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Durante la celebración del título de LaLiga, Lamine Yamal apareció con una bandera palestina en el desfile del Barcelona. El gesto se viralizó y generó conversación en redes sociales

La celebración del campeonato número 29 del Barcelona terminó convirtiéndose en algo más que una fiesta futbolera. Entre bengalas, cánticos y miles de personas siguiendo el desfile por las calles de la ciudad, hubo una imagen que se salió del guion deportivo: Lamine Yamal levantando una bandera palestina desde el autobús descapotable del club.

El gesto ocurrió durante la rúa organizada tras el título de LaLiga conseguido por el Barcelona; una celebración masiva que, según medios españoles, reunió a cientos de miles de aficionados en Barcelona. Mientras el equipo recorría la ciudad entre canciones y gritos de “campeones”, el joven futbolista apareció sosteniendo la bandera palestina frente a los aficionados que lo grababan desde abajo. La imagen se viralizó casi de inmediato.

Y aunque para muchos pudo parecer simplemente otro momento espontáneo de festejo, el acto tuvo un peso político inevitable. Sobre todo porque cada vez son menos las figuras del futbol internacional que se pronuncian públicamente sobre conflictos sociales o humanitarios, especialmente cuando se trata de Palestina y la guerra en Gaza.

Mucho más que una promesa del futbol

Lamine Yamal no es cualquier jugador. A sus 18 años ya es considerado una de las grandes figuras del futbol europeo y también una de las personalidades más influyentes del deporte en redes sociales. Su impacto rebasa la cancha; millones de personas siguen cada movimiento suyo, cada publicación, cada gesto. Por eso la bandera no pasó desapercibida.

Tampoco es la primera vez que el delantero del Barcelona se posiciona frente a temas relacionados con identidad, discriminación o religión. Hace unas semanas reaccionó públicamente a unos cánticos islamófobos escuchados durante un partido amistoso entre España y Egipto en Cornellá. En aquella ocasión escribió que usar una religión como burla dentro de un estadio era “una falta de respeto” y algo “intolerable”.

El tema también toca algo personal para él. Yamal es hijo de migrantes y ha hablado abiertamente sobre sus raíces y su identidad musulmana. En ese contexto, la bandera palestina terminó adquiriendo todavía más significado para quienes siguieron la celebración.

Una fiesta atravesada por las redes y la rivalidad

Horas después del desfile, el jugador compartió imágenes del festejo en Instagram. Entre ellas apareció nuevamente la bandera palestina y otra fotografía usando una camiseta con la frase: “Gracias a Dios no soy madridista”, una provocación futbolera que también terminó alimentando la conversación en redes.

Porque sí, la fiesta del Barcelona tuvo mucho de eso: euforia, rivalidad y exceso. Durante el recorrido también se escucharon cánticos contra el Real Madrid, mientras los jugadores celebraban una temporada que devolvió al club al dominio del futbol español bajo la dirección de Hansi Flick.

“Tenemos que valorar cada título porque no es fácil ganarlos”, dijo Yamal durante los festejos. También habló del apoyo constante de la afición y de la ilusión de conseguir pronto una Champions League.

Cuando el futbol rebasa la cancha

Pero al final, entre todas las imágenes de la celebración, hubo una que terminó destacando sobre las demás. No fue un gol, ni una copa levantada al cielo, ni los fuegos artificiales. Fue una bandera palestina ondeando desde el autobús del campeón de España; una imagen capaz de dividir opiniones, encender debates y recordar que incluso dentro del futbol, uno de los espectáculos más grandes del planeta, todavía existen gestos que desbordan la cancha.


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Imagen de portada: La Nación