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¿A dónde va la conciencia después de la muerte? La ciencia tiene nuevas hipótesis

Por: pijamasurf - 05/10/2013

Desde el punto de vista clínico, la muerte no es un instante completamente irreversible y la conciencia --así como sus múltiples tránsitos-- siguen siendo un enorme hoyo negro.

life

por un minuto de vida breve

única de ojos abiertos

por un minuto ver

en el cerebro flores pequeñas

danzando como palabras en la boca de un mudo

Alejandra Pizarnik

La muerte no es un estado sino un proceso: desde el punto de vista médico, la muerte clínica no ocurre en un instante preciso, sino que se compone de una serie de condiciones que se dan paulatina y no simultáneamente. Durante un paro cardiaco, las células de tu cuerpo aún no se dañan por la falta de oxígeno; durante 50 años se creyó que la resucitación cardiopulmonar (RCP) sólo podía hacerse durante los primeros 10 minutos posteriores al evento --pero hoy se sabe que este periodo puede extenderse hasta 40 minutos o más sin daño para el cerebro. Por ello, desde un punto de vista médico, la muerte es reversible.

En ese lapso de tiempo que la gente pasa "en alguna parte" (es decir, entre la inconsciencia del infarto y la vuelta a la conciencia después de la resucitación) el debate sobre lo que ocurre es amplio y admite más preguntas que respuestas. Sam Parnia es médico y recientemente escribió el libro Erasing Death: The Science That Is Rewriting the Boundaries Between Life and Death ("Borrando la muerte: la ciencia que está reescribiendo las fronteras entre la vida y la muerte.) Recientemente concedió una entrevista para la revista Wired donde aborda algunos puntos que modifican nuestro entendimiento de la muerte y nos abren muchas más preguntas por resolver.

"La evidencia que tenemos hasta ahora es que la conciencia no se aniquila. Continúa por unas horas, aunque en un estado de hibernación que no podemos ver desde fuera." Parnia ha trabajado por años en salas de emergencia, además de ser investigador de la conciencia en el periodo después-de-la-muerte, como él la llama, que hasta ahora ha documentado eventos de este tipo en más de 25 hospitales de EU y Europa.

La evolución de lo que los médicos saben ha sido la clave para mejorar las técnicas de resucitación durante el último medio siglo. Hoy en día, por ejemplo, se sabe que bajar la temperatura del cuerpo mientras se le practica RCP ayuda a proteger el cerebro de daño cerebral debido a la falta de flujo sanguíneo, a la vez que da más tiempo al equipo de resucitación para trabajar. Mientras estos procedimientos siguen mejorando, mucha gente alrededor del mundo ha relatado experiencias sensoriales y de gran paz.

La gente tiene a interpretar lo que ven según su procedencia: un hindú describirá un dios hindú, un ateo no ve un dios hindú o al dios cristiano, sino algún ser. Diferentes culturas ven las mismas cosas, pero su interpretación depende en lo que crean.

Para Parnia, el hecho de que la conciencia continúe funcionando en un periodo de baja intensidad durante algún tiempo después de que el corazón se detiene no implica que toda la gente experimente y cuente las mismas vivencias sensoriales; pero a pesar de las diferencias, cree que el saber que estas experiencias existen en todos los casos debería ayudarnos a aceptar la muerte como algo mucho más amable y tranquilizante de lo que usualmente se le piensa.

Es tal vez el miedo al dolor y a la incertidumbre sobre las circunstancias lo que nos vuelve aprehensivos frente a la idea de morir; pero la ciencia está demostrando que al menos los primeros instantes después de que desaparecen las funciones cardiacas no es tan aterrador después de todo.

A través de la historia, tratamos de explicar las cosas de la mejor manera que podemos con las herramientas de la ciencia. Pero científicos más objetivos y de mente más abierta reconocen que tenemos nuestras limitaciones. Sólo porque algo es inexplicable para la ciencia actual no significa que sea supersticioso o equivocado. Cuando la gente descubrió el electromagnetismo, fuerzas que no podían ser vistas o medidas, muchos científicos se burlaron.

[Wired]

76 años de Thomas Pynchon, la gran estrella de la literatura estadounidense que renunció a la fama

Por: Alejandro Martinez Gallardo - 05/10/2013

Evocamos a Thomas Pynchon, uno de los grandes escritores de nuestros tiempos, llanero solitario y eremita mediático, maestro de una prosa sinuosa y extática que transformó la literatura estadounidense, liberando una veta entre el humor, la psicodelia y la sofisticación estilística.

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Esta semana, el 8 de mayo, Thomas Pynchon cumplió 76 años y por supuesto no hubo pastel para los medios. Pynchon se ha convertido en una de las figuras más importantes de la literatura contemporánea pese a que constantemente se ha negado a aparecer en público --apenas existen algunas fotos de su juventud, cuando trabajaba en la industria militar. Más que ser un ermitaño amargado --según el estereotipo que generó la prensa sobre J.D. Salinger--, la evasiva mediática de Pynchon al parecer se debe a que simplemente no busca la lisonja del mundillo literario --acaso para mantener impoluto el buen humor y la frescura que lo caracterizan (Pynchon podría ser el más lúcido devorador de pasteles espaciales de este lado de la galaxia). Su anonimato, dicen los que lo conocen, no fue una decisión fríamente calculada, se fue dando naturalmente --a expensas de que se le haya confundido con Salinger o con el Unabomber.

La obra de Pynchon es bastante dispar, aunque en todos sus libros existe  una estimulante propuesta estilística y/o temática o, en su defecto, una serie de brillantes (o delirantes) pinceladas que hacen sonreír al lector o asombrarse por su capacidad de manipular el lenguaje. Algunos de sus libros son universos herméticos para diletantes o especialistas que saborean la metaficción de la historia con lujo de detalles, grandes ladrillos de cosmos compuestos de exquisitos e intrincados pasajes que desafían la paciencia de lectores imberbes  --en la mente de Pynchon se conjugan el jazzista y el ingeniero, la marihuana y las matemáticas-- y construye minuciosas arquitecturas a escala microcósmica o estalla con carcajadas (algunas de ellas surtidas de chistes no-locales cuativadoramente arcanos). 

Indudablemente, Gravity's Rainbow es el máximo referente de la obra de Pynchon, una de las grandes novelas de la literatura estadounidense de la segunda parte del siglo XX (otras dos de ellas, Infinite Jest y Iluminatus Trilogy!, son inconcebibles sin la tergiversación humorística multicapas, la historia descascarada vuelta broma cósmica, del Arcoiris de Gravedad). Una obra que parte de un sueño y que se teje como un flujo de conciencia, entreverando la ciencia ficción y la fantasía psicodélica con la farsa, y la alquimia  con la literatura de documentos aeronáuticos de la ingenieria civil militar /resabios de la experiencia de Pynchon trabajando en Boeing. Una moderna comedia humana que abarca y encarna el espíritu de toda una época y que, como los libros de Joyce, parece ser escrita con fractales y hologramas literarios de tal forma que se podría reconstruir la historia del pensamiento a partir de algunas de sus líneas. 

La historia de un agente militar estadounidense, cuyas erecciones espontáneas --o secretamente pavlovianas-- parecen coincidir con los sitios en los que caen bombas en Londres al final de la Segunda Guerra Mundial, se desdobla en un viaje de magia y paranoia a través de la Zona (lugar liminal bizarramente encantado como la Interzona de Burroughs). Magia y paranoia que también se reflejan en la estructura de la novela y en el estilo dueño de la música de un extático jam.

Uno de los subtemas que corren secretamente por Gravity's Rainbow es la sincronía, la paranoia que conecta toda coincidencia de manera significativa. En este ejercicio justamente abrí el libro. Copio el párrafo que obtuve, como un ejemplo del estilo. Tortura metafísica y programación mental:

Each time the lash struck, each attack, in her helplessness to escape, there would come to her a single vision, on]y one, for each peak of pain. The Eye at the top of the pyramid. The sacrificial city, with figures in rust-colored robes. The dark woman waiting at the end of the street. The hooded face of sorrowing Denmark, leaning out over Germany. The cherry-red coals falling through the night. Bianca in a Spanish dancer's costume, stroking the barrel of a gun.

Según relatos que se han convertido en leyendas literarias, cuando escribía Gravity's Rainbow en los finales de los sesenta en México, donde le apodaban Pancho Villa por su bigote, Pynchon fumaba grandes cantidades de marihuana, lo que le llegó a provocar una racha de extrañas comunicaciones telepáticas, que tal vez están cifradas en el texto. Ahí aparece una misteriosa luz, la luz de Kirghiz, la misma luz que observó Hans Castorp en la Montaña Mágica, la luz de los ojos de una mujer,  la luz que es también la ruta de escape de este mundo, al Norte, donde los Nazis buscaban la entrada a la Tierra Hueca, más allá de la mirada mordaz de Anubis.

If the place were not so distant,
If words were known, and spoken,
Then the God might be a gold ikon,
Or a page in a paper book.
But It comes as the Kirghiz Light--
There is no other way to know It.

Por el Arcoiris de Gravedad corre una cepa fantástica del mítico hashish de Hassan i Sabbah, líder de los salvajes asesinos que luego fueron conectados sincomísticamente con los Iluminati, el cual confunde al héroe Slothorp (el holgazán de la entropía) y la Disneylandia de control mental Nazi se vuelve un poco más extraña todavía. (El amor por el cannabis atraviesa todas las novelas de Pynchon, evidentemente las que se ambientan en los sesenta, dentro de la cultura hippie, pero también tenemos un episodio en Mason & Dixon, en el siglo 18, donde George Washington fuma un porro con Mason y Dixon mientras su esposa Martha prepara los munchies).

Según Tim Leary Gravity's Rainbow es el "viejo testamento del cyberpunk". Una novela hipnótica e hilarante que se mueve en múltiples niveles e inaugura  un nuevo estado de conciencia que altera la literatura.

 

EXTRA: Los Proverbios para Paranoides de Thomas Pynchon según fueron canalizados en Arcoiris de Gravedad:

1. Probablemente nunca podrás tocar al Maestro, pero puedes hacerle cosquillas a sus criaturas.

2. La inocencia de las criaturas es inversamente proporcional a la inmortalidad del Maestro.

3. Si pueden lograr que hagas las preguntas equivocadas, no tienen que preocuparse por las respuestas.

4. Tu te escondes, ellos buscan.

5. Loa paranoicos no son paranoicos porque están paranoicos, sino porque no dejan de meterse, malditos idiotas, deliberadamente en situaciones paranoicas.

Twitter del autor: @alepholo

Gravity's Rainbow es uno de nuestros Top 10 libros escritos bajo la influencia de las drogas