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Francis Scott Fitzgerald travestido: los días drag del Gran Gatsby

Arte

Por: pijamasurf - 02/22/2013

Una rara imagen de un joven Francis Scott Fitzgerald que, en sus años de estudiante, se vistió de mujer para actuar en un musical en cuya autoría contribuyó.

Con cierta frecuencia los escritores, y los artistas en general, destacan por su irreverencia, por la poca o nula importancia que dan a determinadas normas sociales y por el escándalo que suscitan cuando quebrantan muchas de estas ―así sea con la subversión pasiva de no ser como la mayoría del mundo es.

Como posible prueba de esto último presentamos esta fotografía que, a primera vista, pareciera el retrato de una dama victoriana, una mujer decimonónica con alguno de sus vestidos más galantes, en disfrute pleno de su belleza y también de ese momento de narcisismo y amor propia que es posar frente a la lente de un fotógrafo.

Pero, para sorpresa de muchos, la realidad es muy distinta. Primero, no se trata de una mujer, sino de un hombre, nada menos que Francis Scott Fitzgerald, uno de los escritores estadounidenses del siglo XX más celebrados, miembro destacado de la llamada “Generación Perdida” (bautizada así por Gertrude Stein) a la que también pertenecieron, entre otros, Ernest Hemingway, T. S. Eliot y John Dos Passos.

La fotografía data de 1916, cuando Fitzgerald cursaba su tercer año en la Universidad de Princeton. En esta época, el futuro autor de El Gran Gatsby pertenecía a The Princeton Triangle Club, un grupo dramático para el que escribió guiones y letras de canciones, por ejemplo, para el musical The Evil Eye! en el que participó travestido, tal y como se ve en la imagen.

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Las primeras fotografías de copos de nieve en 1885 (una compilación de elegantes estrellas fractales)

Arte

Por: pijamasurf - 02/22/2013

Los copos de nieve son unos de los emblemas de la belleza y complejidad de la naturaleza que más se repiten en el vuelo de la imaginación. Cristales de nieve que aparecen como translúcidos regalos para revelar formas autorreferentes, casi fractales, que se contienen a sí mismos hasta el infinito (los rotros transparentes de los dioses del hielo).

Wilson A. Bentley, conocido como "The Snowflake Man", fue la primera persona, en 1885 en fotografiar un copo de nieve individual, adhiriendo un microscopio en una cámara de fuelle, de esta forma desdoblando al público la dimensión interna de los cristales que parecieran tener diáfanas estrellas adentro.

Los copos de nieve inspiraron la serie matemática fractal de Koch y son ejemplos de la belleza irrepetible de la naturaleza (que solo se repite a sí misma, siendo en cada cosa un universo).

Las imágenes de esta fotogalería nos remiten a un momento de prístina elegancia, en la que el hombre descubre los secretos geométricos de la naturaleza y logra comunicarlos --y con una técnica fotográfica que ahora nos parece vintage las imágenes llegan a inspirar sentimientos de una belleza clásica, escudos de una confederación que viaja en el tiempo, a través de la galaxia, con el sello de la estrella.

Imágenes vía The Smithsonian

Página dedicada al trabajo de Bentley