*

X

TOP: las 19 fotografías mejor vendidas de la historia

Arte

Por: pijamasurf - 05/01/2013

¿El arte tiene precio? Románticamente se diría que no, porque, como el trabajo, es imposible tasar aquello que va más allá dela materialidad y está hecho de otra sustancia. Románticamente, no hay pago que cubra aquello que el arte expresa, manifiesta, presenta.

Con todo, el sistema económico en el que vivimos tiene como una de sus funciones y pretensiones elementales asignar un costo a todo, convertir todo en objeto susceptible de encontrar equivalencia con esa mercancía que es todas las mercancías: el dinero.

¿El arte tiene precio? Sí, al menos cuando voluntaria o involuntariamente (¿pero es posible lo “involuntario” en este sistema?) se incorpora al circuito de la producción y la circulación, de la oferta y la demanda, el consumo, la compraventa.

En este top que presentamos se encuentran las 19 fotografías más caras de la historia, algunas de las cuales han alcanzado precios verdaderamente increíbles. ¿Justificadamente? Esa quizá sea la pregunta de fondo, un enigma que se desdobla de lo meramente económico a los motivos por los cuales consideramos valiosa una obra (en todos los sentidos posibles).

Más de medio millón de dólares por el retrato de Andy Warhol tomado por Robert Mapplethorpe: ¿es por Warhol o por Mapplethorpe? ¿O por ambos? ¿Cambiaría nuestra percepción sobre la obra, la percepción social que implícitamente se encuentra cifrada en la suma pagada por la imagen, si el modelo hubiera sido otro? ¿La antigüedad de la fotografía de Billy the Kid, su carácter emblemático en la historia estadounidense, vale más de 2 millones de dólares?

Se trata de preguntas poco fáciles de resolver, como poco fácil ha sido la relación entre el mundo del arte y el del valor económico.

Salvo que se indique lo contrario, en la fotogalería los precios se encuentran en dólares.

También en Pijama Surf: ¿La fotografía es un arte menor por desarrollarse a la sombra de la pintura?

En Faena Sphere: La sensibilidad de las sombras, Mapplethorpe el fotógrafo de lo oculto

[Photography Talk]

La vieja escuela del psy-trance regresa con un arrobador álbum de atmósferas delicadamente psicodélicas, ideales pra meditar o bajar de un viaje de LSD o alguna otra sustancia psicoactiva.

CYANMLa flotación, de garza o entidad etérea, por el azul ilimitado parece ser el leifmotiv de esta primera compilación de ambient producida por el sello Cyan Music, un proyecto de Gus Till, Andrew Till y The Gnome. Los que estuvieron en los míticos raves de la electrónica psicodélica recordarán indudablemente a Gus Till, parte de la aristocracia del psy-trance, figura central de Flying Rhino y líder de proyectos como Slinky Wizard y Zen Lemonade.

Cyan Ambient Compiliation Vol. 1 es un disco suave, poco pretencioso, que busca capturar las atmósferas más sutiles de la psiconáutica, ya sea el despegue o el aterrizaje. El sonido azul de los paisajes mentales que fluyen cristalinamente sin sobresaltos se extiende en un campo infinito, para perderse en la relajación de los estados profundos de meditación, donde la la niebla luminosa acaricia el ser.

Lo que diferencia a este álbum de los cientos de discos de new age, meditación y chill-out, es que cuenta en su line-up con una serie de expertos psiconautas, la mayoría de ellos productores de trance, que sirve de guías en el viaje interior --que muy fácilmente podría caer en lo endulcorado y empalagoso de los sonidos celestes y los tránsitos siderales de la música "espiritual". La cadencia de la nave espacial es sostenida por la paciencia que penetra las dimensiones psicodélicas con señoría, sin encandilarse por los primeros fractales y las primeras explosiones de colores, buscando entrar más profundo, a los surtidores, a la abstracción metafísica.

Artistas como Man Made Man, Steve Law, Zen Lemonade o Gnomes of Kush, recordados seguramente por aquellos asiduos seguidores del psy-trance, componen el equipo de productores (y pilotos), que nos provoca un blanco flashback hacia aquellos ambientes sonoros de los  grandes discos de psyambient y chillout de los finales de los 90 y principios de los 2000, compilaciones como las de Blue Room, Axiom Ambient o Caribbean Eclipse.  Una mención especial para el track Time de Gnomes of Kush, que sintetiza la profunda emoción psicodélica de sumergirse en el misterio del tiempo, en el éxtasis del Eón.

 

Twitter del autor: @alepholo