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Primera parte de una entrevista con David Metcalfe en la que discutimos cómo funciona la telepatía, la relación que tiene con el paradigma científco actual, la naturaleza como un lenguaje y la conciencia como estructura primordial de la realidad y su interés por la Santa Muerte.
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Imagen Rebecca Nicholson (http://rebeccanicholson.blogspot.mx/)

Hace un par de meses tuve la oportunidad de entrevistar a David Metcalfe. Metcalfe, además de ser un tipo estupendo, es una de las personas más enteradas de las últimas y más serias investigaciones de la paraspicología y un gran estudioso del ocultismo, la filosofía hermética y la Santa Muerte. David también escribe para diferentes sitios web como Reality Sandwich, Disinformation y sus propios sitios: Liminal AnalyticsThe Eyeless Owl

En la segunda parte hablamos sobre Cábala, el lenguaje de la naturaleza y geometría sagrada.

 

Alejandro:  Me llama la atención el nombre de uno de tus sitios (El búho sin ojos).  ¿Tiene algún significado especial?

David Metcalfe: El nombre proviene de una metáfora budista, el “búho sin ojos” es un presagio de la muerte, creí que tenía una resonancia interesante con la sabiduría, una sabiduría que no es dual, una paradoja.

A: Me gustaría conversar contigo sobre tus investigaciones, en especial sobre la parapsicología, la conciencia y la Santa Muerte.

D: A mí también me interesa conversar contigo al respecto, en especial sobre la Santa Muerte. Investigo todo desde los Estados Unidos y no estoy en contacto directo con esa cultura. Me encantaría saber tu opinión al respecto.

A: Es una cultura muy interesante: su imaginario es muy fuerte, contrasta con la religión tradicional. La idea de adorar a la muerte es impresionante: es contraintuitivo con la religión tradicional y con lo que nos enseñan que debemos creer en la práctica religiosa y hasta en la vida en general. ¿Qué fue lo que te atrajo a la Santa Muerte?

D: En el 2005 los medios estadounidenses comenzaron a publicar noticias de la Santa Muerte, Donna Caves construyó el primer templo en el 2001 y no fue hasta 4 años después que los medios comenzaron a interesarse. Me llamó la atención porque era una tradición religiosa contraintuitiva. Descubrí que a pesar de que son imágenes que representan a la Muerte, es una práctica centrada en la comunidad, sus sagrarios son cuidados por miembros del colectivo y a la vez estos refuerzan los lazos internos del mismo. El culto a la Santa Muerte se práctica en los vecindarios más peligrosos de México y de alguna manera logra neutralizar y hasta centralizar esas comunidades al unir a sus miembros.  Por otro lado, el culto está ligado a la narcocultura, existe una extraña dicotomía en su práctica y de hecho ahora existe un cártel llamado “La Santa Muerte”, que parece estarse desarrollando. Una de las cosas que descubrí cuando comencé a hablar con Andrew Chestnut, profesor de Estudios Religiosos en la Universidad Commonwealth de Virginia...

A: Quizá este es un buen momento para introducir el libro de Andrew Chesnut sobre la Santa Muerte, que recientemente se publicó en español , con una inauguración en Tepito. Tepito es uno de los barrios más marginales de la Ciudad de México, también se le conoce como “Barrio Bravo”, y es prácticamente una comunidad autónoma, opera fuera de la ley y es conocida por estar llena de cultos, criminales y antihéroes.

D: Sí, así es. El libro acaba de ser publicado en español y recientemente Chesnut dio una plática en Tepito. Ellos fueron los primeros en aceptar a la Santa Muerte públicamente, ahí se construyó el primer templo. De ahí en adelante se volvió mucho más público el culto. Por otro lado, los medios se enfocaron en el aspecto de la narcocultura y decidieron ignorar que esta tradición es mucho más compleja. Existen muchos individuos como Donna Caves, Martin George o Enriqueta Vargas, quienes no tienen relación alguna con el narco, y por el contrario se dedican a formar una comunidad alrededor de la tradición y a publicar declaraciones en contra de practicar el culto con violencia. También se oponen la subjetividad de los medios, por ejemplo, hace poco un seguidor de la Santa Muerte cometió un asesinato y por días los medios solo se enfocaron en que era un devoto, publicaron en las redes sociales que buscaba un sacrificio, etc. Sin embargo, este tipo de violencia no es la manera en que se practica esta devoción. Tanto los medios estadounidenses como los mexicanos parecen sólo enfocarse en los aspectos violentos que se le atribuyen al culto y a la vez ignoran todo lo demás.

A: Es cierto, la prensa parece enfocarse en lo que puede llamar más la atención, en hacer que la historia sea más llamativa. Si logran ligar algo con el narco se convierte en una historia mucho más grande. Lo que me parece realmente interesante es el trasfondo de la Santa Muerte, es decir, es una combinación sincrética de la religión Católica y de tradiciones aztecas, mesoamericanas. Ahora, no estoy del todo seguro, pero creo que debe estar ligada de alguna manera el culto de la muerte como una iniciación en un sentido chamánico: morir para alcanzar una conciencia nueva, la muerte como transformación, ¿no?

Picture 391D: Sin duda alguna, éste es uno de los aspectos más inquietantes del desarrollo de la tradición. Ha pasado por muchas etapas diferentes. Al principio se trataba de una suerte de reinterpretación mesoamericana de algunos de los temas que los misioneros llevaron a la región y trataban escenas de la pasión o de la resurrección de Cristo. Creo que también existe la figura de un santo —Bernardo Cuervo— que, por alguna razón, es representado como un esqueleto. En México hay una capilla con la figura esquelética, que algunos consideran es el origen de la Santa Muerte. En términos de un elemento gnóstico —de iniciación— al menos para el público, parece sólo ser en potencia, un aspecto que no se desarrolla activamente. En los libros que se publican al respecto, todo se resume a magia práctica. Pero como bien dices, su simbología e iconografía tienen el potencial de conllevar elementos gnósticos. Éste es un aspecto que en la actualidad parece ser más reconocido, de manera que en vez de ser una religión folclórica callejera, ahora se está acercando más al flujo mainstream.

A: Podría ser como una religión en un futuro distópico, una decadencia transmutada…

D: Sí, así suena, y a la vez es realmente muy pertinente para nuestros tiempos, es decir, con todos los eventos que suceden el continente americano, los problemas sociales, etc., la Santa Muerte se ha vuelto mucho más conocida. Creo que uno de los aspectos más importantes es la manera en la que la Santa Muerte parece estar abriendo algunas vías de comunicación entre México y los Estados Unidos, es una tradición que ha llamado la atención de todo el mundo, así como la de la comunidad de ocultismo en EE.UU., Canadá y hasta la del Reino Unido (aunque en menor medida). Estas comunidades se están acercando a ella, a su manera, agregándole elementos. Creo que por la misma razón está creciendo y se convierte en un comentario social. Otro aspecto interesante son los símbolos que se representan a su lado, por ejemplo el búho, que es muy importante en el folclor del sur de México. A la vez esta ave tiene otros significados para otras culturas. La Santa Muerte mexicana adopta diferentes interpretaciones, tanto significados europeos como latinos. Es sorprendente lo activa que es esta tradición. Muchas veces la gente se interesa por un culto y piensa: “se parece al Golden Dawn”, pero todas esas tradiciones están por alcanzar su ocaso, sólo se encuentran en libros y no se practican activamente, sin embargo, la Santa Muerte es activa y hasta energética. Pienso que —al menos para las personas en Estados Unidos— es impresionante poder ver cómo las personas cargan enormes estatuas de la Muerte para celebrar, es decir, no necesariamente está asociado con los aspectos mórbidos, pero más bien es una celebración de la vida. Por ejemplo, sus seguidores dicen que es segunda después de Dios porque puede ejercer su poder sobre todo excepto Dios. De esa forma también representa la vida, es quien la resguarda, es una interpretación realmente interesante.

A: Es una manera de atribuirle un nuevo significado. En México tenemos un dicho: “Cuando el tecolote canta, el indio muere”, que es otra manifestación interesante de esta tradición. Por otro lado también tienes una columna en Reality Sandwich en la que das a conocer lo ultimo en parapsicología, y también utilizas otros medios como twitter y otros sitios para los cuales has escrito por un tiempo. A través de estos divulgas las investigaciones más recientes en el campo de Psi (investigación psíquica, telepatía, y cosas paranormales). Pienso que actualmente hay suficientes investigaciones que permiten que este campo se considere con mucha más seriedad. ¿Cómo ves el estado actual de la psi?

D: Estoy totalmente de acuerdo, es decir, comencé a escribir porque me percaté de que los medios no estaban comunicando lo que realmente sucedía en este campo. Tuve mucha suerte porque, desde el principio, conocí a muchas personas que investigan fenómenos psi, como George Hansen, quien escribió Trickster in the Paranormal (Un bromista en lo paranormal). Durante mis conversaciones con él y otras personas del campo me di cuenta de que lo que ellos me decían era completamente diferente a lo que algunos medios escépticos publicaban. Después de investigar un poco más, me di cuenta de que la manera en la que los medios presentaban las investigaciones psíquicas en realidad no tenía nada que ver con los experimentos de parapsicología o con el trabajo en torno a la conciencia. Para mí era realmente importante poder sacar a la luz esta información, muchas de estas personas son científicos, no van a recurrir a Twitter, a publicar cosas en Facebook ni van a redactar artículos para sitios como PijamaSurf o Reality Sandwich. Es más, muchos de ellos ni siquiera estaban al tanto de que ese tipo de canales existía, estaban en una especie de alcantarillado cultural. En el 2010 asistí a la Conferencia de la Parapsicología y conversé con las personas ahí, y así me convertí en un especie de puente entre los científicos y los medios. A partir de entonces me he mantenido en contacto con algunos de los investigadores y así estoy al tanto de los descubrimientos más recientes. Cuando los medios escépticos reportan los mismos hechos —es muy desafortunado— pero su información es completamente subjetiva. Por ejemplo hay un escritor de Life Science que publica notas como “Estudios de visión remota llevados a cabo por el ejército de Estados Unidos no obtienen ningún resultado”. Y eso simplemente no es cierto, hay muchísimas investigaciones en torno a esos proyectos. En realidad sí lograron hacer lo que querían y además recibieron subsidios del gobierno desde 1975 hasta 1993, no hubiera sido así si no tuvieran resultados.

goatstareA: Todas esas investigaciones de la CIA, las Black Ops, como en la película The Men Who Stare at Goats, o el asunto de Stargate Conspiracy…

D: Sí, exacto. Conocí a  Russell Targ, a Joe McGonagall y otros durante seminarios de visión remota. En el Centro de Investigaciones Rhine tuve la oportunidad de pasar tiempo con estos investigadores, y me percaté de que no eran las mismas personas que los medios representan, son investigadores realmente serios. Russell Targ, por ejemplo, es completamente diferente a su supuesto personaje en  la película The Men Who Stare at Goats.

A: Es mucho más fácil caricaturizar a los personajes, ¿no? Todo se vuelve una suerte de chiste y deja de ser un tema serio, cuando realmente lo fue, es decir, en su momento invirtieron mucho dinero en el programa. Una realidad diferente es difícil de asimilar e integrar. Dentro de la realidad consensuada, este tipo de cosas puede escapar nuestra percepción y por esto es difícil ponerla en una perspectiva de ciencias positivistas. De cualquier modo todavía existen muchas preguntas abiertas y muchas personas que han tenido experiencias reales de este tipo.

D: Es una de las cosas que he discutido mucho. En este caso, las actividades que el gobierno de Estados Unidos desarrolló en torno a este programa son realmente fáciles de aprender. Sería realmente interesante ver una cultura psi desarrollarse en torno a ellas porque son cosas que se pueden hacer en casa. El psiquismo es interno, no externo. Son actividades que se pueden hacer el fin de semana, por ejemplo una prueba de visión remota. Una de las razones por las que hay tanto escepticismo alrededor de estas técnicas es que se les califica como un súper poder. Uno de los psíquicos más exitosos (en términos de los resultados) es Joel McGonagall, el primer especialista del ejército americano. Él fue una de las primeras personas que recibió el entrenamiento de visión remota; tenía un rango de precisión del 80%, un ejemplo de lo que se puede aprender mediante este proceso. Cuando lo vi en uno de los seminarios, sus aciertos eran realmente impresionantes. El hecho es que la técnica se puede emplear para muchas cosas —algunos lo llaman un programa de espionaje psíquico— pero, más bien, es una etapa temprana de recolección de inteligencia. Yo he encontrado cosas que había perdido en la casa usando las técnicas. Por otro lado, creo que un elemento que a veces confunde a las personas es la palabra “psíquico”, porque se asocia con lo paranormal, pero ninguno de los científicos que trabaja en el campo piensa que la psi es algo más allá la naturaleza, más bien, es un entendimiento más profundo de un proceso natural. Los escépticos dicen cosas como: “No creo en la magia”, “No creo en Dios”, pero ninguna de estas cosas tiene nada que ver con la psi.

A: Es el marco conceptual el que dificulta su aceptación...

D: Sí, así es. Algunas de las historias están relacionadas a fantasmas y a ese tipo de cosas, de manera que las personas empiezan a pensar en cuentos de hadas, cuando es mucho más mundano. Y es porque es mucho más mundano que en realidad es mucho más fascinante. No se trata de andar por el mundo leyendo las mentes de otros, más bien puede ser aplicado por cualquier persona (desde una ama de casa o un hombre de negocios) al usar su intuición al día a día. Otra cosa que me pareció interesante fue cómo Napoleon Hill, autor de Think and Grow Rich, un libro que por más de setenta años fue un bestseller, y un texto esencial para entender el punto de vista estadounidense de cómo mantener un negocio positivo y atractivo, fue la primera vez que el movimiento de pensamiento positivo impactó a la cultura corporativa. El libro se publicó en la década de los treinta, antes de la popularización de las respuestas negativas hacia el tema y uno de los puntos más importantes del libro es usar la intuición psíquica para triunfar en el mundo de los negocios. Y Hill lo dijo sin rodeos: “Desarrolla tu sexto sentido”.

A: También habla del sexo tántrico, ¿no?

D: Sí así es, habla sobre la transmutación sexual, sobre transmutar la energía sexual para incrementar la productividad. Es increíble pensar que ese libro, que se ha mantenido entre los más leídos a lo largo de los últimos setenta años, ha sido completamente ignorado por nuestra cultura. 

NH (1)A: En México se publicó Los brujos del poder de Jose Gil Olmos, un libro que habla sobre cómo algunas de las personas más poderosas se dirigen a las fuerzas ocultas, a brujos y a la santería, etc., para alcanzar el poder. Tenemos un trasfondo oculto, que muchas veces no vemos porque el presidente del país, el gobernador de un estado o el directivo de una gran compañía no puede decir que consultó a su brujo o a su gurú, sin embargo es algo que pasa muy seguido. Y eso es lo que hace que Napoleon Hill sea tan interesante: ha influenciado enormemente la cultura sin que nosotros realmente entendamos cómo esta visión oculta del mundo lo mueve.

D: Así es. Son las personas más pobres y las más ricas las que recurren a lo que generalmente se conoce como magia. Entonces sólo las clases medias están atascadas en un estilo de vida consumista que las  ignora. Como dijiste, hay casos como el de Bill Clinton, quien tuvo una cita con uno de los líderes Vudú más importantes de Haití, se supone que se trataba de un asunto diplomático, pero ¿quién sabe si salió algo más de ahí? Un aspecto fascinante de México es que existe un poco más de apertura, hay una mayor aceptación y más personas están dispuestas a hablar al respecto. En términos de la Santa Muerte, uno de los primeros libros publicados fue de ficción escrito por un periodista. El libro narraba la influencia de la tradición y de los individuos poderosos que le rendían tributo a la Santa Muerte, pero que a la vez negaban hacerlo. Ahora cada vez hay más personas que admiten seguir esta tradición, muchos actores y celebridades, por ejemplo.

A: Otro ejemplo es el de Henry Wallace, secretario de agricultura durante el periodo de Roosevelt, quien mantenía una amistad estrecha con Nicholas Roerich. Juntos intentaron encontrar el Santo Grial, o la Piedra del Destino en los Himalayas. Tenían una especie de hermandad secreta masónica, de la cual derivó que “el ojo en la pirámide” convertiría en el reverso del dólar, como homenaje a su influencia.

D: Sí, fue gracias a él que pusieron el Gran Sello de Estados Unidos. Y eso también da pie a otro de los aspectos negativos, es decir, involucrar las acciones de políticos con cierta frecuencia lleva a otro malentendido. Creo que generalmente se le atribuye muchos más elementos y teorías de conspiración de los que tiene.

A: Yo solía ver todo desde otra perspectiva: todo era parte de una gran conspiración. Luego me di cuenta que estos elementos son parte de la vida, nos rodean y suceden, entonces depende de nosotros usarlos y hacer ese tipo de cosas que, al final, son parte de la vida. Las personas que  ahondan en el ocultismo no lo hacen necesariamente con el propósito de controlar a otras personas. Algunos lo hacen para descubrir su propio camino.

D: Sí, exacto. También existen muchas prácticas cercanas a la magia que son esenciales para mantener viva a una cultura. En la cultura latinoamericana hay una increíble combinación de elementos contemporáneos con tradicionales, entonces discernir las influencias de la cultura actual es muy fácil, en contraste, en los Estados Unidos, todos pretenden no estar arraigados en el pasado, entonces, en este sentido, la cultura está un tanto muerta.

A: Regresando a un punto anterior, quizá, en términos de la parapsicología, esta no requiere actividades o habilidades supernaturales, más bien usa las que ya son parte de nuestras capacidades innatas, habilidades perceptivas que no estamos acostumbrados a usar. Puede ser que el siguiente paso sea entender cómo es que funcionan; si todos somos psíquicos, ¿cómo es que funcionan estas habilidades? ¿Como podemos ampliar esta percepción? ¿Qué usos le podemos dar en la vida diaria? Ya se han estudiado algunas posibilidades: la telepatía, la percepción extrasensorial que podría estar relacionada con la intuición, el supuesto “sexto sentido”. La intuición —una percepción no racional— es particularmente interesante porque aprovecha la mente inconsciente. El inconsciente registra muchísima información de la que no estamos al tanto y la guarda, esto nos presenta una nueva posibilidad: ya lo sabemos todo porque nuestro inconsciente es mucho más grande de lo que podemos imaginar. Existen también otras teorías, como las investigaciones de Rupert Sheldrake en los campos morfogenéticos: vivimos en un campo de información resonante en el cual a veces podemos sintonizar ciertas otra información afín o la cual comparte mayor cercanía morfogenética… la naturaleza es memoria incorpórea. Por otro lado, en varias ocasiones han intentado relacionarlo con el entrelazamiento cuántico. ¿Qué piensas de las teorías que explican la existencia de la telepatía?

D: Es difícil definirlo pero, a la vez, es un elemento fascinante de parapsicología. A medida que la neurociencia puede explicar la parte física de del cerebro para así entenderlo mejor, la parapsicología ahonda mucho más para determinar qué es exactamente lo que sucede.  En términos de la relación con la física cuántica, creo que en gran parte emplean su lenguaje alegóricamente, entonces es una interpretación un poco diferente a la de otros investigadores. Sé que Dean Brady por ejemplo utiliza muchas alegorías, metáforas, de la física cuántica para describir lo que parece estar sucediendo en el campo de la parapsicología. Este lenguaje metafórico ayuda a entender mejor la naturaleza de la parapsicología, cosa que los medios tienden a ignorar o a cubrir mal. Recientemente hubo un caso, publicado en la revista New Republic, en el cual Rupert Sheldrake y Deepak Chopra responden a las críticas de Jerry A. Coyne, quién asegura que son “pseudocientíficos”. En el artículo, Chopra da una lista de ejemplos en los que Coyne, un escéptico, malinterpreta una alegoría y concluye que la psi es una pseudociencia. Un ejemplo de esto es cómo Chopra escribió sobre la inexistencia de la luna ya que esta es sólo una idea conceptual, Chopra lo describió poéticamente pero lo que esencialmente buscaba expresar era que el fenómeno que llamamos “luna” no es la luna, la luna es una asociación cultural.

A: ¿Como los túneles de la Realidad de Robert Anton Wilson, la luna está hecha de nuestras creencias también?

D: Exactamente, entonces cuando los escépticos leen ese tipo de artículo, sólo podrán responder que sí existe la luna. Lo que no entienden es que Chopra está hablando metafóricamente, como en el caso del lenguaje de la física cuántica, “las mentes entrelazadas”, es un término metafórico que describe reacciones físicas, la distancia, etc. En la precognición, la telepatía o en la clarividencia sucede algo similar, entonces ahora utilizan el mismo lenguaje, pero al hacerlo no implican que sea un fenómeno con un efecto cuántico. Este es uno de los principales problemas con la presentación pública de las ciencias, mientras que hay personas que trabajan para resolver dudas, crear modelos y desarrollar teorías, los medios y los escépticos malinterpretan la información para que parezca que los investigadores afirman haber descubierto algo que va en contra de la ciencia tradicional, y no es así. Desde el final del siglo XIX, los verdaderos pensadores, aquellos que estaban influenciando las ciencias y matemáticas, eran personajes como Wittgenstein y su teoría sobre la realidad y la lógica (la lógica no funciona en la realidad, la lógica funciona a través de la lógica pero si la sacas de ese ámbito y la llevas a la realidad se vuelve completamente inútil) y Gödel con la demostración ontológica, etc. Eran personajes cuyo trabajo exploraba ideas lógicas pero que cuestionaban la realidad. En la actualidad parece que la percepción pública de la ciencia  todavía no alcanza a estos genios del siglo XIX. Aún existe una extraña percepción dualista que va de la mano con pensar que el cuerpo y la mente están separados, que no es necesariamente cierto. Los budistas también crearon un sistema basado en que esto no es cierto. El último libro de Dean Radin, Supernormal, aborda este tema: al estudiar los sistemas religiosos, los sistemas más altos de filosofía, todos hablan de la inexistencia de la realidad dualista, que conduce al psiquismo. Hay muchas otras concepciones de la realidad, hay muchos otros modelos que funcionan bien con la psi, pero como la noción capitalista del progreso científico siempre es mediante máquinas, entonces el hombre-máquina ya no funciona con la psi. Este fue uno de los problemas que surgió a partir de las conferencias TEDx que Sheldrake dio, porque los organizadores decidieron alejarse del tema. Lo que muchos no saben es que TEDx es una entidad de capital emprendedor, en esencia lo único que le interesa a la organización es que científicos den conferencias a inversores capitalistas para que estos sepan en qué deben invertir.  El problema con Sheldrake y Graham Hancock es que ninguno de los dos ofrece una oportunidad para invertir. Por otro lado, sí hay compañías que invierten en la parapsicología y que tienen centros de investigación, Sony por ejemplo. Uno de sus empleados, Gene Simmel, viajó hasta Japón a estudiar los archivos y lo que descubrió fue que la compañía descubrió que sí existe la telepatía, la clarividencia, etc. pero no hay manera de llevarlos al mercado.

A: En realidad ese es el eslogan de nuestra sociedad: es cierto, existe, pero no lo podemos monetizar entonces no haremos nada al respecto. Es interesante ver cómo las compañías comerciales se vuelven los legisladores de la realidad.

D: Además tienen equipos de personas, científicos, a los que les pagan para que apoyen la inexistencia de todo lo que no se puede monetizar. La ciencia no se puede desarrollar así.

blac-consciousA: Antes hablaste de la división entre la mente y el cuerpo, ya que nos presenta un entendimiento más holístico de cómo estos fenómenos pueden entenderse mejor si no separamos la mente del cuerpo, o quizá, llevando esta teoría un poco más allá, en términos gnósticos o budistas: todo es mente. A través de esta perspectiva podría ser más claro como un individuo puede acceder a los pensamientos de otro; como puede suceder el avistamiento de una suerte de poltergeist, como una extensión de sí mismo.

D: Al eliminar la separación entre la mente y el cuerpo, es más claro como nuestro cerebro recibe mucha más información de la que procesamos conscientemente. Los pensadores materialistas asumen que todo tiene un orden fijo y que todas las cosas fluyen entre sí, de manera que las cosas se comunican, viajan distancias fijas, pero en realidad no existen limitaciones. Nuestros cuerpos parecen tomar la forma de un cuerpo humano pero estamos constituidos principalmente de agua y bacterias, entonces estas separaciones no son reales. Hay un tipo de meditación budista en la cual debes de enfocarte en lo que ves, en el sabor que tienes en la boca, en los olores que te rodean, las cosas que tocas, al hacerlo te das cuenta de que todas esas experiencias las estás percibiendo con un solo sentido. Al meditar al respecto también te das cuenta que jamás dejaste atrás tu mente; nunca salimos de nosotros mismos, siempre interpretamos información interna y la transformamos en una realidad. Nuestro cerebro procesa todos nuestros sentidos como uno solo, esta conexión, como la geometría sagrada, nos muestra como la realidad está repleta de matemáticas básicas, que fluyen de un sistema a otro. En términos de lo que sucede actualmente en el campo de la psi, James Carpenter acaba de publicar el libro First Sight, donde habla de uno de los problemas de estudiar la clarividencia, la telepatía, la precognición, etc. Se refiere a la estructura subyacente de nuestra consciencia, que no es un proceso adicional sino algo que yace en las profundidades de nuestros procesamientos cognitivos, lo que él llama “first sight” (primera vista). Él describe que es a primera vista que obtenemos nuestra primera percepción de las cosas, de los sentidos psíquicos, pero que interpretamos en términos de la información material de nuestros sentidos. Sin embargo, en estos niveles, tanto en el de la primera vista como en el subyacente hay un intercambio continuo de información.

A: Quizá esta es una noción que nos regresa a una conciencia primordial del universo. 

Leer segunda parte 

Twitter: @davidbmetcalfe

Twitter: @alepholo

La meditación y el psicoanálisis son disciplinas que, a pesar de las diferencias diametrales en su origen, se abocan a un mismo asunto: la mente y sus derivaciones, de ahí que también sea posible pensarlas como ejercicios que, parecidos entre sí, se complementan en algunos aspectos.

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Es posible que ciertos textos únicamente puedan escribirse desde la experiencia. Por ejemplo, uno que trate de meditación y psicoanálisis. Hasta cierto punto tanto de meditación como de psicoanálisis es posible “hablar sin saber”, hablar desde la teoría, desde los libros que se leen y las palabras que se escuchan, desde las experiencias de otros (o, mejor, desde los relatos de esas experiencias), pero sólo hasta cierto punto. Llega un momento en que tanto la meditación como el psicoanálisis exigen la praxis para poder hablar sobre ellos, para poder nombrar o bordear con el lenguaje compartido eso que sucede durante la meditación o al interior del consultorio.

La caracterización parece misteriosa, lo cual no es gratuito ni casual: en ambos casos el sujeto que describe se enfrenta al reto de poner en palabras una experiencia que en cierto modo ocurre fuera de éstas, en esa frontera donde la significación existe aún, pero reducida al mínimo en su relación con el significado, sostenida apenas en un punto tangencial que sin embargo es importantísimo, pues es ahí donde se funda la enseñanza en el caso de la meditación y el vínculo analista-analizado en el caso del psicoanálisis. Sin ese contacto, aventuro, el sujeto caería en el encierro de la locura, preso para siempre en el delirio del yo. Eso que sucede durante la meditación o el análisis tiene sentido para el sujeto, pero en cierta forma sólo como hecho en sí, como un hallazgo que se consuma en sí mismo porque se inscribe en su curso vital, en aquello que es en ese momento y que por ello mismo se ancla casi naturalmente en su definición subjetiva. ¿Cómo nombrar eso que en primera instancia parece tener sentido sólo para mí?

Si se pregunta a alguien que medita o que acude a terapia qué pasa cuando medita o cuando acude a terapia, lo más probable es que dicha persona titubee al responder o que responda con generalidades o trivialidades, con metáforas en el mejor de los casos. Y aun si ofreciera una bitácora pormenorizada del hecho, de poco nos serviría: serían los pensamientos del sujeto, su flujo de conciencia (a la manera de Joyce, Woolf o Faulkner), descifrable únicamente para él, banal para los demás. ¿Qué pasa por la mente de quien medita o de quien se encuentra en terapia? Lo mismo que por la de todos, neuróticos e histéricos, sólo que singularizado. No la Añoranza, sino el dolor quedo que se siente al recordar a alguien que quisimos pero que se fue de nuestra vida y cuya memoria incide aún en ciertos actos, en ciertas circunstancias. Y eso con nombre y rostro, fecha y lugar, con la sombra de ciertos árboles proyectándose todavía en nuestra mente.

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Pienso que es un asunto de observación, de los varios planos desde donde algo puede mirarse y la manera en que ese algo cambia dependiendo del lugar donde se encuentre el observador. En Ciudad Gótica o Metrópolis, por ejemplo, una de las premisas elementales es que nadie sabe quiénes son Batman o Superman, pero el lector del cómic o el espectador de la película o la caricatura conoce su identidad desde un principio. En meditación o psicoanálisis pasa que el sujeto es simultáneamente habitante de Ciudad Gótica y lector del cómic, personaje y narrador que se cuenta una historia que está viviendo en ese mismo momento. Si en el transcurso descubre que Bruce Wayne es Batman, no importa, porque ya lo sabía. Es más: todos sabemos que Bruce Wayne es Batman. Quizá ese sujeto estaba viviendo demasiado como habitante de Ciudad Gótica, enfrascado en una sola línea narrativa tanto como para dejar de ver lo obvio.

Aunque parezca un contrasentido, los problemas en realidad son simples. Los motivos por los que una persona se inicia en la meditación o acude con el psicoanalista son elementales: tristeza, duelo, soledad, sufrimiento. El  propósito: conocerme mejor para entender qué está pasando conmigo. En el budismo se dice que no hay que hacer cosas que nos dañen a nosotros mismos o dañen a otros, y la meditación es una forma de frenar ese impulso destructivo, de abrazarlo para entenderlo y atestiguar cómo se marchita solo. El psicoanálisis es otro camino, quizá más accidentado, que el sujeto tiene que abrir y desbrozar a punta de machete. En ambos casos, para re-conocerse y detener la “rueda del sufrimiento”, el sufrimiento que padecemos y el que causamos a otros, el sufrimiento inútil que nos mantiene en la rotación absurda en torno a lo mismo.

Los problemas son simples, las complicaciones son nuestras. Somos nosotros quienes apilamos presunciones y malentendidos, falacias, ilusiones, preguntas que temimos hacer y respuestas que preferimos callar. Es el sujeto quien opta por la mentira, el fingimiento, la máscara de quien pretende ser sólo para complacer a otros. Es el sujeto quien por justificaciones enrevesadas deja de escuchar y atender a su deseo, quien lo posterga a cambio de expectativas desmesuradas e irreales en las que por distintas razones cree encontrar mayor satisfacción. Quien cede y renuncia. La meditación y el psicoanálisis coinciden en el trabajo de desandar ese camino, desenredar la madeja para liberarla de los nudos que le impiden correr sencillamente.

En meditación es común escuchar la metáfora de la montaña y las nubes: la montaña está ahí y las nubes pasan cerca, pero no la perturban, no pueden perturbarla, porque la montaña no puede irse con las nubes. Así también quien medita: su atención está puesta en la respiración, que todo lo renueva, pero la mente es inquieta e incansable y hace surgir pensamientos, y quien medita no puede dejar de notarlos, pero también tiene que dejarlos pasar, permitir que continúen su curso, no a través de la contención o del autodominio, de dedicar un esfuerzo suplementario para ignorar las nubes, sino del reconocimiento sereno: esto es lo que soy, esto es lo que pienso.

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El método del psicoanálisis, me parece, es un tanto opuesto: un pensamiento surge por un motivo específico, en el mejor de los casos inconsciente, y si fue capaz de perturbar al analizado, entonces se presenta como una especie de rastro, un hilo suelto en la madeja que, si el sujeto así lo considera, es posible seguir, saber por qué pensó eso en ese momento, qué relación guarda con el relato que hacía. Entonces es mejor no ignorar ese pensamiento, no dejarlo pasar. Es preciso tomar esa nube de tan inquietante aspecto para intentar saber por qué tiene esa forma.

Vías distintas que convergen en un estado parecido: ambas inician al sujeto en la observación constante de sí. La práctica de la meditación y la terapia se suman a la visión de mundo, un componente del ser y el estar que modifica la relación con la realidad. Curiosamente, ambas provocan que el sujeto tenga una mejor conciencia de su presente. Sólo aquí, sólo ahora, sólo esto. Quien medita de pronto puede descubrirse saboreando su desayuno como si fuera el primero que probara en su vida ―porque, en efecto, es el primero: “la creación del mundo sucede todos los días”, escribió Proust. Quien acude al consultorio del psicoanalista se da cuenta de que la historia de un amor malogrado es eso, una historia de su pasado, un fragmento de sí, pero no el guión que se escenificará una y otra vez con todas sus relaciones amorosas, no con esa relación que ahora vive.

Es curioso porque, comparado con la meditación, el psicoanálisis es una disciplina más bien nueva. Los budistas (y antes, los hindúes) llegaron hace siglos a conclusiones similares que Freud y Lacan, y acaso de manera más asequible: que el reconocimiento de sí es el fundamento del conocimiento y la vida en el mundo.

Twitter del autor: @juanpablocahz