Pijama Surf

¿La tragedia en Bangladesh nos debería hacer reflexionar sobre el origen de la ropa que compramos?

Por: pijamasurf - 12/05/2013 A LAS 17:05:58

El pasado 24 de abril se derrumbaron las instalaciones de una fábrica de ropa ubicada en Savar, en el centro de Bangladesh, con la consecuente muerte de más de 900 personas y casi 2500 heridos, cifras que todavía podrían modificarse en tanto los trabajos de rescate continúan entre los escombros.

Además del evidente pesar por la enorme cantidad de fallecimientos, la tragedia puso de manifiesto las condiciones laborales deleznables que privaban en la fábrica, particularmente en cuestiones de seguridad, las cuales, de haber sido mejores, probablemente los decesos y en general las afectaciones hubieran sido menores.

Apenas se supo del incidente, se dieron a conocer también las marcas de ropa que ocupan dichos talleres para confeccionar sus prendas, destacando Mango, El Corte Inglés, Benetton y Primark, todas ellas rodeadas de un glamour que contrasta dolorosamente con las condiciones en que se encontraban estos obreros.

En efecto: ¿cuánto cuesta una de estas prendas cuando se lleva a boutiques y almacenes exclusivos de las grandes capitales occidentales? ¿Cuánto se distancia este precio de lo que recibe un trabajador como salario diario por las jornadas excesivas que tiene que cumplir para sobrellevar a medias su vida? ¿Cuál es el verdadero costo de la codicia? ¿Quién termina pagándolo?

Como respuesta a las acusaciones las marcas acusadas aceptaron indemnizar a las víctimas, pero es evidente que esto no es más un paliativo, un gesto mínimo y casi insignificante en comparación con la certeza de que esta dinámica persistirá, una dinámica en la que la muerte parece el destino menos lamentable en la vida de un obrero tercermundista.

Y no se trata, en modo alguno, de satanizar a estas marcas en particular. Tampoco de enfocar nuestra posible indignación a la industria textil. Lo cierto es que, en nuestra época, la explotación campea por doquier, es la moneda de cambio que se utiliza para sobrevivir apenas en un mundo despiadado y cada vez menos humano.

En todo caso, la situación, las imágenes, nos pueden servir para pensar que en el consumo se encuentra uno de los ámbitos más inmediatos y efectivos de acción. Si modificamos nuestros hábitos de consumo, si consumimos conscientemente y no solo porque somos títeres de una programación ideológica, conveniente a otros intereses que muy probablemente no sean los nuestros ni los del bien común, quizá hayamos dado el primer paso para que tragedias como esta no se repitan.

También en Pijama Surf: Actualmente hay más esclavos que nunca, ¿cuántos de ellos trabajan para ti?

Imágenes vía Huffington Post


Comentarios

  1. william dice:

    es triste ver como el rico quiere ser mas rico sin importarle a causa de quien o de quienes….esto siempre va a pasar y aunque duela aquienes tenemos conciencia y a los que conocemos a DIOS porque quienes no lo conocen siempre lo van a seguir haciendo

  2. “Si modificamos nuestros hábitos de consumo, si consumimos conscientemente y no solo porque somos títeres de una programación ideológica, conveniente a otros intereses que muy probablemente no sean los nuestros ni los del bien común, quizá hayamos dado el primer paso para que tragedias como esta no se repitan.”

    Mande? Como modificar nuestros hábitos de consumo y consumir conscientemente va a evitar que se derrumben edificios?

    “títeres de una programación ideológica”

    Títeres? Hay gente que se rompe el lomo por tener dinero para comprar lo que se compran, entre lujos, posición social, y gustos, hasta la gente en mas niveles de pobreza se buscan sus lujos que se puedan permitir.

    Esos trabajadores, que aun trabajando en condiciones dudosas, lo que hace que reciban el pan de cada día es que existan consumidores que forman parte de la demanda.

    Los consumidores no tienen nada que ver con la tragedia que haya sucedido ahí.

    • pie_depagina dice:

      Es verdad que hay cierta responsabilidad del usuario, pero estas son condiciones que se nos esconden. Uno no puede ir a revisar cada fábrica del mundo para ver sus condiciones y decidir si compra o no, éso es responsabilidad de la empresa y del gobierno. Nosotros debemos demandar que ellos cumplan su parte.

    • fernanda vega dice:

      claro que somos los consumidores quienes tenemos la sartén por el mango.
      si nosotr@s exigimos de las corporaciones y marcas de ropa mayor información y mejores condiciones para aquell@s confeccionando nuestras prendas, otro gallo les cantara.
      además, ponte a pensar un poco ¿qué son lujos? ¿traer ropa de marca? ¿por qué se “desean” estas cosas?

  3. pie_depagina dice:

    Creo que más allá de los consumidores, la responsabilidad reside en las empresas y los gobiernos quienes permiten este tipo de abusos. A fin de cuentas, los consumidores no son informados de las condiciones de los trabajadores, esa es una cuestión que corresponde a quienes las establecen y quienes las rigen. Sin embargo nuestra exigencia por que se haga justicia y se cumpla la ley es fundamental.

    • Carla dice:

      Si bien no diría que la culpa es 100% del consumidor, es evidente que hay algo de culpa. Si vas a una tienda de retail y vez la etiqueta que dice hecho en China o hecho en India o en Bangladesh es casi obvio que hay un trabajo de explotación de por medio, puede que no lo haya, pero ya todos sabemos que las marcas grandes que tienen sus fábricas en países de oriente es por ALGO. Decir que los “consumidores no son informados” es hacer la vista gorda. A la mayoría de las grandes empresas no les importa ni el bienestar de sus trabajadores ni tampoco el de los consumidores, por mucho que algunas se esmeren de decir lo contrario. Está en cada persona decidir y, a mi parecer, lo que se puede hacer es comprar ropa confeccionada en nuestros propios países, como se hacía antiguamente y así apoyar las empresas locales. De esa manera evitamos seguir echando leña al fuego de todos los daños que causan las marcas grandes ¿Imagínense si todos hiciéramos lo mismo? pero no, siempre es más fácil hacerse el loco.

    • Ismael dice:

      Esto que dices se aplica a todos los productos de consumo diario, donde el problema no es que lo compre yo y al desecharlo pasa a ser problema de alguien más. Un consumidor responsable ve de dónde viene, con qué está hecho y quién lo hace, así como toma la precaución de buscar que sea reciclado o desecho de la manera correcta.

      ¿Como consumidores podemos sentirnos tranquilos de solo comprar a grandes costos por la explotación de otras personas, de recursos naturales y de una balanza desequilibrada a favor de las grandes marcas?



Comenta.

Tu email no será publicado. Datos Obligatorios*

 
NULL