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Lo que las conejitas de Playboy pueden enseñarnos sobre Wall Street y la suerte

Por: pijamasurf - 06/22/2013

La suerte es un factor difícilmente contabilizable por la estadística. En una situación de indeterminación, sin embargo, podemos convocarla cubriendo los demás factores.

playboy

En el 2006, diez conejitas de Playboy participaron en un curioso experimento: se les pidió que eligieran cinco acciones en la bolsa de valores e indicaran el curso de acción de movimientos bursátiles para obtener las mayores ganancias posibles. La idea de la compañía organizadora, Tradingmarkets, era mostrar lo difícil que puede ser invertir y manejar flujos en Wall Street a través del índice de Standard & Poor's 500, un indicador bursátil que menos de un tercio de profesionales son capaces de vencer. El resultado fue sumamente inesperado.

La conejita del mes de mayo del 98, Deanna Brooks, eligió acciones que sobrepasaron los 43.4 puntos porcentuales, derrotando por amplio margen al índice S&P 500, que obtuvo 13.6%, y haciendo polvo también a más del 90% de profesionales que cada día tratan de mejorar los rendimientos que les dicta el indicador.

Pero Deanna Brooks no fue la única conejita que, además de belleza, mostró talento para las inversiones de bolsa; cuatro de las 10 conejitas del experimento tuvieron retornos de inversión mejores que los prescritos por el S&P 500, algo que menos de un tercio de los brokers de Wall Street consiguen en un día normal.

La explicación de este fenómeno es nada menos que la suerte.  

Invertir en la bolsa de valores, como muchas otras actividades, requiere conocimiento, preparación y motivación, pero existen elementos contextuales y contingentes de los cuales no podemos hacernos responsables --que en Wall Street pueden ejemplificarse por los movimientos bruscos de los indicadores, provocados por eventos en la geopolítica mundial, fenómenos naturales, y variables que nadie es del todo capaz de predecir.

La suerte es un fenómeno perceptual donde recibimos un beneficio inesperado en una situación de indeterminación. Podemos seguir el movimiento en retrospectiva, del efecto hacia la causa; pero el movimiento contrario (cómo provocar una causa), en situación de indeterminación --como en Wall Street-- es mucho más difícil: estamos en el terreno de la predicción. ¿Cómo hacer, pues, predicciones efectivas, o relativamente confiables?

En términos estadísticos, cuando un resultado puede provenir de factores no-contingentes como la habilidad o el conocimiento, podemos basarnos en evidencia (ej. Una receta de cocina.) Pero cuando el resultado es producido por factores para los que no tenemos evidencia, la apuesta racional se inclina por la estadística (ej. 1 de 3 posibilidades de ganar al jugar piedra-papel-tijeras, 1 en 7 mil millones de ser mordido por un tiburón, etc.)

Pero la suerte, como factor perceptual y discreto, no puede contabilizarse en esta ecuación. Es por eso que estamos inclinados a pensar que las conejitas de Playboy tuvieron suerte en la bolsa de valores por la única razón que queda: porque tienen cuatro patas de conejo.

[Barking Up]

RIP Michael Baigent, coautor de la teoría sobre la descendencia de Jesucristo

Por: pijamasurf - 06/22/2013

El autor neozelandés falleció esta semana. Deseaba no ser recordado por el pleito legal contra Dan Brown y Random House por su querella contra "El Código Da Vinci", pero parece que al final será un referente importante en la alterhistoria.

michaelbaigent

El escritor neozelandés, psicólogo e historiador alternativo de la religión, Michael Baigent, falleció esta semana a los 65 años, a causa de una hemorragia cerebral, en un hospital de Inglaterra.

Baigent, junto con sus colegas Richard Leigh y Henry Lincoln, revolucionaron la escena de la historia alternativa en 1982 con la publicación del libro Holy Blood, Holy Grail, un libro catalogado en términos de mercado como "non fiction" donde lanzaron la peligrosa hipótesis de que Jesucristo pudo haber procreado descendencia con su concubina, María Magdalena, investigación que inspiraría a Dan Brown para el bestseller El código Da Vinci.

Tristemente, Baigent falleció después de haber perdido la demanda que interpusieron él y sus colegas contra Dan Brown y la editorial Random House. Brown negó la influencia del libro de Baigent en su trabajo, a pesar de que el nombre de uno de los personajes de El código Da Vinci, Leigh Teabing, es un anagrama de Baigent y Leigh, coautores de Holy Blood, Holy Grail.

La corte ordenó que Baigent y los otros autores de la demanda pagaran 85% de los costos legales de Randon House, que ascendían a £1.3 millones de libras ($3.7 millones de dólares), sumiéndolo en una precaria situación económica por el resto de su vida. Tansy Baigent, la hija del escritor, afirmó que esta situación así como el transplante de hígado al que se sometió su padre seis meses después del fallo de la corte, contribuyeron a degenerar la salud de su padre rápidamente.

"La batalla legal", afirma Tansy, "fue algo por lo que él no deseaba ser recordado, pero ha sido tal el peso que realmente lo destruyó, porque todo lo que buscaba era algo de credibilidad por el trabajo que había pasado haciendo tantos años."

Random House no ha hecho comentarios sobre la muerte de Baigent.

RIP.

[NZHerald]