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¿Es posible abandonar el cuerpo? 5 situaciones en que puedes experimentar la transcorporalización

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/22/2013

La escisión entre mente y cuerpo, tan presente en el imaginario de Occidente, ha sido reproducida en el laboratorio; conoce 5 técnicas con que es posible experimentar el abandono del cuerpo por parte de esa parte nuestra que creemos más propia e irrenunciable.

cuerpo

Occidente posee una amplia tradición de pensamiento que considera el cuerpo como una entidad un tanto ajena a eso que verdaderamente somos, una supuesta esencia que a veces se le ha llamado alma y otras espíritu pero siempre para confrontarla y oponerla, para valorarla por encima del cuerpo. La filosofía griega y la tradición judeocristiana, dos de los pilares sobre los que descansa la civilización occidental, poseen varios ejemplos al respecto, desde la conocida metáfora de Platón en que el cuerpo es una cárcel del alma, hasta las prácticas de martirio corporal recomendadas en cierta época del catolicismo para purificarla.

Por otro lado, en el ámbito de lo paranormal existen testimonios —remotos y recientes— de personas que aseguran haber experimentado ese desdoblamiento, la sensación (o realidad, ¿cómo saberlo?) de que algo que podríamos denominar con la expresión del inglés “true self” abandonaba realmente su cuerpo. ¿No es este un poco el caso de los místicos, cuyos ejemplos pueden encontrarse en todas las tradiciones religiosas? La mujer o el hombre cuyo fervor llega al grado del delirio o, quizá, de la experiencia efectiva, del tránsito en mente hacia otra realidad.

Estaba tan embebido,

tan absorto y ajenado,

que se quedó mi sentido

de todo sentir privado;

y el espíritu dotado

de un entender no entendiendo

toda ciencia trascendiendo.

En cierta forma, esto podría entenderse como una manifestación de las capacidades de la mente, algo entre la sugestión, la imaginación y el hecho a un tiempo psicológico y epistémico de que somos incapaces de conocer la realidad en sí —que probablemente ni siquiera exista— y, a cambio, tenemos la realidad que percibimos, la que nos dan nuestros sentidos y nuestro cerebro interpreta. ¿Así es más real?

Sea como fuere, existen al menos 5 situaciones o técnicas en que, más allá de las implicaciones paranormales, religiosos o de otro tipo, queda de manifiesto que, en efecto, mente y cuerpo podrían disociarse y existir y encontrarse en puntos espaciales distintos.

 

1. Levanta tu tercera mano

Son conocidos los casos en que personas que sufren la amputación de un miembro continúan sintiéndolo no solo los días posteriores a la cirugía, sino, a veces, incluso muchos años después. Sin embargo, un estudio de 1998 dirigido por Matthew Botvinick y Jonathan Cohen, de la Universidad de Pittsburgh, mostró que personas comunes y corrientes son capaces de imaginar un miembro inexistente, un miembro que no está ahí aunque podría estar. En el experimento, los voluntarios veían cómo una mano prostética era estrechada al mismo tiempo que otra persona estrechaba una de sus propias manos. Un par de minutos después, el individuo sentía que el miembro falso formaba parte de su cuerpo.

Algunos años después, un estudio de Henrik Ehrsson mostró que, en efecto, el cerebro puede comportarse como si en efecto tuviera que gobernar sobre tres manos, aceptando con toda naturalidad esa adición ilusoria. Según los exámenes practicados por Ehrsson, esta respuesta involucra el córtex premotor en el lóbulo frontal y el córtex intraparietal en el lóbulo parietal, áreas en las que, respectivamente, se procesa el movimiento y el reconocimiento de las partes del cuerpo.

 

2. Experiencia extra corporal

Sentir cómo el “alma” huye del cuerpo ha sido también objeto de estudio científico. Aunque su ocurrencia se ha presentado con mayor frecuencia en situaciones cercanas a la muerte (o al menos esos son los testimonios que abundan al respecto), el neurocientífico Olaf Blanke reprodujo la situación en un laboratorio de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne, en Suiza, de donde encontró que en circunstancias extremas el cerebro “intenta reconciliar lo que ve con lo que siente, generando otra realidad y dos representaciones corporales de sí”.

 

3. Conoce tu avatar

Antes que la noción griega de “personas”, en el hinduismo existía la de avatar, la encarnación sucesiva y prácticamente infinita de ciertas divinidades (Vishnú sobre todo, pero también Shiva y Ganesh) en seres vivos de este plano de la realidad.

En este contexto, sin embargo, los experimentos de los mismos Ehrsson y Blanke mostraron que en ocasiones una persona puede percibir una representación de sí misma pero exterior a ella. En el experimento realizado, se indujo esta experiencia con un sistema de videos y pantallas en que una persona se veía a sí misma desde distintos ángulos, con lo cual consiguieron que el voluntario experimentara esa proyección como si hubiera sido él mismo.

 

4. Una marioneta viviente

Como en varios cuentos folclóricos en que un juguete antropomorfo cobra vida, el cerebro también es capaz de hacernos creer que es posible transmitir nuestra vida a un objeto inerte pero con nuestro mismo aspecto.

Ehrsson montó un escenario en que distintos voluntarios se acostaban al tiempo que veían en una cámara imágenes de un maniquí de tamaño real acostado al lado suyo. Al poco tiempo, las personas tenían la siniestra sensación de encontrarse atrapados entre la materia plástica del muñeco.

 

5. El intercambio corporal

Este recuento finaliza con una de las expresiones más radicales de esta escisión ente mente y cuerpo: el intercambio absoluto y total del cuerpo de dos personas. O al menos la sensación de que eso sucede.

El mismo Ehrsson de experimentos anteriores hizo que dos personas utilizaran sendos cascos con cámaras integradas que mostraban el punto de vista del investigador. Acto seguido, se les pidió que se estrecharan las manos. Pero, como puede imaginarse, no mirar a la otra persona directamente sino mirar el acto en sí hizo que las personas sintieran que el cuerpo de una pasaba a la otra, y viceversa.

 

Con estos ejemplos es posible, quizá, concederle razón a Platón y creer que la mente, el alma, el espíritu, viven en perpetua impulso a escapar de esa prisión mortal y limitada que es el cuerpo. Pero quizá lo más probable sea que uno y otro sean lo mismo, pertenezcan a esa unidad que llamamos yo pero que, paradójicamente, parece que solo puede existir fragmentada.

[Discover Magazine]

En el futuro todos tendremos ratas controladas con la mente

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/22/2013

Los avances tecnológicos de la telepatía electrónica asientan el terreno para las más abyectas y fabulosas distopias de control mental.

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La telepatía no sólo presenta la posibilidad de una conexión más profunda entre dos seres, también abre la puerta a una forma de control más eficiente. Sabemos que entre la vanguardia de esta década en la ciencia, la tecnología controlada con la mente y los mapas neuronales detentan un lugar preponderante, y apenas estamos viendo los primeros pasos.

Investigadores del Harvard Medical School han creado un sistema que conecta a un ser humano con una rata vía  una computadora, sin la necesidad de un implante cerebral. Los humanos utilizaron un casco de electrodos que monintoreó su actividad cerebral, mientras que una rata anestesiada estaba conectada al aparato haciendo que las neuronas de la rata dispararan cuando se emitía un pulso ultrasónico a su córtex motriz. Es decir, los humanos hacían mover las colas de las ratas con la mente.

Para lograr vincular las mentes, los científcos sincronizaron las ondas electroencefalográficas de los voluntarios con la frecuencia de un estrobo. Cuando los voluntarios modificaron su atención a intentar mover la cola de la rata, el cambio perturbó su onda EEG, detonando una señal que la computadora tradujo como un pulso ultrasónico que estimuló el córtex de las ratas. Con este sistema todos lo voluntarios rápidamente lograron mover  a la rata. 

Un sistema así podría ser usado entre dos humanos sincronizados. Una persona paralizada podría reaprender a usar sus extremidades si un terapeuta primero las mueve con su mente.

El investigador Ricardo Chavarriaga del Instituto Federal de Tecnología en Suiza es cauteloso y señala que para que este sistema verdaderamente sea interesante es necesario ligar el cerebro consciente y crear una intención correspondiente entre el cerebro de un humano y la acción de una rata. Por ejemplo, una persona podría imaginarse mover su mano y la rata movería su pata. Esto, sin embargo, tal vez no esté tan lejos, una vez que se haga un mapa neuronal más completo --algo que sería equivalente al genoma humano-- y se puedan focalizar los más detallados comandos mentales.

Estas señales eventualmente podrán ser transmitidas inalámbricamente a través de ultrasonidos o de mecanismos opotogenéticos que permitan estimular neuronas individuales a través de frecuencias de luz. Podríamos tener mascotas que hicieran lo que quisieramos con sólo imaginarlo. Un ejército de ratas, de abejas o de cualquier otro organismo. Actualmente ya se desarrollan drones controlados con la mente. Este tipo de tecnología tiende a avanzar propulsada por la industria militar. Pero quizás en un espacio distópico alterno existirán ratas sirvientes psíquicas --o nuestras mascotas favoritas actualizadas para entabler una límpida conexión mental a distancia. Y, albergando visiones apocalípticas, por qué no seres humanos, una raza entera, secretamente controlada por nuestros mensajes encriptados. Algo así sugirió William Burroughs:

El aparato de biocontrol es prototípico del control telepático unidireccional. El sujeto podría hacerse susceptible al transmisor a través de drogas u otros procesamientos sin necesidad de instalar un aparato. Al final los Emisores utilizarán exclusivamente la transmisión telepática. ¿Alguna vez vieron lo códices mayas? Yo los veo así: los sacerdotes —como el uno por ciento de la población— hacían transmisiones telepáticas para instruir a los trabajadores qué sentir y cuándo.

[New Scientist]