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El video de Rupert Sheldrake cuestionando los "dogmas de la ciencia" que TED bajó de su sitio oficial

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/15/2013

TED ha sido acusado de censurar platicas de Graham Hancock y Rupert Sheldrake, consideradas seudocientíficas; la controversia sigue, mientras Sheldrake hace el ejercicio de cuestionar a la ciencia misma

La controversia por las platicas de Rupert Sheldrake y Graham Hancock dentro del ciclo de conferencias de TED, que luego fueron removidas del sitio oficial, sigue teniendo eco en Internet.  TED primeró quitó estos video de YouTube y de su sitio oficial, ante algunos cuestionamientos de que las platicas eran poco científicas, y más tarde reaccionando a acusasiones de censura volvió a subir los videos pero ya no en su página principal, según Hancock "en una esquina perdida".

Por una parte es verdad que TED es una marca y como tal el término de censura no aplica, pero al convertirse en un referente cultural sus decisiones tienen una importante influencia en la difusión de ideas (justamente este es su slogán: ideas que deben difundirse). Que TED haya considerado que la platicas de Hancock y especialmente la de Sheldrake no eran "ideas que valen la pena difundirse", por que no se ajustan a un paradigma científico es algo relevante, en tanto que nos habla de un criterio con un marco relativamente estrecho.

TED no controla del todo las platicas que se emiten bajo su nombre, emite una licencia, a través de una aplicación en línea, para que estos eventos puedan producirse en todo el mundo. Esto hace que en ocasiones se presenten ideas que seguramente no encajan del todo con lo que podríamos llamar el paradigma de la ciencia establecida, lo cual sin duda es algo bueno para estimular nuevas discusiones --algunas de estas ideas son seguramente menos "científicas" que las de Sheldrake, biólogo de la Universidad de Cambridge. Pero quizás la incomidad con albergar las ideas de Sheldrake es que su platica se centró en cuestionar a la ciencia misma, argumentando que en ocasiones actúa de manera dogmática, negándose a investigar algunos temas que son considerados como seudocientíficos --como la telepatía-- pero no tanto porque ya hayan sido estudiados y refutados, sino porque no son bien vistos en la academia y entre los encargados de destinar fondos de investigación.  Sheldrake, por otro lado, es quizás el científico más controversial de nuestra época: la revista Nature incluso  describió su trabajo como "digno de la hoguera". Marginado de el circuito de la ciencia reconocida por la academia, por otro lado es considerado como la más cercano a Copernico en nuestros días, debido a su teoría de la resonancia mórfica.

De aquí surge la hipótesis de que TED quizás no sólo pensó en mantener su prestigio, por más subjetivo que esto sea, marginó a Sheldrake y a Hancock quizás también para seguir recibiendo fondos --ideas cuya discusión sea digna de fondear.

TED ha documentado la polémica y dado derecho de réplica a Hancock y Sheldrake, todo el hilo puede seguirse aquí.

Las ideas que Sheldrake expuso en TED como dogmas de la ciencia, son las siguientes:

1. La naturaleza es mecánica – Se cree que todo es similar a una máquina, no a un organismo. “Somos robots ambulantes”, (dice Richard Dawkins) máquinas controladas por cerebros programados genéticamente. Una metáfora que ha dominado a la ciencia desde el siglo 17.

2.  La materia es inconsciente — Todo el universo está hecho de materia inconsciente que misteriosamente se vulve consciente en el cerebro humano.

3. Las leyes de la naturaleza están fijas–  Son igual hoy de lo que eran durante el Big Bang y lo serán para siempre. La vida evoluciona pero el substrato físico sobre el que lo hace es inmóvil.

4. La naturaleza no tiene propósito –Todo continua mecánicamente para siempre, sin una intención, siempre al azar.

5. El total de materia y  energía siempre el mismo –La ley de la conservación de la materia (Sheldrake confiesa que nunca había pensado que esto podría ser de otra forma  y sin embargo…)

6. La herencia biológica es material –  Todo lo que heredamos es material, proviene de los genes o de modificaciones epigenética. 

7. Las memorias están almacenadas como trazos materiales — Toda la memoria está almacenda en un lugar específico en el cerebro

8. La mente es el cerebro — Toda acción mental existe solo en el cerebro

9. La telepatía y los fenómenos paranormales son ilusorios –Ya que toda acción mental solo existe en el cerebro, las personas inteligentes saben que no es posible que una acción mental se transmita fuera del cerebro.

10. Solo la medicina mecanista funciona — Solo la medicina alópata, basada en la física y en la química conocida, funciona. Las terapias alternativas, la medicina homeopática y otros tratamientos de este estilo solamente son placebo.

 

¿Qué hacía Dios antes de la Creación? ¿Preparar el Infierno para quienes hicieran estas preguntas?: Stephen Hawking

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/15/2013

El célebre físico y cosmólogo Stephen Hawking dictó hace un par de días en California la conferencia “El origen del Universo”, en la cual evidenció la cuestionable necesidad de la idea de Dios para explicar fenómenos relacionados con el cosmos y sus fenómenos.

Stephen_HawkingDesde cierta perspectiva se puede pensar que la creencia en dios creador y regulador del mundo tal y como lo conocemos es admisible solo dentro de un sistema de conocimiento en el que los fenómenos y los hechos que suceden tiene explicación solo por la presencia de ese factor. Llueve porque dios lo quiere y así lo planeó. Desde una lluvia banal (o milagrosa, según se quiera ver) hasta la existencia de una cadena alimenticia o la misteriosa cohesión de los átomos que da determinada forma a la materia, todo, si no se cuenta con otra explicación, puede ser atribuible al propósito y la intercesión divina.

¿Pero esta manera de pensar se sostiene en un mundo en el que existen la lógica y la demostración objetiva? Según la opinión del prestigiado físico y cosmólogo Stephen Hawking, no. “El Big Bang no necesita a Dios”, dijo Hawking en una conferencia ofrecida la noche del martes 16 de abril en el Instituto Tecnológico de California.

“El origen del Universo” fue el título que, modestamente, dio Hawking a su plática, en la cual inició narrando algunos mitos africanos sobre la creación para pasar pronto a una de las preguntas existenciales por antonomasia: “¿Por qué estamos aquí?”.

Esta interrogante, que admite numerosas respuestas (casi tantas como mentes se la formulen), tiene en el físico una perspectiva propia, pues él habla desde el lugar que la ciencia ocupa en el imaginario occidental, ese que a partir del siglo XV comenzó paulatinamente a desplazar a la idea de Dios como fuente primordial de conocimiento.

“¿Qué estaba haciendo Dios antes de la Creación? ¿Preparando el Infierno para quien hiciera este tipo de preguntas?”, dijo Hawking a su auditorio en uno de los momento más irónicos.

Desde la ciencia, recapituló el autor de Una breve historia del tiempo, existen igualmente varias teorías sobre el origen del Universo, entre las cuales destaca la de Roger Penrose, el físico que, contrario a la opinión que sostenían Fred Hoyle y Thomas Gold sobre la posibilidad de que el cosmos no tuviera principio ni final y existiera solo en una infinita sucesión de creaciones espontáneas, probó que este no puede expandirse una vez que se ha contraído, por lo cual existe un instante de singularidad que marca el inicio del tiempo.

En este esquema —y de acuerdo con los datos recabados hasta ahora sobre el número y madurez de las galaxias conocidas— la edad del universo ronda los 13.8 mil millones de años, lo cual se corresponde con la teoría propuesta por Penrose.

Por otro lado Hawking recaló en la teoría de los multiversos de Richard Feynman, según la cual, con ciertos ecos de Leibniz, es posible que muchos universos hayan sido creados de la nada, lo cual equivale a pensar en la posibilidad de múltiples existencias paralelas. Curiosamente, en este modelo la probabilidad de la vida es mínima y la de la vida humana es aún menor.

En cuanto a su pronóstico de futuro, el físico consideró que la exploración espacial es clave para asegurar la supervivencia de nuestra especie. “No creo que sobrevivamos otros doscientos años sin escapar de nuestro frágil planeta”, dijo.

[Huffington Post]