*

X

La sodomía puede hacer más sensibles a los hombres heterosexuales

Por: pijamasurf - 04/04/2013

La estimulación prostática puede producir gran placer entre sus practicantes, si estos son capaces de superar los tabúes relativos a la construcción de la masculinidad desde su propio cuerpo y el de sus parejas.

tunel

La construcción de la masculinidad en la sociedad moderna asigna ciertos roles y prácticas propios de los hombres, y otros que serían impensables; en su libro The Ultimate Guide to Prostate Pleasure: Erotic Exploration for Men and Their Partners, Charlie Glickman y Aisinn Emirzian proponen que la exploración anal en hombres heterosexuales puede ayudar a mejorar la seguridad en la propia masculinidad, así como a derribar tabúes y construir una relación más próxima con sus parejas femeninas.

En las sociedades patriarcales y machistas, llamarle a un hombre "niñita" o "maricón" es un insulto porque simbólicamente la masculinidad se pone en cuestión. En inglés, palabras como "pussy" o "cunt" hacen igualmente visible esta concepción de lo masculino como algo que debe demostrarse e incluso presumirse. Por otro lado, el insulto en inglés "asshole" (ano) no es tan efectivo cuando se utiliza contra las mujeres, pues hombres y mujeres tienen anos, pero los hombres heterosexuales lo reciben con una carga homofóbica a través del temor a verse a sí mismos feminizados y privados de su masculinidad al ser el "receptáculo" del otro.

"La idea de que la penetración es un acto de dominación está casi con seguridad unida al sexismo y a la noción de que el papel de la mujer es inferior. Muchos hombres han absorbido estas ideas a nivel inconsciente. Incluso si un hombre no piensa en la dominación cuando penetra a su pareja (hombre o mujer), aún puede tener dudas cuando se trata de cambiar roles, porque teme que esto signifique perder su masculinidad si le toca 'recibir' en vez de 'dar'", afirman Glickman y Emirzian.

Estas ideas homofóbicas no existen solamente en el inconsciente de los hombres, sino también en el de las mujeres en una relación heterosexual: ¿qué pensarías si tu "macho" te pide que le metas un dildo por el trasero? ¿Lo haría más atractivo frente a ti o pensarías que efectivamente está perdiendo sus atributos masculinos asociados con la dominación? ¿Te haría sentir más poderosa, te haría creer que él es gay en secreto?

Aunque todas estas dudas estén sobre la mesa, los investigadores insisten en que sólo pueden resolverse sobre la cama: la cultura homofóbica parece retroceder poco a poco, lo que lleva a una apertura sexual entre las parejas jóvenes, así como a discutir sobre el placer sexual y el rol de cada uno. Según el estereotipo tradicional, el hombre en una relación heterosexual se preocupa de su desempeño (erección, duración del coito, cantidad de penetraciones, es decir, preocupaciones de índole estadística) mientras las mujeres se preocupan de su apariencia y el cómo son percibidas por su pareja. A pesar de que estos estereotipos sigan operando, los investigadores creen que la comunicación en las parejas es mayor en nuestros días que en el pasado.

Para Glickman, la exploración anal en hombres implica una transformación radical del sexo heterosexual: "Para los hombres que nunca han estado en el lado receptor de la penetración, el sexo es algo que ocurre fuera del cuerpo. Y cuando el sexo es externo a tu cuerpo es más fácil hacerlo cuando tienes jaqueca o no estás de humor. Muchos hombres descubren que cuando el sexo se trata de recibir en lugar de dar, su humor, sus emociones y su conexión con la pareja pueden tener una influencia mucho mayor sobre lo que quieren hacer y cómo se siente." En términos prácticos, la exploración del lado receptivo en la sexualidad masculina permitiría que los hombres valoraran más los juegos previos, para experimentar en sus propios cuerpos todo el proceso que va de la relajación a la aceptación de un cuerpo externo (un pene o un dildo) dentro del propio cuerpo.

La inversión de los roles tradicionales no es extraña para culturas antiguas. Mircea Eliade afirma que "los disfraces intersexuales y la androginia simbólica" son parte de una totalización ritual, "una reintegración de los contrarios, una regresion a lo distinto primordial... de la unidad no diferenciada que precedía a la creación", con lo cual se atraía la fertilidad agrícola, pero también la superación de la dicotomía propia de lo humano para entrar en la revelación mística. Sin intención de banalizar o descontextualizar el argumento de Eliade, la exploración de las cavidades más recónditas del cuerpo masculino podría ser no solamente una clave para el mejoramiento de las relaciones heterosexuales, sino la recuperación de una práctica ritual de la antigüedad, que primaría la unidad del cuerpo humano más allá de su compartimentación en zonas erógenas aceptadas por inercia ideológica.

[Jezebel]

Si la felicidad también cumple años, este es su rostro cuando llega a los 100 (FOTOS)

Por: pijamasurf - 04/04/2013

“Venerable” puede utilizarse, en ciertos contextos, como un sinónimo de “anciano”, porque en cierta forma pocas cosas que encarnen mejor la dignidad y el respeto como aquellas personas que han alcanzado una edad avanzada y, en no pocos casos, bien aprovechada. En este sentido la vejez es ese momento en que el misterio del paso del tiempo sobre la existencia se resuelve (sin resolverse realmente).

En esta serie fotográfica su autor, el alemán Karsten Thormaehlen expone uno de los mejores rostros de la vejez, aquel que conserva la belleza que dan la felicidad y la alegría, ese brillo que al cubrir un rostro lo iguala con cualquier otra manifestación de lo bello en sí y quizá incluso lo lleva más allá de todas estas categorías para situarlo en una región donde estas pierden significado e importancia.

“My glass shall not persuade me I am old / So long as youth and thou are of one date”: “Mi espejo no podrá gritarme: ‘¡Viejo!’ / Mientras la juventud y tú sean uno”, dice Shakespeare (en traducción de Fernando Marrufo) en su Soneto XXII. ¿Y no podría ser que aquí el amante a quien va dirigido el poema no sea otro más que la felicidad misma? ¿No se podrá decir, con el Bardo, que la vejez no es tal mientras se ame la felicidad (que acaso sea una forma de decir que se ama la vida?

También en Pijama Surf: 10 acciones simples y cotidianas que darán felicidad inmediata a ti y a quienes te rodean

Imágenes vía BuzzFeed