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5 técnicas de masturbación masculina que probablemente nunca has escuchado (o probado)

Por: pijamasurf - 07/15/2013

Masturbarse no tiene por qué ser un ejercicio repetitivo y monótono. Aquí algunas técnicas de autogratificación para conseguir sensaciones diferentes al viejo *fap fap fap*.

masturbate

La masturbación no es solamente un sucedáneo de una relación sexual con otra (u otras) personas, sino un ejercicio de autoconocimiento y gratificación que, sin embargo, al considerarse tabú en nuestra cultura, poco se investiga abiertamente. No obstante, existen sitios que se dan a la tarea de recabar (y practicar) el "kama sutra de la mano": técnicas que mezclan el ludismo y la fantasía para producir sensaciones únicas.

El lenguaje en que se describen estos métodos de autogratificación puede ser un poco técnico, pero confiamos en que sirvan más para inspirar la exploración y la aventura sobre el propio cuerpo que para cursar un examen en anatomía, y que además los términos se explicarán a sí mismos (sobre todo en la práctica):

Simulación "oral"

Para simular la sensación de unos labios deslizándose por la cabeza del pene es necesario lubricar la erección y sostenerla con una mano. Coloca los dedos índice y medio de tu mano dominante juntos y de manera horizontal, con la palma hacia tu rostro. Presiona el glande contra la abertura entre los dedos, los cuales deberán estar relajados, no tensos. Repite esta operación hasta que un tercio del cuerpo del pene haya pasado por la abertura, y luego vuelve a la posición inicial. Naturalmente hay que repetir. Mantén la posición del pene colocando la palma de tu otra mano sobre el glande y oprimiendo suavemente.

Sábanas de seda

Tiéndete en la cama y coloca una sábana sobre ti, de preferencia de un material muy suave y no rugoso. Sostén tu pene con una mano y estimula (por fuera de la sábana) la cabeza del mismo con la otra mano. La ventaja de esta técnica es que no necesitas lubricante, y te da una poderosa sensación en el glande, una de las áreas más sensibles del miembro masculino; de hecho es posible que no puedas sostener mucho tiempo esta estimulación debido a la sobrecarga de sensaciones que sentirás.

El lechero

Forma un "anillo" en la base de tu pene con el pulgar y el dedo medio de una de tus manos (los cuáles deberán estar lubricados apropiadamente) y deslízalo a lo largo de la superficie del pene hasta llegar al glande. Cuando el anillo de una mano llegue al final del pene, forma otro anillo con la otra mano y repite la operación. La idea es seguir estimulando hacia arriba y nunca bajar.

Agarre de mono

Esta técnica funciona especialmente para estimular el escroto con una mano mientras te masturbas con la otra. Si tu mano dominante es la derecha, en lugar de sostener tu escroto con la mano izquierda desde el lado izquierdo, pasa la mano izquierda por encima de la muñeca derecha y sostén el escroto desde el lado derecho. Parece complicado, pero si lo haces correctamente (al menos la primera vez) se sentirá como si alguien más estuviera sosteniendo tu escroto.

La "vagina"

Usando el agarre de mono, recuéstate sobre uno de tus costados mientras sostienes firmemente el pene con ambas manos. En lugar de mover tus manos, en esta técnica es necesario mover la pelvis para simular el movimiento de la penetración. La sensación es muy diferente a la de la masturbación "normal", pues el cuerpo entero está implicado en la estimulación. Sencilla técnica, pero efectiva.

[CoED]

Custodiar la herencia de un país con la riqueza histórica de México, es uno de los más grandes compromisos que un funcionario público de ese país puede afrontar.
coatlicue
El cambio reciente en la dirección general del Instituto Nacional de Antropología e Historia ofrece una nueva oportunidad y, a la vez, trae a la memoria un gran caudal de problemas.
 
Teresa Franco, quien ahora lo preside por segunda ocasión, garantiza desde luego la custodia de nuestra riqueza ancestral. Su integridad, patriotismo y destreza suman a la causa. Lo que está en juego es, sin embargo, la limitación de los recursos y la densidad de las inercias contrarias a la puesta al día de una venerable institución…olorosa a naftalina.
 
Se conoce que el universo del cual es responsable el INAH rebasa significativamente su instrumental de trabajo; el organismo tiene, en cambio, prestigio, presencia y una misión fundamental que cumplir: contribuir a que los mexicanos estemos seguros de nosotros mismos, y ciertos de provenir de unos linajes recios, sabios, sensibles que vale mucho la pena asumir, refrendar y proseguir.
 
La función del INAH es por ello, a mi entender, esencialmente educativa. Se trata de preservar y comunicar valores: éticos, sociales, estéticos.
 
Son muchas las maneras en que esto puede acometerse. Los planteles escolares en su lugar o de visita, las comunidades próximas a los sitios y los monumentos, el turismo nacional, las tecnologías de la información y la comunicación, aportan hoy un arsenal amplísimo con el cual trabajar en la transmisión y absorción de conocimientos, y en su interpretación.  
 
Los obstáculos son muchos y diversos.
 
Al amparo de una especie de “sacerdocio” auto-impuesto o auto-designado bullen y se multiplican en el interior  del Instituto grupúsculos que no defienden, en realidad, sino intereses particulares a expensas del patrimonio colectivo. Son escollos reales para el ejercicio de la función objetiva tanto como para la transformación positiva y cabal del organismo.
 
La nueva titular deberá apelar a la comprensión y el apoyo constante del gobierno que le encarga una tarea asaz delicada y trascendente. De igual modo habrá de convencer al personal académico, técnico y administrativo verdaderamente profesional de unirse a la tarea por el interés público que le incumbe. Y tendrá que intentar involucrar en el empeño a la sociedad organizada, en busca de recursos y otras suertes de colaboración responsable y activa.
 
Más que verse celosamente a sí mismo como una bóveda inexpugnable (una especie de Fort Knox de la cultura vernácula), el INAH debiera convertirse en un gran promotor de la participación social; abrirse a la concurrencia del mayor número de agentes sociales para ampliar la conciencia y sumar fuerzas. Debiera, asimismo, buscar el concurso de las universidades mexicanas y extranjeras para producir cuadros especializados en las cantidades y calidades requeridas, los cuales posibiliten, por fin, la impostergable descentralización de la gestión y los servicios.
 
Menudo esfuerzo, pues, el que aguarda a la flamante directora, de quien no se espera sino que porfíe en el intento con la enjundia y el talento que le son característicos.  
 
Twitter del autor: @BarrosValero