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Múltiples incendios arden en Tepoztlán y otros puntos de Morelos

Por: Mitsy Ferrant - 04/16/2013

Múltiples puntos de Morelos, México, incluidas las montañas sagradas de Tepoztlán, se encuentran asediados por incendios: fuegos provocados por la irresponsabilidad, la desidia, y la falta de prevención.

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Imagen: Germán Tjarks

El pasado jueves 11 de abril se registró un incendio en el cerro conocido como “Las Mariposas”, ubicado entre los municipios de Tlayacapan y Tepoztlán, en Morelos, México. Este ha sido uno de los fuegos más intensos registrados en la entidad: cuatro días después ya había acabado con 300 hectáreas del Corredor Biológico Chichinautzin.

Debido a la intensidad del fuego y lo accidentado del terreno donde se encuentra, la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno del Estado de Morelos (SDS) decidió que se requería del apoyo de aproximadamente unos 200 brigadistas. Sin embargo esto no fue suficiente; los incendios continuaron expandiéndose y no fue sino hasta el 13 de abril que Topiltzin Contreras, Secretario de Desarrollo Sustentable Nueva Visión, tuiteó que se requeriría de apoyo aéreo y pidió la ayuda de la CONAFOR, CONANP y SEDENA: “Siguen los trabajos de combate de #incendiosforestales. Evaluamos el incendio en ‪#tlayacapan se requerirá apoyo aéreo ‪pic.twitter.com/6e3pvqMT3O”. (@TopiltzinCM)

 

El 14 de abril el helicóptero de la CONAFOR inició labores de reconocimiento en el incendio de Tlayacapan y trabajó sólo con el apoyo de brigadistas y voluntarios locales para apagar el incendio que ya llevaba 4 días devastando la zona. Este helicóptero puede llevar 1200 litros de agua por descarga. 

 

El 15 de abril se registraban 117 incendios en Morelos según un tuit de Graco Ramirez, Gobernador del Estado, y apenas empezaban a contemplar el apoyo de un segundo helicóptero de la CONAFOR , que para hoy a las 3 de la tarde no ha llegado aún: "Se registran en ‪#Morelos 117 incendios". Se gestiona el apoyo de otro helicóptero ‪@CONAFOR_Morelos” (‪@gracoramirez). 

Las comunidades locales llevan días organizando colectas de materiales para apoyar las labores de combate, e instalando comedores en las distintas localidades para los brigadistas y voluntarios. Es muy lindo presenciar esta unión comunitaria, siempre fortalecida en tiempos de desastres naturales y ver como se crea una red humana de apoyo incondicional, donde cada día se suman más voluntarios.   

Extrañamente se encuentra poca información en los medios de esta grave situación, y creo yo, mal manejo de la situación por parte de las instancias gubernamentales. El estado de Morelos es famoso por los incendios en estas temporadas y debería de haber un trabajo de prevención mucho más serio y efectivo, y ya que no todo se puede prevenir, la respuesta debería de ser mucho más energética, inmediata y contundente. 

Hoy se encuentran activos incendios en los siguientes municipios: Tepoztlán, Texcal, Tlayacapan, Tlanepantla, Cuernavaca y Tetela del Volcán –además, se anuncia que un nuevo incendio del Cerro del Hombre, Tepoztlán, fue provocado por 5 sujetos que se encuentran detenidos –como si hiciera falta ayudar a Xihutecuhtli (tambien conocido como Huehueteotl, Dios del Fuego). 

Las autoridades municipales de Tepoztlán hacen un llamado a la población de estar alertas en esta situación de incendios. También se recomienda a quienes viven en la falda de los cerros y requieran información o apoyo de algún tipo, llamen a los teléfonos 395-08-22 y 395-21-13

Y los que somos afortunados de vivir en estas montañas sagradas le rezamos a Tláloc, rogándole que se aparezca pronto a pesar de no se su temporada.

A continuación un texto de Raul Benet, coordinador Nacional de Operaciones del Programa TREES de Rainforest Alliance México, sobre la razón de tantos incendios en este legendario lugar.

 

POR QUÉ TANTOS INCENDIOS EN TEPOZTLÁN?

Año con año el fuego abrasa cientos de hectáreas dentro de las zonas protegidas del norte de Morelos, incluyendo el Parque Nacional del Tepozteco, el Corredor Biológico y la Zona de Protección del Tezcal. Con el calentamiento global esta situación empeora año con año. Estos incendios son combatidos de manera literalmente heroica por grupos cívicos, voluntarios, brigadistas municipales y de la Semarnat, y el ejército. En el combate se han perdido vidas de brigadistas voluntarios y miembros del ejército, además de haberse dañado severamente extensas zonas boscosas y de selva baja, con el consecuente daño a las poblaciones de especies que habitan esos lugares. 

Pero ¿por qué ocurren estos incendios con tanta frecuencia e intensidad, y por qué llegan a ser tan devastadores? ¿Cómo es que en las zonas dedicadas a la protección y a la conservación forestal ocurren tantos incendios?

Además del descuido o mala intención de personas que por diversos motivos provocan directamente los incendios, existen causas de fondo que es necesario considerar.  

Los Parques Nacionales persiguen el objetivo de preservar los bosques y otros ecosistemas, a partir de un modelo conservacionista heredado de modelos norteamericanos del siglo XIX. y principios del XX. Este modelo supone que si se mantienen intocados e intactos, los ecosistemas se conservan, mientras que si están sujetos a prácticas silvícolas y aprovechamiento forestal, se verán dañados. De tal manera que los parques nacionales prohíben el aprovechamiento comercial de especies maderables y no maderables. 

Tepoztlán es un Parque Nacional desde que fue decretado como tal en 1937 por el presidente Lázaro Cárdenas. Este decreto responde a una época en la que la producción de carbón (principalmente de encino) alcanzó volúmenes gigantescos y se realizó sin un plan de manejo que considerara la capacidad de recuperación del bosque. También surgió  como respuesta a una situación tensa y violenta que incluso devino en muertes entre quienes estaban a favor de producir y comercializar el carbón vegetal, y quienes buscaban proteger el bosque. Algunos años después, sin embargo, el gobierno aprobó el aprovechamiento maderable, entregando a la fábrica de papel de Loreto y Peña Pobre una concesión para extracción forestal. Esta concesión, que se otorgó violando el decreto de Parque Nacional, se ejerció sin el debido control y apego a un plan de manejo, y generó una sobre explotación forestal y un abuso en contra de la población de San Juan Tlacotenco y de Tepoztlán. Esta 'concesión' ilegal otorgada a la fábrica de papel fue revocada durante la década de mil novecientos sesenta como resultado de la oposición de la comunidad, y desde entonces no ha habido planes de aprovechamiento forestal. Sin embargo, pese a la existencia del decreto de Parque Nacional, los incendios son comunes y devastadores en el territorio tepozteco. 

La ausencia de un plan de manejo que permita el aprovechamiento, ha hecho recaer en el trabajo prácticamente voluntario de comuneros de San Juan, de Tepoztlán y de otros pueblos, así como de los grupos cívicos organizados en los barrios, las labores de prevención y combate de incendios y plagas, conservación de suelos y reforestación. Son ellos quienes tienen que enfrentar y remontar el impacto negativo del abandono y del cambio de uso de suelo hacia ganadería. Mientras que las actividades productivas forestales están prohibidas, existen estímulos por parte de la Secretaría de Agricultura y Ganadería para la actividad ganadera.  La ganadería mal manejada es una causa principal de degradación y pérdida de bosques, y una fuente común de incendios forestales. Algunos ganaderos prenden fuego al bosque para provocar el renuevo de los pastos, que reverdecen en tiempo de secas si son quemados en el invierno, y en muchas ocasiones estos fuegos se convierten en incendios forestales. Esto no quiere decir que toda la ganadería tiene que ser por definición devastadora, sino que se deben desarrollar modelos integrados en los que la ganadería pueda convivir con la forestería y otras actividades en un manejo integrado del paisaje.  

En todo el mundo y particularmente en México, quienes viven en los bosques, y quienes los estudian, saben que la mejor manera de protegerlos es mediante el aprovechamiento silvícola y la forestería, pues así se pueden realizar labores necesarias para el control de plagas e incendios, como limpias, picas, preaclareos y aclareos, actividad que consiste en extraer parte del arbolado joven y parte del estrato arbustivo, para favorecer el crecimiento de los árboles más sanos, y eliminar una gran cantidad de material combustible que de otro modo resulta en intensos incendios. El mismo fuego bien manejado puede ser un instrumento para el control de incendios. Pero estas labores son costeables cuando existen planes de manejo para el aprovechamiento comercial. De otro modo, a partir de subsidios como ocurre ahora, resulta impagable e imposible llevar a cabo todas las labores que implica el buen manejo forestal.

México es líder mundial en forestería comunitaria, y existen excelentes modelos de aprovechamiento forestal comunitario, como ocurre en la Sierra Norte de Oaxaca y en San Juan Nuevo Michoacán, por mencionar algunos, en donde los incendios son cosa del pasado y la producción forestal genera conservación de los valores ambientales, así como empleo e ingresos para los comuneros y la población en general. 

Es necesario revisar el estatus de los parques nacionales para permitir, fomentar, capacitar e invertir en la forestería comunitaria y abandonar el modelo conservacionista a ultranza que no sólo no conserva sino deteriora los bosques y desatiende incendios y plagas y fomenta el cambio de uso de suelo.   

Páginas matinales: levantarte temprano podría ser el secreto del éxito literario

Por: pijamasurf - 04/16/2013

Utilizar las horas anteriores al alba para escribir ha resultado productivo para muchos escritores y es una forma de enseñarle a tu mente a ponerse en la actitud necesaria para escribir.

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El ritmo de la vida moderna deja poco tiempo para dedicarlo al trabajo creativo: escritores de todos los tiempos han logrado robarle horas al día (o a la noche) para hacer tiempo y realizar su escritura. El poeta estadunidense Charles Olson decía que la mañana era el lugar en el que todavía las preocupaciones no llegaban a tocar a la puerta, y se llamaba a sí mismo "un arqueólogo de la mañana", justo como Haruki Murakami, quien para la hora del amanecer ya ha salido a correr y lleva muy avanzado su trabajo.

Y es que el mundo es demandante y la tenacidad del escritor se demuestra en la manera en que puede funcionar en varios planos de realidad a la vez. Sylvia Plath también se levantaba muchas horas antes del primer latido del sol para escribir su poesía, pero sobre todo antes de que se levantaran sus dos hijos pequeños; la escritora Frances Trollope, en el siglo XIX, también era una madre funcional que podía tener el desayuno listo para sus seis hijos justo después de una intensa sesión de escritura de madrugada.

La dramaturga, guionista y tallerista Julia Cameron escribió en su libro The Artist's Way que una herramienta fundamental del trabajo creativo, ya sea en literatura, en artes o simplemente si se quiere tener un poco de claridad mental, es levantarse y escribir inmediatamente tres planas de morning pages, las páginas matinales. Estas páginas no necesitan ser la encarnación de la prosa literaria, no necesitan ser un diario, no necesitan ser escritura automática: necesitan ser lo que tú necesites que sean cada día.

Si el cerebro y la memoria se ejercitan en la repetición, escribir apenas comenzando la mañana le enseña a tu cerebro que escribir es importante. Le enseña a habituarse a la disponibilidad que exige la página en blanco horas antes de que el mundo exija presencia y atención. Puede que las personas de hábitos nocturnos tengan formas diferentes de encarar el trabajo creativo, pero la ventaja de las mañanas es que puedes pasar tiempo a solas con tu escritura, un hábito nutrido por la repetición.

Habrán días en que uno no pueda poner dos frases juntas sin sentirse estúpido. Esos son los días cruciales. Cuando esa pequeña voz en tu cabeza te dice que pierdes el tiempo, que deberías volver a la cama, que deberías dedicarte a otra cosa. Lo importante es hacer frente a ese miedo (miedo que es deseo disfrazado de incertidumbre) y escribir todo lo que pase por la cabeza hasta completar la página. Si la práctica hace al monje, las páginas matinales son una manera de hacer al escritor.

Paul Valéry solía levantarse a las 4 am y escribir hasta que apareciera el sol. Aunque su reconocimiento se debe primordialmente a su poesía y sus ensayos sobre temas literarios, las páginas matinales que conforman los 10 inmensos tomos de sus Cahiers están llenas de notas insustanciales, a veces ilegibles, de dibujos y de problemas matemáticos a los que era especialmente afecto. "Escribir", en este sentido, toma la forma de una exploración dirigida por la curiosidad. Es colocarse en un estado de recepción y de aceptación sobre las condiciones de la propia mente y de la propia disponibilidad.

Aunque la palabra "rutina" nos parezca muy alejada del trabajo creativo, la repetición de ciertas acciones nos permite entrar inconscientemente en un estado de disponibilidad para la creatividad. Ernest Hemingway escribió "cada mañana, inmediatamente después de las primeras luces", al igual que Toni Morrison, para quien el hábito de ver el amanecer la colocaba en la actitud correcta. 

Milton se levantaba a las 4 de la mañana pero no escribía sino después de dedicar una hora a la contemplación, al igual que Immanuel Kant, quien bebía una o dos tazas de té y una pipa de tabaco antes de enfrentar su monumento filosófico, Crítica de la razón pura. El cubano José Kozer escribe un poema al día, no importa si es bueno o malo, lo revisa al día siguiente y lo archiva en una de sus cientos de carpetas, no importando si está de viaje, enfermo o indispuesto. 

La lógica de esto es la misma que da forma a los rituales mágicos: repetir casi maquinalmente una acción de alguna manera la sacraliza, la vuelve importante para nuestro yo más profundo, el que conoce la justa dirección de nuestro deseo.  Ritualizar no es sino repetir. Pensemos que en ese sentido, el esperar el nuevo capítulo de tu serie favorita de TV es un ritual: le enseñamos a nuestra mente y nuestra memoria (a través de la repetición) que ese tiempo es importante por la razón que sea, y nuestro cuerpo simplemente actúa en consecuencia.

El ritual no es negociable, no conoce de vacaciones y no le importa que tengamos millones de ocupaciones: por eso es sagrado, porque lo defendemos de cualquier distracción simplemente presentándonos a la página en blanco cada día. Aunque nada aparezca ese día, agradecemos: hemos cumplido (como decía Kafka) con una orden que nadie nos ha dado, pero que no somos libres de desobedecer. La de la feliz tiranía de la escritura.

[Con información de Slate]