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Hombre japonés pone en subasta la Tierra y las ofertas han superado ya los 100 millones de dólares

Por: pijamasurf - 11/08/2012

Hombre en Japón asegura que Dios se le apareció en sueños y le permitió vender nuestro planeta para resolver sus problemas financieros; el precio inicial de poco menos de un dólar rebasó ya, luego de que el anuncio se viralizara, los 100 millones de dólares.

Nadie puede vender lo que no suyo, también existen ciertos bienes que, al menos en espíritu, se dice que no tienen dueño en específico porque nos pertenecen a todos, entre ellos, nada menos que el planeta donde vivimos.

Acaso con este pensamiento en mente, un hombre en Japón decidió poner en venta a la Tierra, comenzando con un precio inicial de 69 yenes (poco menos de un dólares), en un sitio también japonés de subastas. La oferta se viralizó en los días subsecuentes a ser publicada y pronto alcanzó los 10 mil millones de yenes (más de 100 millones de dólares).

Y aunque sin duda, por parte de los posible compradores, todo podría tratarse de una broma, al menos en el caso de quien subasta el planeta el asunto podría ser más serio, pues en la descripción del producto asegura que Dios se le apareció en sueños y le cedió el derecho a poner en venta a la Tierra, esto para ayudarlo con sus problemas financieros.

¿Un delirio? ¿Una broma de Internet? ¿Una muestra de que la realidad es más maleable de lo que usualmente pensamos?

[Oddity Central]

Mujer compra iPad en 200 dólares y descubre que se trataba de un espejo

Por: pijamasurf - 11/08/2012

En una estación de servicio en Texas un hombre se acercó a una mujer para venderle un iPad; iniciando en 800 dólares, el precio final fue de 200, pero al llegar a casa la desolada compradora descubrió que el supuesto dispositivo era en realidad un pedazo rectangular de espejo.

En Arlington, Texas, una mujer se encontraba cargandi combustible en una estación de servicio cuando un hombre se le acercó para venderle un iPad, la conocida y para muchos ambicionada tableta de la marca Apple.

El sujeto comenzó su oferta en 800 dólares y, en la negociación, el acuerdo finalizó en 200 dólares, un precio verdaderamente bajo para el producto en comparación con el que este tiene en locales establecidos.

La ganga, sin embargo, resultó un fraude cuando Jalonta Freeman, el nombre de la afectada, llegó a su casa y, al dárselo a su hermana —en quien pensó originalmente para regalarle el dispositivo— ambas descubrieron que se trataba únicamente de un pedazo rectangular de espejo.

“No compres nada de nadie en la calle”, dijo Freeman, desolada, a los medios locales.

[Huffington Post]