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¿Proust rockstar? Inesperada fotografía del escritor tocando air guitar con una raqueta

Arte

Por: pijamasurf - 02/21/2013

Inesperada fotografía de un joven Marcel Proust en una postura que poco tiene que ver con el concepto generalizado que tenemos de este gran escritor francés.

¿Cuál es la imagen que tenemos de Proust? ¿La primera impresión que, como si se tratara de una asociación/proyección libre, emerge en nuestra mente cuando pensamos en este escritor francés? ¿Quizá la de un hombre remojando un pedazo de pan suave en una taza de té? ¿La del cuarentón enfermizo, encamado y envuelto en edredones y sábanas, preso de la doble fiebre del cuerpo y dela escritura, perseguido por la enfermedad y por la histérica ambición de consumar una obra? ¿El snob que se burló delos snobs? ¿El pseudoaristócrata que cautivó a los aristócratas? ¿El homosexual que disimuló su preferencia? ¿Cuál es esa primera imagen que tenemos de Proust?

Probablemente no la de esta fotografía, en la que se ve a un joven Marcel de aproximadamente 20 años (la imagen es de 1891) en una postura un tanto inusual: de rodillas, la sonrisa entre desafiante y orgullosa, seductora incluso, y sostenido entre sus manos una raqueta al tiempo que, con la derecha, parece pulsarla como si se tratase de una guitarra, en esa simulación que coloquialmente se conoce como “air guitar” y que distingue sobre todo a los fanáticos de ciertos músicos que, cuando suena alguna de sus tonadas favoritas, imitan al ídolo y su habilidad con el instrumento.

El enigma, claro, de ser esta suposición cierta (aunque en última instancia la veracidad sea lo menos importante), es en quién estaba pensando Proust al ejecutar esta air guitar. ¿En un compositor popular o uno de altos vuelos?

Sirva esta imagen también como pretexto para compartir esta edición de Ensayos literarios de Marcel Proust, una compilación sumamente adecuada para iniciarse en la obra del autor, en sus temas predilectos y su estilo característico, pequeñas ondas de un estanque que Proust ampliaría después en la monumental, indefinible, À la recherche du temps perdu.

También en Pijama Surf: Marcel Proust: una vida de escritor; documental subtitulado sobre el gran escritor francés.

[The Atlantic]

Este es el rostro de "El origen del mundo", la polémica pintura de Gustave Courbet

Arte

Por: pijamasurf - 02/21/2013

El célebre y polémico óleo de Gustave Courbet, "L'Origine du monde", "El origen del mundo", ya tiene rostro, según la investigación realizada por expertos en su obra.

L’Origine du monde es un óleo pintado en 1866 por Gustave Courbet, una obra oscilante entre el erotismo y la crudeza, la exhibición desnuda ―literal y figurativamente― de un símbolo que al mismo tiempo es totalmente real, un binomio paradójico y por momentos incluso contradictorio que quizá explica por qué uno de sus poseedores fue el psicoanalista Jacques Lacan, teórico de la triada real-simbólico-imaginario que bien podría explicarse teniendo a la vista El origen del mundo ―de nuevo, literal y figurativamente.

Recientemente, un grupo de investigadores dio a conocer la posibilidad de que este célebre y polémico cuadro sea, en realidad, un fragmento de un retrato mayor, en el que la zona púbica y el torso de la mujer tiene también rostro.

Luego de analizar exhaustivamente un óleo encontrado en 2010 por un coleccionista amateur de arte, investigadores del Institut Gustave Courbet, en particular Jean-Jacques Fernier, determinaron que, efectivamente, el fragmento que muestra la parte superior de una mujer fue pintado por Courbet y, todavía más importante, puede considerarse parte del mismo lienzo que L’Origine du monde.

Según estos estudios, el rostro en cuestión guarda una notable semejanza con el de la modelo de La Femme au perroquet, Mujer con perico, óleo pintado en el mismo año que se conserva actualmente en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

La femme au perroquet, Gustave Courbet (1866)

Ahora una de las preguntas que se hacen los historiadores del arte es si el lienzo fue cortado voluntaria o involuntariamente. El cuadro fue solicitado originalmente por Khalil Bey, un diplomático otomano aficionado al arte erótico que vivía a la sazón en París, donde conoció a Courbet gracias al infliuyente crítico literario Charles Augustin Sainte-Beuve. Bey pidió al pintor un compañero para su colección personal que contaba ya con Le Bain turc de Ingres y Les Dormeuses del propio Courbet.

Le Bain turc, Jean-Auguste-Dominique Ingres (1862)

 

Les dormeuses, Gustave Courbet (1866)

¿Pero quién segmentó el lienzo? ¿El embajador turco? ¿Courbert en un arrebato irracional de genialidad?

Con información de The Guardian y Paris Match