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Alianza entre WWF y Telcel cumple 10 años de contribuir en la preservación de la biodiversidad de México

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 07/26/2013

La conocida organización de protección al ambiente WWF celebra 10 años de una importante alianza con Telcel, en la cual se han conseguido logros en la protección de especies como la tortuga marina, el tiburón blanco y los bosques adonde migran las mariposas monarca.
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Dawn Marie/flickr

México es conocido por la enorme diversidad de su flora y de su fauna, las cuantiosas especies de animales, plantas, insectos, aves y en general de prácticamente todos los reinos naturales. De acuerdo con algunas estadísticas, en este sentido México es el cuarto país a nivel mundial con mayor biodiversidad.

Sin embargo, no menos cierto es que el país enfrenta importantes amenazas a esta misma riqueza, sobre todo por el conflicto que suponen actividades humanas como la pesca, la tala inmoderada, la ganadería y, en fin, la poca conciencia que existe con respecto a la noción de ecosistema, ese equilibrio natural precario del que todos formamos parte y el cual, para bien y para mal, también nos afecta a todos.

En una alianza que busca preservar parte de esta biodiversidad de México, la conocida organización WWF y la empresa Telcel han colaborado durante 10 años ininterrumpidos en la implementación de programas, investigación de tecnologías y difusión de conocimiento al respecto con el fin de proteger especies como el jaguar, las ballenas que tienen su hábitat en el Mar de Cortés, los bosques a donde migra la mariposa monarca, el tiburón blanco, la tortuga marina, delfines y algunas más que son de vital importancia para la zona ecológica donde residen.

En colaboración con otras instituciones universitarias y gubernamentales, la alianza WWF y Telcel ha conseguido así importantes logros en esta labor, los cuales pueden consultarse en su sitio en Internet.

 

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Robert Wilson logró esta extraordinaria grabación de unos grillos, la cual evoca un coro de ángeles en la hierba.

¿Cuántos ángeles caben en la punta de un aguja?, reza la frase popular. Muchos de nosotros en la infancia asociamos el canto de los grillos con las estrellas, con noches en las que salíamos al bosque. Los grillos parecen ser tan innumerables como las estrellas; las estrellas parecen ser los ángeles, como decía Borges, ya que son lo único que podemos comprobar que existe en el cielo. Las estrellas, nos dice la sabiduría pitagórica, hacen una música: la armonías de las esferas. Matemáticamente, reduciendo la velocidad de una grabación de grillos, sin ningún otro efecto, Robert Wilson ha conjurado un coro angelical. Los ángeles están en la hierba.

Los grillos producen su emblemático sonido --llamado "estridulación" -- frotando sus alas con sus fémures. Éste, por supuesto, es un sonido sexual. Chirp, Chirp, así soñamos que también hacen las estrellas: onomatopeya del brillo, cintilación sonora.

 Sobre el trabajo de Robert Wilson, dice Tom Waits: "Wilson siempre está jugando con el tiempo. Oí hace poco una grabación de unos grillos. Suenan como un coro, suena como música de los ángeles. Algo brillante, celestial, lleno de armonía y bajos, no podrías creerlo. Como un arrobador coro del cielo, y sólo está ralentizado, no manipularon la grabación para nada".

Twitter del autor: @alepholo