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¿Qué les preocupa a las personas más inteligentes del mundo?

Arte

Por: pijamasurf - 12/06/2013

Edge.org, como todos los años, les hace una pregunta "relevante" a una lista de científicos, artistas y demás intelectuales. Aquí algunas de las respuestas.

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Cada año el sitio Edge.org, considerado por muchos una de las publicaciones de mayor calidad intelectual en el mundo, reúne a cientos de los artistas, científicos y pensadores más renombrados del mundo y les hace la misma pregunta, creando una especie de think thank itinerante que busca dialogar  y anticipar las grandes cuestiones que enfrenta la humanidad o en ocasiones sólo celebrar el conocimiento. Este año la pregunta fue: "¿qué es lo que nos debería preocupar?", bajo el argumento de que "nos preocupamos porque somos capaces de anticipar el futuro. Nada puede hacer que nos dejemos de preocupar, pero la ciencia nos puede enseñar cómo preocuparnos mejor, y cuándo dejar de preocuparnos".

Algunas de las respuestas compiladas por Edge.org son notables ensayos sobre las problemáticas más apremiantes de la civilización moderna (el ejercicio anual acaba siendo un libro); otras son simplemente irónicas (predomina por supuesto el pensamiento racional y el elogio a la ciencia). Vale la pena darse una vuelta por este panorma de la actualidad, aunque evidentemente esta visión del mundo no es demasiado incluyente y por lo tanto tampoco concluyente. Les compartimos aquí una selección de los temas más interesantes que preocupan  a la intelligentsia occidental.

El biólogo Craig Venter, quien encabeza el desarrollo científico de la vida artificial o sintética, escribe desafiante: "Como científico, optimista y macho alfa no me preocupo. Como científico exploro y busco entender el mundo que me rodea. Como optimista me despierto cada mañana y vuelvo a iniciar todas mis tareas con esperanza y excitación. Como ateo sé que tengo sólo el tiempo entre mi nacimiento y mi muerte para lograr algo significativo. Como macho alfa creo que puedo y trabajo para resolver problemas y cambiar el mundo". Dicho esto, Venter se muestra un poco consternado por la persistencia de personas "no vacunadas" que pueden ser caldos de cultivo para virus y bacterias e infiltrarse a la sociedad (un poco de paranoia a la William Burroughs, aunque suponemos que "científica"). 

Brian Eno se preocupa de que "la mayoría de las personas inteligentes no quieren tener nada que ver con la política. La evitamos como la plaga (como Edge la evita, de hecho). ¿Es porque la política no es un lugar donde ocurre lo significativo? ¿O es porque estamos demasiado involucrados haciendo lo que hacemos, sea esto física cuántica, estadística genómica o música generativa? ¿O somos demasiado amables para involucrarnos en airadas discusiones? [...] ¿O confiamos en que la Mano Invisible o la Tecnósfera lo arregle todo misteriosamente?"

El físico e informático W. Daniel Hills se preocupa de que "los motores de búsqueda llevan tiempo siendo los jueces de lo que es importante; ahora empiezan a ser árbitros de la verdad". "En el pasado el significado sólo existía en las mentes humanas. Ahora existe también en las mentes de las herramientas que nos traen la información. Desde ahora en adelante estos motores de búsqueda tendrán un punto de vista editorial, y los resultados de búsqueda reflejarán ese punto de vista. No podemos seguir ignorando las asunciones detrás de los resultados".

Kevin Kelly, ex editor de Wired, se preocupa por "la bomba de la subpoblación", sugiriendo que más peligrosa que la amenazante sobrepoblación, es la subpoblación, un decrecimiento en el deseo de llenar el mundo y una humanidad en la que predominarán personas de más de 60 años de edad. Esta inversión de términos en lo que consideramos deseable nos colocaría en una situación en la que aún no sabemos cómo actuar (y es que para casi todo tenemos modelos).

El director de cine Terry Gilliam, ex Monty Python: "Ya dejé de hacer preguntas. Sólo floto en un tsunami de aceptación de lo que sea que la vida me arroje… y me maravillo como estúpido". (Esa fue su respuesta completa) 

Fiel a sus críticas de la tecnología y el Internet como ejes enajenantes,  Evgeny Morozov señala: “Me preocupa que conforme el poder para resolver problemas de nuestras tecnologías aumenta, nuestra habilidad para distinguir entre problemas importantes, triviales o incluso inexistentes, se deteriora”.

El editor alemán Andrian Kreye tiene una interesante perspectiva sobre las cuitas históricas, las cuales tienden a imaginar escapes como la singularidad, el milenarismo, el apocalipsis, la iluminación, etc... "No existen momentos catárticos en la historia. Hay muchos en la fe y en la ideología". El problema es que "la catarsis permanece como una promesa vacía", pero no "hay paraíso, no hay salvación o última victoria".  Y sin embargo la catarsis, con su falsa promesa, es parte de nuestras improntas cerebrales, de lo que nos hace seguir viviendo. "La simulación de la catarsis es justo la forma en la que disfrutamos el arte, la música, las historias e incluso los deportes".

Tim O'Reilly hace referencia a una preocupación, que se reitera en varias de las respuestas y tiene que ver con la globalización y la homogenización de nuestra cultura,  lo que algunos argumentan es un cauce hacia la falta de diferencia y la poca producción de modos alternos de existencia. Embebidos en esta monocultura hay un peligro nuevo. "Las civilizaciones fallan. Nunca hemos visto una que no lo haya hecho. La diferencia yace en que esa antorcha de progreso siempre se había pasado de una región del mundo a otra. Pero por primera vez tenemos una única civilización global. Si falla, todos fallamos".

Douglas Rushkoff, el analista de medios y filósofo de la comunicación, dice: "Debemos preocuparnos de la caída del sistema nervioso humano. Deberíamos de preocuparnos de que algo, probablemente ambiental, pero posiblemente más sutil que eso, está afectando nuestra capacidad de procrear nuevos seres humanos con aparatos perceptuales que funcionen coherentemente. Deberíamos de preocuparnos de lo que esto significa para el futuro económico de nuestra sociedad, deberíamos de preocuparnos de lo que esto significa para el futuro de la cognición colectiva y la conciencia de nuestra especie".

Lee lo que les preocupa a 150 de las mentes más brillantes del mundo (en inglés)

Aquí una versión resumida en español

 

 

Una crónica del accidentado pero interesante inicio del primer Boiler Room en México.

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Por primera vez en México se celebró el afamado Boiler Room para dar una muestra del diverso talento que existe en nuestro país, con una amplia gama de géneros y productores. El proyecto suele ser importante para dar un empujón  a la escena local electrónica y exhibir su talento en otros países.

El primer día se mostró a un grupo de productores que son claves para entender el underground mexicano como: Javier Estrada, productor que mezcla la cultura bass y la música étnica mesoamericana, quien ha sido admirado por personajes como DJ Rupture y Diplo; Daniel Maloso, regiomontano miembro del sello Cómeme, que trabaja con sonidos tecno e influencias latinas. También se presentó Meneo con sus desenfrenados bailes y su gameboy. Siete Catorce es uno de los productores que más ha dado de qué hablar con su llegada al D.F. y trabajo editado por N·A·A·F·I: el joven productor hizo que los asistentes empezaran a balancearse con los beats que conformaron su set. La primera sesión sufrió un contratiempo al producirse un apagón, por lo que se tuvo que cerrar la sesión para que Teen Flirt pudiera llegar para abrir el concierto de James Blake.

Día 2:  Con  la idea, según los organizadores, de "mostrar talento que juega con sonidos que no existen en otras partes del mundo, más que en nuestras calles: la música popular", se presentaron personajes como el holandés Dick el Demasiado, que se ha puesto la corona como el pionero de la cumbia experimental desde hace muchos años; Los Macuanos, un trío de Tijuana cuya electrónica tropical y tenebrosa ha llegado a lugares como Suecia. Quienes conocen su música sabrán que tiene como base la protesta, así que no fue extraño que su set incluyera un bolillo a lado de un producto planeado para salir a cuadro;  la sesión continuó con BN Loco-Uriel Esquenazi, un productor con décadas de carrera y remixes para proyectos como Thievery Corporation. La segunda sesión la cerró G-Flux, productor/dj mexicano que forma parte del colectivo Súper Cumbia Futurista junto con El Hombre que Odiaba Las Naranjas. Su especialidad, la electrocumbia, fue el broche de oro para contrastar con la sesión que le seguía, la cual se enfocaría más al Deep House.

Día 3: El line-up consistió de Soni Cerón, una joven dj que ha ganado su lugar en el circuito del mundo housero; Louie Fresco, quien desafortunadamente canceló por cuestiones de logística; Metrika, que garantizó el inicio de una noche llena de baile con años de experiencia y siendo uno de los productores mexicanos más consolidados en el plano internacional, parte del sello Crosstown Rebels de Londres. Sin embargo, quizás lo más esperado era Balcazar & Sordo, dos leyendas del house que han dado la vuelta al mundo y que son absolutamente imparables. El pequeño estudio se convirtió en una licuadora de beats donde la sorpresa más grande fue Josep, su set pasó por house, techno, bass...todo perfectamente calculado. 

El último día fue dedicado a talento más nuevo: Century, del Distrito Federal y parte del sello Cobra Voyage, al igual que Pettro. Esta disquera mexicana no lleva muchos años, pero tienen muy buena selección de artistas mexicanos enfocados en el techno y la electrónica. Ana Helder se la llevó al ser uno de los sets más divertidos e inesperados. La joven argentina lleva poco de ser parte de la familia Cómeme y ya promete mucho. Para cerrar la tercera sesión, esta vez transmitida desde el clásico Casino Metropolitano estuvo White Visitation, con un techno atmosférico que pone en obviedad su relación con RVNG INTL. 

Esto fue una muestra comprensible (o no...) de la escena en México y Latinoamérica, un inicio incluyente que podrá exponer talento local e internacional. Si bien el Boiler Room tuvo una primera edición mexicana un tanto accidentada y vacilante, criticado por muchos debido a las sesiones interrumpidas, cambios de line-up y demás, el proyecto sigue siendo interesante en tanto que es una vitrina para el talento nacional. Más de la mitad de los views que se generaron a lo largo de estos tres días vinieron del extranjero: una muestra de que hay un genuino interés en los ritmos periféricos que México tiene que ofrecer. Algo también que nos hace reflexionar si acaso los mexicanos preferimos generalmente lo que viene del extranjero, imbuyéndole un aura superior y mostrando quizás también un complejo de inferioridad (o en este caso simplemente nos volvemos más exigentes), pero eso es tema para otro artículo muy distinto a éste.