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La Vida es un Videojuego (nueva investigación sobre la naturaleza programada de la realidad)

“La Vida es un Videojuego: la Película“ es un nuevo acercamiento a la pregunta fundamental de nuestra existencia: ¿vivimos en una realidad programada?¿es la vida un sueño? ¿cómo podemos descubrir el programa, o la mente del programador?

Por: Alejandro Martinez Gallardo - 30/06/2013 a las 14:06:57

LA VIDA ES UN VIDEOJUEGO: LA PELÍCULA es el stream de una doble simulación, metacódigo de un sueño dentro de un sueño. ¿Son los geeks los nuevos exploradores de los mundos desoconocidos, como Magallanes y Colón, aventurándose hacia regiones insospechadas de la cartografía de lo real? Los Edge Bros., imposiblemente más geeks, se disponen a investigar la hipótesis de la simulación presentada por la física digital, avatar de la vieja sospecha del budismo bajo el concepto-divinidad de Maia (¿dios es un concepto y la realidad es su campaña viral?). La vieja pregunta reformulada: “¿Puede que el universo sea una simulación como The Matrix? ¿Es la vida básicamente un videojuego? ¿Puede ser hackeada? ¿Estamos al nivel? ¿Cómo entra la vida y la muerte en este esquema?”.

El samadhi de la conciencia cibernética es la duda de la realidad como un constructo lingüístico. ¿Si el mundo está hecho de código, de lenguaje, entonces puede ser hackeado, y podemos entonces jugar como los dioses programando la realidad? Esto aseveraba Terence Mckenna, subvirtiendo a Wittgenstein. Si los geeks son los navegantes de la data, que es el mar del nuevo mundo, los hackers son los revolucionarios, los encargados de destronar los viejos regímenes.

La hipótesis de la simulación, del universo como un complejo programa informático que se actualiza en nosotros entreverado en nuestra percepción, como un horizonte de píxeles que se aleja, merece la más seria consideración científica y ha sido el tema fundamental de la reflexión del filósofo de Oxford, Nick Bostrom. Ahora los Edge Bros.desde el garage lúdico buscan lanzar una nueva carabela al límite del mundo (donde el holograma cósmico se destiñe). Lanzar las naves interrogantes al filo de la pantalla.

Su primer acercamiento a la física digital, ocurrió con la exposición del científico de la NASA, Tom Campbell, quien señaló en el popular programa Coast to Coast AM que: “Existen muchos lugares. He estado en muchas realidades físicas. Esta sólo es una”. Esta fue la carnada que pendía del agujero del conejo.

La pregunta que se murmura antes de salir del cine virtual es: “¿Cómo jugamos? Se mide nuestro progreso en los ítems, llaves, monedas, armas, túnicas, influencia, damiselas que hemos acumulado”, en los puntos, en el karma, en la percepción (de la impermanencia, de la irrealidad), en la energía que hemos acumulado? ¿Existen otras formas de jugar? ¿Acaso podemos escapar sin tener que vivir el engorroso proceso de progresar niveles, de completar etapas? ¿Podemos matar al monstruo en este instante, con este traje de carne y hueso? ¿La iluminación es una contraseña? ¿O es descubrir, cuando el jingle del gameover abarca nuestra conciencia y los túneles del juego se suceden, los crédito a la velocidad de la luz, de todo el crew de nuestras vidas, que el juego nunca acaba y que no necesitamos ganar, porque somos el juego mismo? 

Ayuda a los Edges Brothers a hacer su sueño realidad: hacer ver que la realidad es un sueño

Twitter del autor: @alepholo


  1. xristian dice:

    Creo que es más simple plantear que la vida, tal como la experimentamos lo seres humanos, es un un hecho semántico, la percepción incluida, implica procesos de interpretación, intercambio y generación de significados. Esto explica la posibilidad de infinidad de juegos de lenguaje, la multiplicidad de mundos posibles. Decir que vivimos en redes de significados, es más simple y directo (aunque menos espectacular y provocatitivo)
    que la metáfora computacional de un universo como un gran computador que se auto-programa.

  2. A11.11 dice:

    ¡BINGO!
    hace algún tiempo entré en chatroulette con un mensaje escrito en un papel..
    “we live a biological videogame”
    lo hice simplemente por observar la reacción de la gente ante ese enunciado.

  3. Jesus dice:

    “C-Rex?” asks Karl.
    “Yeah, C-Rex, consciousness is king, as opposed to U-Rex, universe is king, which is the reigning paradigm we all know and love.”
    Karl reads through my notes. He takes his time.
    “No,” he says, “I don’t think so.”
    We discuss it for a few minutes.
    “The difference between U-Rex and C-Rex is simple,” I explain to him. “Imagine a sheet of white paper and put a dot somewhere in the middle of it. The white page is infinite, it goes on forever in all directions. Okay?’
    “Yes, okay.”
    “Now, label the infinite sheet of paper Universe, and label the dot Consciousness. Okay?”
    “Okay.”
    “That’s what I’m calling U-Rex, our shared paradigm of reality. Regardless of any other consideration, that’s how everyone understands their reality. I am conscious, and my consciousness is one small thing in a great big universe. Agree?”
    “Certainly,” he says.
    “And that universe is just as we know it. It has time and space, energy and matter, everything we all experience all the time. It’s full of people and planets and stars, incomprehensible vastness and complexity, everything we mean by universe, right?”
    “Fine, yes.”
    “That’s the reigning paradigm of reality. Universe is king, U-Rex. Your consciousness is a dot, one small thing in an infinite universe.”
    “Yes.”
    “Got that piece of paper in mind?”
    “Yes.” He smiles indulgently, but his eyes are bright with intelligence. “So how do we arrive at this other paradigm of yours?”
    “Just switch the labels.”

    Jed McKenna, ‘Theory of Everything’.