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Científicos fotografían el espíritu saliendo de un cuerpo muerto

Por: pijamasurf - 10/04/2013

El científico ruso Konstantin Korotkov logró tomar una fotografía bioelectrográfica de la energía de un humano dejando su cuerpo en el momento de la muerte.

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El momento exacto de la separación del cuerpo astral en el cual la energía deja el cuerpo ha sido capturado por el científico ruso Konstantin Korotkov, quien asegura haber fotografiado a una persona en el momento de su muerte con una cámara bioelectrográfica.

La imagen, que ha causado polémica y revuelo en el medio científico e incluso entre los escépticos de lo paranormal, fue tomada usando un método de visualización de descarga de gas, una técnica avanzada de fotografía Kirilian que muestra la energía vital de la persona dejando su cuerpo gradualmente.

De acuerdo con Korotkov, el ombligo y la cabeza son las partes que primero pierden su energía vital, y el sexo y el corazón son las últimas áreas en desprenderse antes de sufrir la fantasmagoría de lo infinito.

En situaciones en las que una persona sufre una muerte violenta o inesperada, su energía usualmente se manifiesta en estado de confusión y regresa al cuerpo en los días que le siguen a la muerte. Esto podría ser debido a toda la energía extra que quedó sin utilizarse, o a un miedo terrible a abandonar un cuerpo querido.

Pero más allá de la veracidad del hecho o de su eventual comprobación según los rígidos estándares de la ciencia, estas explicaciones resuenan con algunas creencias budistas que afirman que hay partes del cuerpo a las que la mente (o el “alma” o el “espíritu” o simplemente la “energía”) no puede dejar ir tan fácil, como el corazón o los genitales. Y también habla sobre los fantasmas de las personas que murieron repentinamente. Por otro lado, el trabajo basado en la fotografía Kirilian ha sido desestimado en varias ocasiones por la ciencia.

Sea como fuere, esta  posibilidad nos recuerda lo vaporoso e intangible que es eso que habita nuestros cuerpos.

*Actualización (07/Octubre): La imagen originalmente incluida en esta nota es sólo una representación artística que utilizamos ante la imposibilidad de encontrar la original. Recién hemos incluido también ésta, localizada en este sitio.

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Una versión aumentada del Códice Seraphinianus a punto de salir a la luz

Por: pijamasurf - 10/04/2013

La editorial newyorkina Rizzoli sacará una reedición del bizarrísimo libro de Luigi Serafini, en el cual se incluye la confesión de que un gato blanco fue el verdadero autor del famoso bestiario.

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Este mes Rizzoli estará republicando el libro que se conoce por ser el más extravagante objeto cultural que se haya visto jamás, el Códice Seraphinianus. Este libro fundó un género editorial en el cual las ilustraciones y las leyendas que van con ellas no tienen ningún sentido aparente. Es decir, los dibujos y palabras son gestos arbitrarios que frustran nuestra muy humana necesidad de narrarnos lo que estamos viendo.

Y esa fue una de las intenciones del autor, Luigi Serafini (conocido también por dirigir la colección de Borges “La Biblioteca de Babel”). El Seraphinianus pretende darnos un descanso de la obligación de encontrarle sentido a todo. Según apuntó el autor, esos pies de imagen están ahí para evocar los primeros contactos que tenemos con los libros cuando somos niños, que sólo atinamos a comprender (si acaso) los dibujos, y pasamos por alto las letras y palabras.

La obra rebosa de símbolos. Es una suerte de manifiesto anarco-imaginario que recurre a un bestiario que nada tiene que ver con lo que conocemos como realidad. La paginación está basada en el número 21 (3 veces 7) y la organización de los temas (11 en total) incluye categorías que parecieran tratarse de disciplinas conocidas (flora, fauna, gastronomía, máquinas) pero que sólo por accidente tienen los mismos nombres que las de esta realidad. Como si alguien lo hubiera alucinado o uno hubiera soñado que lo alucinaba.

En la nueva edición, Serafini apunta que en realidad un gato blanco que lo acompañó mientras creaba el Códice en Roma en los 1970 fue realmente el autor, que guió telepáticamente a Serafini mientras dibujaba y escribía. También tendrá nuevo contenido: los primeros dos capítulos están hechos con nuevos dibujos, e inserto hay una especie de apéndice llamado “Decodex” en el cuál el autor explica en varios lenguajes cuándo y cómo surgió a la vida el Códice y la ayuda crucial que obtuvo de este gato blanco.