*

X

MyMagic+, el brazalete digital con datos personales que Disneyland impondrá a sus visitantes

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/16/2013

Como si se tratara de un reducido estado policial, un territorio hiperreal con visos de prisión, los parques de diversiones Disneyland impondrán a sus visitantes el uso de un brazalete digital con información personal que, supuestamente, hará su experiencia más interactiva.

Como alguna vez lo advirtió Jean Baudrillard, Disneyland es una especie de reflejo hiperreal de la de por sí singular realidad estadounidense, una operación exponencial sobre el simulacro que propicia el modo de vida capitalista en el cual una minoría vive gracias al trabajo de las mayorías.

En este sentido, no es de extrañar que esta síntesis fantasiosa del american way of life adopte algunas de las prácticas que caracterizan ya a la sociedad a la que pertenece, especialmente las que fortalecen el llamado estado policial y de vigilancia sostenida.

MyMagic+ será una banda o brazalete que los visitantes de este popular centro de diversión estarán obligados a portar y que, gracias a la tecnología digital, dará al personal de Disneyland datos sobre el niño o adulto que lo lleve consigo. El pretexto, claro, es el entretenimiento, pues se dice así que si, por ejemplo, un pequeño se acerca a una botarga de Cenicienta, gracias al brazalete esta sabrá el nombre del niño y otros datos personales e interactuará con él de acuerdo con estos.

“Queremos tomar las experiencias pasivas y hacerlas tan interactivas como sea posible”, declaró al respecto Bruce Vaughn, director ejecutivo de Disney Imagineering.

[Animal New York]

Defensores de Cristo, la secta de esclavismo sexual y bioprogramación, es desarticulada por autoridades mexicanas

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/16/2013

Una secta que ofrecía todo tipo de servicios fraudulentos de mejoramiento espiritual y que prostituía a sus seguidoras ha sido redada por autoridades mexicanas


El martes 29 de enero autoridades mexicanas realizaron una redada en la instalaciones de la secta Defensores de Cristo en Nuevo Laredo, Tamaulipas, pueblo fronterizo, y deportaron a 14 extranjeros y detuvieron a 10 nacionales. Se acusa a la secta de prostituir y forzar labores sexuales entre sus seguidores --bajo el supuesto de que su líder era un avatar de Cristo y tenía poderes especiales.

Las autoridades se encuentran investigando si los detenidos mexicanos, la mayoría mujeres, eran parte de los abusadores o víctimas del culto. Entre los deportados de esta secta internacional se encontraban 6 españoles, dos bolivianos, dos venezolanos, dos brasileños, un ecuatoriano y un argentino.

El líder del grupo, el español Ignacio González de Arriba, quien decía tener una naturaleza divina, prometía cumplir milagros o al menos acelerar la evolución de sus segudiores con técnicas de bioprogramación y magia sexual:"resucitar muertos, alargar penes y generar hasta veinte orgasmos en una mujer", según le dijo a la revista Interviu, quien lo apoda el Jesucristo de Gijón. 

Entre los estrafalarios títulos que se adhería Gonzáles de Arriba, "El Maestro Fénix", estaban Fundador de la BioProgramacion Técnico Profesional de Grado Superior en Telecomunicaciones, Técnico Profesional de Grado Superior en Informática, Doctor en Estudios Biblicos, Doctor en Metafísica, Hipnólogo Clínico, Doctor of Divinity, Doctor en BioProgramación, Doctor Honoris Causa en Consciencias Civilizatoras, Doctor Honoris Causa en Ingeniería Espiritual. Claro que la mayoría de estos títulos fueron adquiridos en la universidad de Internet: Gonzáles de Arriba y el venezolano José Arenas Losanger Segovia ofrecían todo tipo de cursos fraudulentos, incluyendo esquemas financieros Forex o matrimonios avalados por la Iglesia para lesbianas.

El caso permite reflexionar sobre como la fe y las creencias pueden ser manipuladas hasta el punto de que una persona y un grupo con una apariencia totalmente sospechosa (las autoridades dijeron que los miembros del culto mantenían un estado notablemente anti-higiénico) y hasta con un look infernal, pueden hacerse pasare por seres divinos capaces de otorgar poderes supernaturales. El mecanismo cerebral por el que opera la creencia tiene un excedente de potenical de programación mental.

Cn información del Washington Post