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¿Cuáles son los libros más vendidos en México?

Por: PijamaSurf Mexico - 02/08/2014

El Sunday Times revela una lista de los libros más vendidos entre diversas librerías en Europa y América Latina. En México los temas más recurridos de “No Ficción” fueron la educación y la inspiración.

1011747En un listado obtenido a partir del registro de ventas de importantes librerías de América Latina y Europa, el diario británico The Sunday Times publica los títulos de los libros más comprados en múltiples países. Sin ser concluyente, el ejercicio al menos revela ciertas tendencias de interés que privilegian los lectores de determinadas naciones.

En el caso de México, en el rubro de No Ficción, el primer lugar es un libro que delata un interés por la educación y, quizá, una cierta confusión cultural sobre cómo ser una autoridad como padre. La segunda obra más vendida trata las hazañas de hombres y mujeres que amplían los límites de sus cuerpos y mentes, para autosuperarse. Yo soy Malala es el tercer lugar, refiere también una exploración de personajes inspiradores que desafían su contexto, como es el caso de esta niña luchadora de los derechos humanos. En resumen, educación e inspiración son los principales temas que mueven la compra del consumo literario de los mexicanos en este momento, al menos en los temas relativos a la No Ficción.

En el rubro de Ficción, los dos primeros libros corresponden a bestsellers, el primero es ficción para jóvenes y el segundo forma parte de una exitosa trilogía; en el listado destaca que sólo un latinoamericano aparece en los tops de ventas: el peruano y también premio nobel de literatura, Mario Vargas Llosa.

 

Ficción:

1.- John Green, Bajo la misma estrella

2.- Verónica Roth, Divergente

3.- Suzanne Collins, Los juegos del hambre 3: Sinsajo

4.- Mario Vargas Llosa, El héroe discreto 

 

No ficción:

1.- Rosa Barocio, Disciplina con amor: Como poner límites sin ahogarse en la culpa 

2.- Alberto Lati, Latitudes: crónica, viaje y balón 

3.- Malala Yousafzai, Yo soy Malala

4.- Odin Dupeyron, Y colorín colorado, este cuento aún no se ha acabado 

 

 

Tal vez el silencio sea solo un estado utópico; este genial ejercicio colaborativo se ha propuesto descubrirlo en una poética cartografía.
[caption id="attachment_70576" align="aligncenter" width="560"]sugimoto_1 Imagen: cortesía de Hiroshi Sugimoto[/caption]

 

El silencio es una compañía un tanto paradójica. Por un lado es esa textura perpetua, que yace al fondo de innumerables capas y texturas sonoras. Pero también es, o al menos parece, siempre efímero, incluso por momentos un estado inalcanzable. Siempre latente, aunque cuando lo alcanzas incluso dudas del encuentro, y para cuando estás listo para aceptar su existencia entonces, muy probablemente, ya se habrá ido.

John Cage dedicó una porción importante de su vida y obra a reflexionar sobre el silencio, a jugar con él y estudiar su elusiva anatomía. Tal vez lo hizo bajo la premisa de que a fin de cuentas, al igual que sucede con los espacios en blanco dentro de un texto, es precisamente ese lienzo pasivo el que le da sentido a cualquier discurso –sea literario o sonoro. Y esta silenciosa exploración que el brillante compositor estadounidense llevó a cabo alcanzó su esplendor en la obra 4’33” (1952).

Durante cuatro minutos y treinta y tres segundos lo único que se escucha es un utópico silencio –o mejor dicho todo lo que rodea a los intérpretes mientras ellos simplemente se abstienen de emitir cualquier sonido. De alguna manera esta histórica pieza manifiesta la imposible naturaleza del sonido, es decir, Cage enfrenta a la audiencia a los sonidos que ella misma produce –ya sea el frotar de su pantalón contra la butaca, el ruido que produce al exhalar, o incluso el propio latido de su corazón. 

Para honrar este tributo al silencio, el MOMA de Nueva York, ha lanzado una invitación para que las personas graben su silencio (tal vez ningún silencio es igual a otro), y compartan el archivo en Soundcloud, de donde los organizadores lo extraen para incluirlo en un mapa.

Hasta ahora esta poética cartografía incluye silencios de una cueva en Brasil, una biblioteca en Florida, un atardecer en Sevilla o un hospital en Tokio. El ejercicio, más allá de su estética colaborativa, es un delicioso pretexto para reflexionar sobre la naturaleza de este paradójico acompañante. Para consultar el mapa, sigue este enlace.

Twitter del autor: @ParadoxeParadis