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Robot descubre 3 pasajes secretos debajo del Templo de Quetzalcóatl, en Teotihuacán

Por: pijamasurf - 04/29/2013

Tláloc II-TC, un pequeño robot de exploración arqueológica, descubrió tres pasajes hasta ahora desconocidos debajo del Templo de Quetzalcóatl, en Teotihuacán, un hallazgo promisorio que podría develar algunos misterios que aún persisten en torno a esta civilización.

El complejo arqueológico de Teotihuacán, y la civilización que ahí habitó, es una de las más misteriosas de la historia precolombina, en especial porque alguna vez floreciente y magna, en cierto momento la ciudad fue abandonada y sus habitantes se dispersaron hacia otras zonas, abandonando las portentosas construcciones, entre las cuales las más emblemáticas son las pirámides del Sol y de la Luna.

Hace unos días en una de estas edificaciones un pequeño robot de exploración descubrió los que parecen ser tres pequeños pasajes hasta ahora desconocidos, los cuales se encuentran debajo del Templo de Quetzalcóatl, cercano a la Pirámide del Sol.

Luego de varios meses deambulando por los sótanos del templo, el robot Tláloc II-TC se encontró con lo que podrían ser los accesos a sendas cámaras subterránea de aproximadamente 2 mil años de antigüedad.

Entre otros motivos el hallazgo parece promisorio porque, de tratarse en alguno de los casos de una tumba, las reliquias ahí conservadas podrían arrojar luz sobre la estructura social de Teotihuacán, la cual hasta la fecha permanece como uno de los grandes misterios de aquella civilización.

[Daily Mail]

Un niño y su átomo: la película más pequeña del mundo, el cine llevado a nivel molecular (VIDEO)

Por: pijamasurf - 04/29/2013

El cine ha alcanzado con este rodaje una nueva dimensión: la molecular. Científicos de IMB manipularon moléculas de monóxido de carbono para contar una historia fílmica en la que bien puede decirse que los actores son nada menos que átomos.

Cada cuadro mide entre 25 y 45 nanómetros (para contrastar, en 1 centímetros equivale a 10 millones de nanómetros), por lo cual esta ya fue reconocida como la película más pequeña del mundo.

Asimismo, el relato de algún modo hace eco de la cualidad transformativa de la materia, el hecho de que los átomos pueden convertirse en prácticamente todo: una estrella, un árbol, una taza de café. Y sí, también, una película sobre un niño, un juguete y un trampolín.

[Reuters]