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Médicos ingleses prescriben lectura de poesía y novela como cura para la depresión y la ansiedad

Salud

Por: pijamasurf - 02/05/2013

Como parte del tratamiento contra la depresión y la ansiedad, asociaciones médicas y de bibliotecarios en Inglaterra se unen para prescribir la literatura como cura para estas enfermedades mentales.

En Pijama Surf hemos hablando en varias ocasiones sobre el poder empático de la literatura, ese rasgo netamente humano que hace a la letra escrita vehículo de conexión y de lazo, de experimentación en carne propia de emociones, situaciones y pensamientos aparentemente ficticios pero que nuestro cerebro es capaz de volverlos casi reales. Desde Aristóteles hasta Roland Barthes y teóricos más cercanos, en nuestra época, a la neurociencia en su cruce con la estética, se ha documentado profusamente esa posibilidad transformadora de la literatura.

Siguiendo un poco esta tendencia, médicos en Inglaterra se preparan para prescribir la lectura de poesía y narrativa a enfermos mentales como parte de su tratamiento terapéutico.

Apoyados por el gobierno del país y en colaboración con asociaciones locales de bibliotecarios, los doctores comenzarán a enviar a sus pacientes que sufren ansiedad y depresión a su biblioteca más cercana en busca de determinados títulos, en particular de poesía y novela, aunque también del llamado género de “autoayuda”.

La lista de libros fue elaborada por la asociación Reading Agency, en incluye títulos explícitos como El manual para sentirse bien (The Feeling Good Handbook) pero también una interesante selección de “Libros para boostear tu ánimo”, en la cual se incluyen obras de conocidos humoristas anglófonos como Bill Bryson o el clásico Breve historia del mundo del historiador del arte Ernst H. Gombrich.

La iniciativa permite que los médicos ordenen en su receta una membresía a la biblioteca que el paciente tenga a la mano, así como acceso inmediato a los títulos recomendados.

Se trata, sin duda, de un proyecto loable que, por nuestra parte, apoyamos de dos manera. La primera, compartiendo una cita de Kafka que quizá haga reflexionar a alguien sobre el poder curativo de la lectura y, por otro lado, adjuntando en este post una versión en PDF y descargable de Breve historia del mundo, de Ernst H. Gombrich. 

Si el libro que leemos no nos despierta como un puño que nos golpeara en el cráneo, ¿para qué lo leemos? ¿Para que nos haga felices? Dios mío, también seríamos felices si no tuviéramos libros, y podríamos, si fuera necesario, escribir nosotros mismos los libros que nos hagan felices. Pero lo que debemos temer son esos libros que se precipitan sobre nosotros como la mala suerte y que nos perturban profundamente, como la muerte de alguien a quien amamos más que a nosotros mismos, como el suicidio. Un libro debe ser como un pico de hielo que rompa el mar congelado que tenemos dentro.

Kafka, en carta a a Oskar Pollak (1904).

 

 ¿Tú qué libro recomendarías para romper ese mar congelado que llevamos dentro? 

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[NYT]

En México tener tatuajes todavía es motivo de discriminación laboral

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/05/2013

Los tatuajes, asociados durante mucho tiempo con valores negativos para la moralidad burguesa, son en México motivo de discriminación laboral y segregación entre las personas que los portan; al menos esa es la opinión de un grupo de encuestados por la firma OCC Mundial.

Por mucho tiempo los tatuajes se han asociado a valores negativos en el marco de una sociedad que privilegia la higiene —en cualquiera de sus expresiones— como reflejo de la “honorabilidad” de una persona. Prejuiciosamente, tener tatuajes se remite a un comportamiento propio de clases bajas y marginadas, de delincuentes y miembros de sectas secretas que poco o nada aportan al progreso de la humanidad, un pensamiento que sin duda suena anacrónico y caduco pero que, en países como México, tiene una sorprendente vigencia.

Al menos esa es la realidad que refleja una encuesta realizada recientemente por OCC Mundial, firma que por medio de Internet se aboca a contactar empleadores y posibles empleados.

Según OCC, 7 de cada 10 personas consideran que tener tatuajes es motivo de discriminación social, mientras que 6 de cada 10 piensan que esta encuentra una expresión particular en el ámbito laboral.

La muestra constó de 2500 personas asiduas a la página, de las cuales un 77% asegura que la marginación a la que aluden se relaciona, por ejemplo, con tener menos oportunidad de conseguir el mismo trabajo que una persona sin tatuajes. Como explicación a este comportamiento, solo 3 de cada 10 suponen que este se debe al vínculo —imaginario o real— que existe entre el tatuaje y ciertas enfermedades que se transmiten por una mala práctica.

Curiosamente, entre estos mismos encuestados pocos se definieron francamente a favor de las personas tatuadas, pues a pesar de aceptar la marginación o segregación, una vez que se les planteaba la posibilidad de encontrarse del otro lado y ser ellos quienes tuvieran la oportunidad de contratar a alguien con tatuajes, entonces tan solo el 29% aceptó que lo haría si los tatuajes estuvieran en un área visible del cuerpo, 32% si lo tatuajes se encontraban en áreas no visibles y 36% condicionó la hipotética contratación al tipo de trabajo que desempeñaría el individuo.

Relacionada con esta variable un apartado final exploró las razones por las cuales el encuestado no contraría a una persona tatuada: 68% no lo haría por cuestiones de imagen, 39% por asociar los tatuajes con falta de profesionalismo y 30% por considerarlo un signo de rebeldía.

[CNN]