: ser auténtico), un sistema en el que cada uno de los elementos se pone en juego para hacernos experimentar el ser verdaderamente, auténticamente, hasta “enfocarnos en la intensidad de la existencia”.

Al final, ese es el propósito del video. No tanto reducir la filosofía de Heidegger (para tranquilidad de los ortodoxos y los puristas), sino tomar un puñado de nociones que pueden ser llevadas a la vida de todos los días, a la vida en el mundo, quizá de la misma manera, con la misma facilidad, con que tomamos los condimentos de un estante para espolvorearlos con conocimiento de causa en los alimentos que preparamos.

*Una nota práctica: el video está en inglés, pero se deja ver activando la opción Subtítulos (botón CC) /Traducir subtítulos / Español.

Paga por lo que ríes: el espectáculo teatral que cobra sólo lo que consumes

Arte

Por: pijamasurf - 10/05/2014

Esta iniciativa borra las fronteras entre lo que es una compañía de teatro, un think tank y una agencia de marketing

Sufriendo un duro golpe fiscal propinado por el gobierno español, el TeatreNeu tuvo que recurrir a un ingenioso recurso para sobrevivir: cobrar sólo por lo que el público consume en términos de risas (que es lo que el público busca "adquirir" cuando va al teatro a ver una comedia). En una era donde todo es cuantificable y las personas quieren "hacer valer" su dinero, esta idea resulta completamente apropiada --si bien, con algún dejo de sarcasmo.

Las entradas para ver las obras montadas por esta compañías catalana son inicialmente gratuitas. Cada unidad de risa, medida con una pantalla de reconocimiento facial, cuesta 0.30 euros y existe un límite de 80 risotadas que hace que, al final, el boleto más caro llegue a costar 24 euros.

El precio se da a conocer al final del evento, donde la cuota es de 30 centavos de euro por risa. Pero el público no debe preocuparse por reír demasiado, ya que hay un límite de 80 risas, es decir que el máximo a pagar es 24 euros por persona.

Sobra decir que las respuestas fueron positivas a esta iniciativa que borra las fronteras entre lo que es una compañía de teatro, un think tank y una agencia de marketing. Al parecer, el problema con el modelo es que la tecnología para medir las risas supone una inversión que no muchos teatros están dispuesto a hacer, además de que existe también el argumento de que hay algo incuantificable en el teatro y medirlo todo es un despropósito.