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Despertando en el Sueño (Teoría y Práctica de la Experiencia Visionaria) 13 de noviembre, Ciudad de México

AlterCultura

Por: pijamasurf - 11/05/2013

Este 13 de noviembre se llevará a cabo un interesante evento sobre la experiencia visionaria y la navegación onírica (bajo el sello de Oneironauticum) con la presencia de Erik Davis, Daniel Pinchbeck, Jennifer Dumpert e Ichiro Takahashi, en el Cine Tonalá de la Ciudad de México

 

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El próximo 13 de noviembre se llevará a cabo el evento Despertando en el Sueño en el Cine Tonalá de la Ciudad de México, con la participación de Erik Davis, Daniel Pinchbeck y Jennifer Dumpert, en un evento satélite del Foro Bonus Creative Week 2013.  El evento consistirá de presentaciones, preguntas y respuestas sobre temas como la imaginación, el DMT, el tecnochamanismo, el papel de las experiencias psicodélicas en la transformación social, cultural y ecológica, entre otros. Además  el evento contará con una sesión de Oneironauticum, una comunidad liderada por Jennifer Dumpert, que busca compartir una serie de conocimientos relacionados al mundo de los sueños --desde sueños lúcidos, terapia onírica, uso de los sueños para sanar o crear y muchas otros aspectos de los sueños-- en las que algunos de los asistentes podrán recibir un onirógeno (una sustancia legal que induce al recuerdo o favorece los sueños lúcidos) y luego registrar y comentar sus sueños dentro de esta comunidad que va formando un mapa interactivo del espacio onírico.

La presencia de Erik Davis, Daniel Pinchbeck y Jennifer Dumpert, quienes también se presentarán en el foro de creatividad Bonus Creative Week 2013, asegura que el evento sea uno de los más interesantes a los que pueda asistir una persona interesado en temas como el chamanismo, la psicodelia, la relación entre la tecnología y la magia o cómo la tecnología afecta nuestra manera de relacionarnos con el mundo programando realidades, los sueños, la imaginación y la creatividad.  Los esperamos ahí para hacer un intercambio memético de alta estimulación neural. Esta es la descripción del evento:

Tres de las mentes más brillante en el ánalisis de la cultura de frontera, la magia, la tecnología, las sustancias psicodélicas y las metanarrativas contemporáneas nos introducirán al espacio de las visiones místicas y la imaginación creativa. El evento consistirá de una serie de pláticas introductorias, preguntas y respuestas, sobre qué es la imaginación, qué son los sueños lúcidos y cómo se navegan. Se disicutirán aplicaciones prácticas de la experiencias psicodélicas en el arte, la filosofía y la ciencia y la posibilidad de usarlas para cambiar el paradigma social actual. Los participantes podrán participar en un evento de Oneironauticum, sesiones de sueños colectivos, para el cual se les dará un oneirogénico, una sustancia herbal legal que facilita el recuerdo y la capacidad de tener un sueño lúcido. Tecnochamanismo, DMT, sanación psiconáutica, mitopoética del sueño y reprogramación neural, serán algunos de los temas centrales.

 

Ponentes:

 

Erik Davis: Autor reconocido, premiado periodista, maestro universitario que reside en San Francisco, graduado con honores de la Universidad de Yale. Ha escrito numerosos libros, entre los que se encuentran Nomad Codes: Adventures in Modern Esoteria, Techgnosis: Myth, Magic, and Mysticism in the Information Age (este último una de las grandes obras en la historia reciente de la teoría de la comunicación). Ha escrito regularmente para diferentes publicaciones como Wired, Salon, Slate, LA Weekly, Village Voice y Aeon.com. Ha sido entrevistado por CNN, BBC y el New York Times. Davis describe su trabajo como un "paseo onírico" (dreamwalk) a lo largo de nuestra cultura.

www.techgnosis.com

 

Daniel Pinchbeck: Autor de diversos libros y fundador de la revista web RealitySandwich.com y de la red social evolutiva Evolver.net. Sus artículos han aparecido en la revista del New York Times, Esquire, Rolling Stone, Art Forum y muchas más. Se ha presentado como conferencista en festivales como Boom, Lighting in a Bottle, Burning Man, The World Psychedelic Forum en Basel, Suiza y TedX. Actualmente es presentador del programa Mind Shift, en Gaiam.Tv, donde explora la posibilidad de un cambio de paradigma social y económico basado en un cambio de la conciencia.

www.realitysandwich.com

 

Jennifer Dumpert: Escritora que vive en San Francisco, fundadora de la comunidad Oneironauticum, un proyecto que compila técnicas para el amaestramiento del "arte de ensoñar" y busca reunir a sus miembros literalmente en el mundo onírico. Ha dirigido talleres en festivales como Symbiosis y Synergenesis en el Instituto Esalen y en la Fundación Ojal.

http://oneironauticum.com/

 

*De último momento se ha añadido al evento una ponencia de Ichiro Takahashi, un reconocido sanador de medicina chamánica, con estudios en el tantrismo y qi-gong, quien nos hablará de la dimensión de los arquetipos y los dioses en  las experiencias psicodélicas.

 

Evento en Facebook

 

 

Hacer de la vida una experiencia miserable para ti y para otros es un trabajo de tiempo completo. Aquí algunos anticonsejos.

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"Nada es miserable a menos que pienses que lo es; por otro lado, nada trae felicidad a menos que estés dispuesto a recibirla."

-Boecio

El imperativo de nuestros días es claro: disfruta. Esto es patente en la publicidad y virtualmente en cualquier espacio de la sociedad de consumo en la que vivimos. Disfrutar se ha vuelto sinónimo de bienestar, y si no disfrutas, puede que necesites ir al psiquiatra, o cuando menos, sentirte miserable respecto a tu propia vida.

¿Pero qué pasa si no queremos ni disfrutar ni tener una vida plena, tranquila, con el afecto de algunas personas y seguridad en nuestra forma de vida? La psicoterapeuta Cloe Madanes ha hecho un interesante ejercicio de psicología inversa y se ha propuesto remarcar algunos hábitos de la gente altamente miserable, es decir, de aquellas personas que, lejos de disfrutar la vida en sus pequeños y grandes asombros y placeres, se dedican a hacérsela miserable, tanto a ellos como a los que tienen la mala suerte de estar en torno suyo.

Y es que ser miserable, lo que se dice auténticamente miserable, es un trabajo de tiempo completo: una forma de arte, incluso, si observamos con atención, notaremos el cuidado con que las personas se convierten en verdugos de sí mismas. No hace falta que existan guerras en nuestro entorno, enfermedades y hambrunas: la imaginación humana es capaz de hacer la existencia más próspera un auténtico calvario, un valle de lágrimas, para utilizar la conocida imagen cristiana.

He aquí algunas sugerencias que sin duda harán de tu vida una experiencia insufrible para ti y para los que te rodean: 

1. Ten miedo de perder tu trabajo 

El apremio económico puede generar miseria en las condiciones materiales de la vida, pero aunque tengas un trabajo estable y agradable puedes ponerle un poco de sabor a la vida quejándote todo el tiempo de lo que haces (hablaremos de las quejas más adelante), además de temer perderlo. El mercado laboral siempre está fluctuando y no sabemos cuándo nuestra cabeza será la siguiente en la guillotina. Repetirte tus errores constantemente, actuar de manera servil o francamente hipócrita con tus compañeros o simplemente imaginar lo que será morir de hambre en las calles cuando te despidan es una práctica diaria que requiere toda tu angustia.

2. Practica el aburrimiento

Las personas miserables suelen tener un aura de sabelotodos: nada los asombra, y lo que asombra a los demás debe ser rápidamente denunciado como lo que es, una copia burda de algo más. Cultivar el sentimiento de que todo es predecible, de que todo ya ha sido hecho por alguien más, de que el tedio es insufrible, puede hacerte ver a tus propios ojos como una persona culta que ha agotado todas las formas de asombro (sin mencionar que, dejando el asombro fuera de tu vida, nunca estarás en riesgo de verte expuest@ a que algo maravilloso te ocurra).

3. Adopta una identidad negativa

Si no sabes por dónde empezar puedes asumir algún diagnóstico físico o mental y vivir de acuerdo a él: si estás deprimido vuélvete una Persona Depresiva; si te sientes ansioso, vuélvete una Persona Ansiosa. Simplemente deja que tu diagnóstico condicione todos los aspectos de tu existencia y lograrás vivir como un convaleciente, con todas las ventajas que aporta: la gente estará preocupada constantemente por tu frágil estado, y en vez de ser una persona compleja, con días buenos y malos, puedes dar por descontado que incluso los días buenos serán pocos si tu identidad negativa comienza a tomar el control.

4. Discute por cosas tontas

No hablamos de un debate filosófico sino de un asunto de poder: para las personas altamente miserables, tener la razón es más importante que dialogar con el otro para encontrar una verdad común o un terreno de interlocución. Es especialmente útil cuando estás en una relación de pareja, pues el otro siempre manifiesta pequeños detalles que son suficientes para arruinarle el día a los que quieren ser miserables. Discutir es un inmejorable sustituto del amor, pues las constantes peleas erosionarán un afecto mutuo que de otro modo podría crecer y volverse imprevisible y, por tanto, peligroso.

5. Desconfía de las intenciones de los demás

Uno nunca sabe si un comentario, un halago o una pregunta que nos hacen no es en realidad un insulto o una forma velada de humillación. La gente altamente miserable siempre está pendiente de lo que los otros no dicen, más que de lo que dicen efectivamente. Esto puede complementarse con el chisme: no hay nada más miserable que hablar de las segundas intenciones de los demás cuando éstos no están escuchando. Se sabe que, eventualmente, la gente miserable está tan sola que termina relacionándose únicamente con personas tan miserables como ellos mismos (y desconfiando de ellos también, claro).

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6. Evita la gratitud a toda costa

La gratitud puede ser el elemento común de todas las vías religiosas, y algo que inmediatamente te ayude a ver lo positivo dentro de las situaciones negativas. Es por eso que debes evitar sentir gratitud a toda costa: nunca digas gracias, por ejemplo: la gente a tu alrededor tiene la obligación de servirte por tus evidentes dotes en (coloca aquí el talento que nadie te reconoce), y sólo un idiota creería que hay tal cosa como "bendiciones": la vida (eso lo saben mejor que nadie los miserables de corazón) es sufrimiento en la antesala de la muerte. ¿Qué hay que agradecer en ello?

7. Si todo falla, culpa a tus padres

En cierto sentido, una persona miserable es un niño en busca de afecto. Pero ese niño puede aprender también que sus errores no son suyos (y por tanto no hacerse responsable por ellos), sino que sus defectos y fallas son culpa de quienes nos criaron: los padres. No eres tú quien decide cada día el curso de tu propia existencia, sino que estás sobredeterminado por los errores de crianza de tus padres. Repite lo anterior varias veces al día y terminarás odiándolos verdaderamente (y nada mejor para una persona miserable que el odio gratuito).

8. No disfrutes de los placeres de la vida

¿Música, comida, paisajes naturales, arte? Esas son cosas superficiales para gente tonta que no sabe nada de la vida. Las personas altamente miserables saben que todo placer es transitorio y, de alguna forma, egocéntrico, pues son una distracción que no puede nunca compensar el miserable estado del mundo actual. Nada mejor que recordarse constantemente que el mundo es un lugar horrible, lleno de pobreza, enfermedad y devastación para echar a perder cualquier momento de placer. 

9. Glorifica o sataniza el pasado

Dicen que todo tiempo pasado fue mejor, pero el pasado también es el lugar de las oportunidades perdidas, desperdiciadas o ignoradas. Si algún día experimentas placer con el estado actual de tu vida, recuérdate cuando no tenías dinero, cuando te divorciaste, cuando te despidieron de algún trabajo o te pusieron una mala nota en la escuela, sin importar que hayan pasado 20 años. "Los malos recuerdos son para siempre", podría ser un buen eslogan para tener a la vista en cualquier situación.

10. Quéjate. Quéjate. Quéjate

Las personas miserables saben que la crítica podría abrir un fecundo espacio de diálogo: por eso se esfuerzan en permanecer en los lindes de la queja, que no es sino la expresión de su fascinante mente maestra para hallar algo negativo en cualquier situación. Las quejas funcionan también como recordatorios valiosos que los demás siempre estarán dispuestos a escuchar de ti: piensa que no hay nada más fascinante que escuchar a alguien quejarse sobre la política, el clima, sus relaciones o su trabajo. Por otra parte, quejarse tiene la ventaja de hacerte perder la oportunidad de generar en tu vida los cambios que podrían hacerte una persona menos miserable, además de ser un hábito que puede realizarse a solas o acompañado.