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Familia de Kate Middleton explota obreros que fabrican piñatas en México

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/23/2013

El diario británico The Daily Mail publica una investigación sobre la explotación laboral que aparentemente lleva a cabo la empresa de artículos para fiestas infantiles, Party Pieces, propiedad de la familia Middleton

Este pasado viernes el tabloide británico The Daily Mail, uno de los sitios de noticias más visitados en Internet en todo el mundo, publicó una investigación realizada por David Jones en la que revela que la familia de Kate Middleton se sirve de empleados en paupérrimas condiciones en las afueras de la ciudad de Tijuana para fabricar productos de su millonaria empresa Party Pieces.

El artículo del Daily Mail está redactado en un tono dramático que retrata la vida de una niña y su madre, no sin cierto sensacionalismo, algo que caracteriza a este sitio que es parte de un poderoso consorcio de medios que incluye el Daily Telegraph. Sin embargo, el artículo no parece ser una calumnia e incluso ha generado la respuesta de la familia Middleton, quienes han dicho que investigarán lo que sostiene del Daily Mail, alegando que tal vez esto sea la acción indirecta de un subcontrato.

La pieza periodística se enfoca en el caso de Mónica Villegas, de 38 años, y su hija Stephanie, de 5 años, quienes ganan 10 centésimos de libra esterlina por producir piñatas y adminículos para fiestas infantiles, las cuales aparentemente están de moda en el Reino Unido ya que la empresa Party Pieces representa ingresos de millones de libras, según la agencia ANSA, para la familia de la madre del heredero al trono de Inglaterra. Mónica trabaja 7 días a la semana diez horas y a veces con la ayuda de sus hijos. Las piñatas que se fabrican tienen un costo de .99 libras y son vendidas en más de 12 libras en su portal de internet.

El caso resulta escandaloso para la familia Middleton especialmente ya que una de las principales roles de la duquesa Kate es el altruismo, las causas sociales --y por supuesto la moda y la generación de imágenes aspiracionales.

 
 

Nexos con la dictadura y oposición a la homosexualidad: ¿Quién es Jorge Bergoglio, el nuevo papa Francisco I?

Sociedad

Por: pijamasurf - 02/23/2013

"Humano, demasiado humano": esa podría ser también la divisa de Francisco I, el nuevo papa que cuando era todavía el cardenal Jorge Bergoglio estuvo implicado en una cuestionable connivencia con el regímen dictatorial de Videla, uno de los más sanguinarios y crueles en la historia de Argentina, además de otras actitudes que revelan la conservadora decisión de El Vaticano.

papa

El Vaticano ha sorprendido al mundo con la elección de Jorge Mario Bergoglio como sucesor de Benedicto XVI en el llamado Trono de San Pedro, la posición de papa que representa la cúspide de la jerarquía católica.

El resultado final del cónclave cardenalicio fue inesperado porque esta es la primera ocasión en que se elige a un papa del “Nuevo Mundo”, interrumpiéndose así la continuidad europea y de alguna manera, quizá, reconociendo la importancia vital que América ha tenido para El Vaticano, sin la cual es posible que este no hubiera sobrevivido los últimos quinientos años.

Asimismo, la pertenencia de Bergoglio a la Compañía de Jesús —una orden históricamente progresista, intelectual, lindante incluso con cierta heterodoxia—  o su apelativo de Francisco I (se dice que en alusión a San Francisco de Asís), se miró al inicio como una suerte de nueva etapa dentro de la sucesión papal.

Sin embargo, apenas se supo de esta elección, han comenzado a surgir datos que revelan el lado oscuro del prelado argentino, en algunos casos una aquelarre franca contra el nuevo pontífice y en otros solo un esfuerzo por equilibrar la información, por mostrar que, después de todo, el conservadurismo de El Vaticano es su principal recurso de supervivencia.

De entrada Bergoglio, como usualmente ha sucedido con las élites del poder en los países latinoamericano, tuvo una relación sólida con los regímenes dictatoriales de Argentina, especialmente el de Jorge Rafael Videla, bajo la premisa de que no apoyar a los gobiernos militares conduciría a un gobierno de inclinación marxista, corriente de pensamiento proscrita en la época por El Vaticano mismo

Según Horacio Verbitsky, periodista que desde hace varios años ha documentado los actos moral, ética o jurídicamente cuestionables del jerarca, Bergoglio omitió un par de frases comprometedoras en la transcripción de una reunión que miembros del episcopado argentino sostuvieron con la Junta Militar de Videla, durante la cual dichos sacerdotes se arrogaron la capacidad de fijar la posición de la Iglesia católica en Argentina frente al gobierno, la cual no fue sino de cooperación absoluta. “De ninguna manera pretendemos plantear una posición de crítica a la acción de gobierno [dado que] un fracaso llevaría, con mucha probabilidad, al marxismo”, sostuvieron entonces los prelados, encabezados por Bergoglio.

Esto, por desgracia, puede ser que no sea del todo sorprendente, pues en América Latina la complicidad entre las cúpulas religiosas y las políticas ha sido cosa corriente, pues en buena medida ambas comparten el mismo tipo de poder, aquel que se fundamenta en el sometimiento de las masas, en la alienación como factor imprescindible de su existencia. Sin embargo, que sea común no significa que sea aceptable.

Por otro lado, dicha conveniencia entre Bergoglio y los dictadores argentinos, en especial Jorge Rafael Videla, se manifestó en acciones concretas que incluso llegaron a acusaciones de dos sacerdotes, Francisco Jalics y Orlandio Yorio, ambos pertenecientes a la Compañía de Jesús que en cierto momento comenzaron a defender con vehemencia los derechos de los pobres, una actitud que, paradójicamente, no es bien vista dentro de la Iglesia Católica, por lo cual dichos curas perdieron su licencia religiosa por decisión de Bergoglio, para justo inmediatamente después ser aprehendidos y torturados por personal de la Escuela Mecánica de la Armada. A Bergoglio se le acusó en este caso de delatar y prácticamente entregar a ambos sacerdotes.

También a esta época pertenecen las imputaciones hechas por las Madres de Mayo (el conocido grupo que lucha por el esclarecimiento de casos de personas desaparecidas durante la dictadura) sobre cierto nivel de participación de Bergoglio en el robo de niños nacidos en prisiones argentinas y sobre el cual, según se acusó hace algún tiempo, el cardenal tenía que ser presentado para que declarase al respecto, pues posee información sobre estos crímenes que ha evitado revelar a las autoridades argentinas.

Por último, no es menos importante la oposición indoblegable que hace un par de años Bergoglio manifestó hacia las uniones civiles entre homosexuales aprobadas por el gobierno de Cristina Kirchner, llamando incluso a, sic, una “guerra santa contra el matrimonio gay”.

Así, recurriendo a la frase de Nietzsche, parece claro no solo que Francisco I es “humano, demasiado humano”, y a pesar de todos los supuestos símbolos que lo rodean —ser argentino, ser jesuita, haber elegido el nombre de un santo humilde y que según la leyenda recibió el encargo divino de limpiar la podredumbre de la Iglesia, San Francisco de Asís—, tal parece que su pontificado dista mucho de la transformación renovadora que algunos quisieran para la Iglesia Católica, cuyo poder e influencia bien podría ser un factor decisivo, de quererlo y ejecutarlo, en la transformación del mundo mismo, en su tránsito hacia una realidad menos desigual, más justa, trabajar realmente por la implantación del Reino de los Cielos en este mundo.

También en Internet: Recordando con ira: Jorge Bergoglio en la dictadura argentina, de Horacio Verbitsky