*

X
"La Vida es un Videojuego: la Película" es un nuevo acercamiento a la pregunta fundamental de nuestra existencia: ¿vivimos en una realidad programada?¿es la vida un sueño? ¿cómo podemos descubrir el programa, o la mente del programador?

LA VIDA ES UN VIDEOJUEGO: LA PELÍCULA es el stream de una doble simulación, metacódigo de un sueño dentro de un sueño. ¿Son los geeks los nuevos exploradores de los mundos desoconocidos, como Magallanes y Colón, aventurándose hacia regiones insospechadas de la cartografía de lo real? Los Edge Bros., imposiblemente más geeks, se disponen a investigar la hipótesis de la simulación presentada por la física digital, avatar de la vieja sospecha del budismo bajo el concepto-divinidad de Maia (¿dios es un concepto y la realidad es su campaña viral?). La vieja pregunta reformulada: "¿Puede que el universo sea una simulación como The Matrix? ¿Es la vida básicamente un videojuego? ¿Puede ser hackeada? ¿Estamos al nivel? ¿Cómo entra la vida y la muerte en este esquema?".

El samadhi de la conciencia cibernética es la duda de la realidad como un constructo lingüístico. ¿Si el mundo está hecho de código, de lenguaje, entonces puede ser hackeado, y podemos entonces jugar como los dioses programando la realidad? Esto aseveraba Terence Mckenna, subvirtiendo a Wittgenstein. Si los geeks son los navegantes de la data, que es el mar del nuevo mundo, los hackers son los revolucionarios, los encargados de destronar los viejos regímenes.

La hipótesis de la simulación, del universo como un complejo programa informático que se actualiza en nosotros entreverado en nuestra percepción, como un horizonte de píxeles que se aleja, merece la más seria consideración científica y ha sido el tema fundamental de la reflexión del filósofo de Oxford, Nick Bostrom. Ahora los Edge Bros.desde el garage lúdico buscan lanzar una nueva carabela al límite del mundo (donde el holograma cósmico se destiñe). Lanzar las naves interrogantes al filo de la pantalla.

Su primer acercamiento a la física digital, ocurrió con la exposición del científico de la NASA, Tom Campbell, quien señaló en el popular programa Coast to Coast AM que: "Existen muchos lugares. He estado en muchas realidades físicas. Esta sólo es una". Esta fue la carnada que pendía del agujero del conejo.

La pregunta que se murmura antes de salir del cine virtual es: "¿Cómo jugamos? Se mide nuestro progreso en los ítems, llaves, monedas, armas, túnicas, influencia, damiselas que hemos acumulado", en los puntos, en el karma, en la percepción (de la impermanencia, de la irrealidad), en la energía que hemos acumulado? ¿Existen otras formas de jugar? ¿Acaso podemos escapar sin tener que vivir el engorroso proceso de progresar niveles, de completar etapas? ¿Podemos matar al monstruo en este instante, con este traje de carne y hueso? ¿La iluminación es una contraseña? ¿O es descubrir, cuando el jingle del gameover abarca nuestra conciencia y los túneles del juego se suceden, los crédito a la velocidad de la luz, de todo el crew de nuestras vidas, que el juego nunca acaba y que no necesitamos ganar, porque somos el juego mismo? 

Ayuda a los Edges Brothers a hacer su sueño realidad: hacer ver que la realidad es un sueño

Twitter del autor: @alepholo

El fenómeno OVNI y los avistamientos son parte de la mitología moderna, un profundo misterio y a la vez una pueril proyección de la profundidad arquetípica de la mente (el juego ilusionista en el cielo).

alienholy_large

"Don't believe the human eye/In sunlight or in shade/The puppet show of sight and sense/Is the Devil's Masquerade", Robert Anton Wilson.

El fenómeno OVNI y el contacto extraterrestre son sin duda algunos de los grandes mitos de la modernidad, en cierto aspecto reemplazando muchas de las creencias religiosas de la antigüedad (los ángeles y los demonios son ahora los aliens). Entre las  múltiples versiones que intentan explicar el continuo avistamiento de "objetos no identificados" en los cielos del mundo y los reportes de encuentros (o abducciones) con entidades tan extrañas que son descritas como "extraterrestres", podemos distinguir aquellas que hablan de un fenómeno preeminentemente psicológico, más que atribuir estos sucesos a seres de otros planetas o a simples conspiraciones. Estas explicaciones, sin descartar la posibilidad de una comunicación cósmica o interdimensional, hacen énfasis en que estas experiencias pueden entenderse como un reflejo de la misteriosa estructura de la mente y la forma en la que nuestra percepción puede ser manipulada por agentes externos o incluso elevada a estados de mayor conciencia.

Entre estas explicaciones prontamente debemos destacar la de Carl Jung, el psicólogo suizo que dedicó ya en sus últimos años un libro entero (aunque no muy extenso) a intentar entender este fenómeno. De Jung, el gran arqueólogo de la mente quien legara la noción de los arquetipos, aprendemos la posibilidad de que los OVNIs en realidad sean sólo “cambios en la constelación de los dominios psíquicos, de los arquetipos o ‘dioses’". Es decir más que una irrupción novedosa en el mundo, son una mutación camaleónica de algo que ya existía; más un cambio de forma que de fondo.  Como si estas mismas energías o estructuras subyacentes se adaptaran a nuestra psique, con una especie de estrategia de marketing viral o memético orquestada desde las esferas numinosas. Acaso porque más que estar afuera en el mundo, están adentro en nosotros y su forma externa es el resultado de nuestra proyección psíquica en un paisaje que ha evolucionado.

Siguiendo esta línea de pensamiento, Jason Horsley ha escrito sobre este estrato fundamentalmente psicológico de los OVNIs, a los cuales llama "un estado de percepción", más que una realidad independiente de nuestra mente. Horsley ha investigado la relación entre el trauma, el abuso y demás particularidades con los reportes de abducciones y avistamientos.

El gran escritor de este relativismo psicológico de la realidad, es sin duda Robert Anton Wilson, quien construyó toda una obra entorno al principio de la física cuántica que sugiere que el acto de observar altera lo observado y cómo tal sólo podemos hablar de la realidad como un fenómeno subjetivo relacionado a nuestras creencias y hábitos mentales. En su libro "Masks of the Illuminati", James Joyce y Albert Einstein sirven como expertos investigadores de un fenómeno paranormal desde una visión multimodal, demostrando a la manera de Rashomon de Kurosawa que un fenómeno más que un hecho contundente es la construcción de múltiples percepciones del mismo y no puede separarse de éstas. Así la realidad es, si acaso, el punto donde se cruzan todas esas miradas distintas, cada una de ellas dueña de otra realidad. Compartimos aquí un episodio en el que  Robert Anton Wilson deja entrever su versión del fenómeno OVNI:

EXTERIOR. LOCH NESS, ATARDECER. 

Panorama de una tormenta, aguas turbulentas. La cámara parece estar cazando con una intención sobre las olas, ola tras ola tras ola.

Algo se mueve en el agua.

Fade.

SONIDO:

Tambores vudú.

ACCIÓN:

CLOSE-UP:

Narrador de TV se sienta en un escritorio con una mueca oscura mirando a la cámara que hace un lento paneo mientras habla.

NARRADOR: "Estos reportes de misteriosos duendes humanoides han sido encontrados en leyendas folclóricas en diferentes partes del mundo, y siguen estando presentes. ¿Qué significa todo esto? La ciencia no puede responderlo, pero nosotros en nuestro estudio tenemos a un hombre que le ha dedicado muchos años a este tema... "Sr. John Leek, autor de  "This Planet is Haunted", "Men in Black" y "3000 Years of UFO's". Mr. Leek, cree usted en estos... eeeeeh... humanoides?"

JOHN LEEK: "No es una cuestión de creencias. Es un dato duro que estas criaturas han sido descritas en detalles virtualmente idénticos en cada sociedad de la historia".

NARRADOR: "¿Y crees que son extraterrestres?"

LEEK: "Extraterrestres, extradimensionales, viajeros en el tiempo... Pueden ser una serie de cosas".

NARRADOR: "¿Pero básicamente son los mismos UFOnautas reportados por los contactados modernos?"

LEEK:  "Oh, sin duda. Con la Edad de la Razón, simplemente han cambiado su juego. Por ejemplo, ahora simulan volar en naves mecánicas, para encajar con la idea extraterrestre-- pero como los escépticos apuntan, estas naves hacen movimientos que  deberían despedazar cualquier vehículo mecánico. Básicamente están manipulando nuestras mentes,  no la realidad física".

NARRADOR: "¿Pero tienes alguna evidencia concreta de que estas son las mismas criaturas reportadas previamente en los relatos folclóricos?". 

LAM_UFO (2)LEEK: "Bueno, aquí hay un dibujo de uno de las inteligencias enochianas, invocadas por las llaves de Enoch del Dr. John Dee. El dibujo fue hecho por Aleister Crowley, después de invocar  a esta Entidad (LAM). ¿Acaso no es idéntica a los reportes de los UFOnautas de miles de de contactados en tiempos recientes?"

NARRADOR: "Y realmente crees que nuestras mentes están sujetas a ver o escuchar lo que sea que Ellos quieren que veamos o escuchemos?"

LEEK: "Sí, así es. Son nuestros manipuladores. Nuestra realidad es lo que Ellos quieren que sea".

NARRACIÓN: "Bueno es una teoría interesante, Sr. Leek. Tenemos otra perspectiva, de parte del Dr. Carl Sagan, después de este breve mensaje de nuestros patrocinadores".

Vemos aquí la reiteración de la idea de Jung, de los OVNIs y los extraterrestres como la evolución formal de un substrato psíquico que ha existido desde tiempos inmemoriales. Pero bajo la particularidad de encarnar el arquetipo del "Trickster", una figura chamánica que seduce a la vez que engaña, que regala tesoros a la vez que embauca y que representa la misma danza de la realidad y la ilusión. Si en la religiones judeocristianas, los ángeles son considerados los mensajeros de Dios, los "aliens" deben de ser considerados como los mensajeros del demiurgo, el dios del simulacro, el dios que juega con el mundo como si fuera falso. Su mensaje entonces podría leerse como un baile de máscaras.

Twitter del autor: @alepholo