Pijama Surf

Las vacunas podrían estar fortaleciendo a los supervirus

Las superbacterias transmiten a su descendencia la información genética necesaria para sobrevivir a los antibióticos, haciéndose más fuertes.

Por: pijamasurf - 18/09/2013 a las 16:09:07

antibiotics

“Supervirus” o “superbacterias” son palabras con las que podríamos encontrarnos cada vez más a menudo: según un nuevo reporte del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EU, “más de dos millones de personas se enferman cada año de infecciones resistentes a los antibióticos, con al menos 23 mil muertes como resultado.”

Pero las cifras, incluso para el estudio, “están basadas en consideraciones conservadoras y podrían ser estimaciones mínimas”.

El problema que trata de ponerse a consideración aquí es que tanto los humanos como el ganado utilizan demasiadas vacunas y antibióticos. Podría explicarse de este modo: al recibir una vacuna, esta actúa contra posibles infecciones de la enfermedad que previene, pero también desgasta las defensas del sistema autoinmune, haciéndonos proclives a otras enfermedades para las cuales dicha vacuna no presta protección.

Lo que es más preocupante es que existen algunas bacterias que resisten la acción de los antibióticos, y que al reproducirse transmiten la información sobre cómo sobrevivir al “ataque” de los antibióticos, produciendo nuevas variedades cada vez más resistentes.

No se trata de ponerse paranoicos: el problema en realidad no es el uso de antibióticos, sino su uso innecesario. El CCPE estima que más del 50% de los antibióticos prescritos en consultas médicas no son necesarios o son administrados de manera poco óptima.

El CCPE también advierte que el uso de antibióticos a la par de hormonas de crecimiento en animales, administrados a través de la comida, son también prácticas innecesarias que pueden ser dañinas a largo plazo y cuyo uso debería evitarse.

No debemos olvidar que las farmacéuticas ganan millones de dólares al año con la venta y prescripción de vacunas y antibióticos que, si bien han sido una herramienta que la medicina ha utilizado efectivamente para limitar el avance de enfermedades como el sarampión y la polio, no dejan de ser un negocio millonario.

[Washington Post]