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Después de 19 años de matrimonio, hombre en Bélgica descubre que su esposa también era hombre

Por: pijamasurf - 11/27/2012

Tuvieron que pasar casi dos décadas para que un hombre en Bélgica descubriera que su esposa, de origen indonesio, nació en realidad con el sexo masculino.

En Bélgica, un hombre de 64 años de quien solo se conoce su primer nombre, Jan, ha saltado a los titulares de los periódicos luego del increíble incidente que protagonizó, uno verdaderamente extenso que duró 19 años de matrimonio, tiempo que tuvo que pasar para que el belga se diera cuenta de que la mujer con quien estuvo casado, Mónica, era en realidad un hombre.

Mónica, de origen indonesio, inicialmente trabajó en la casa de Jan, en una época en que este vivía aún con su primera esposa. En 1993, sin embargo, el hombre decidió terminar con ese primer matrimonio para casarse con Mónica, sin saber que casi dos décadas después la situación con ella superaría todo lo que pudo haber imaginado.

“Me siento estafado”, dijo Jan al diario local Nieuwsblad, además de que abundó sobre las condiciones en que Mónica llegó al país: “Yo la traje a Bélgica. Y eso no fue fácil. Los tribunales belgas tenían serias dudas sobre la autenticidad de su nacimiento y sus documentos de identidad. Siempre creí que ella era una mujer atractiva, toda una mujer y no tenía rasgos masculinos”.

En el terreno sexual, al parecer el engaño se consumó, primero, con el acuerdo de no tener hijos al que ambos llegaron, además de que supuestamente Mónica utilizaba compresas con sangre (u otra sustancia de aspecto parecido) para simular la menstruación.

Los problemas comenzaron hace poco cuando la mujer, ya de 48 años, consiguió un empleo de tiempo completo y, según el testimonio de su esposo, comenzó a cambiar radicalmente su comportamiento. Asimismo, uno de los hijos de Jan dijo a su padre que Mónica frecuentaba clubes nocturnos vestida “con ropa muy llamativa, faldas muy cortas y blusas pequeñas”. La puntilla fueron mensajes de amor que Jan encontró en la computadora de su mujer y que un amigo le contara ciertos rumores (secundados por su hijo) de que Mónica era en realidad un hombre.

“Cuando llegó a casa, la empujé contra la pared. Esa noche llegamos a las manos. Mónica me confesó que había nacido niño pero que ahora era una mujer”, relata el hombre.

Jan ha comenzado las acciones legales que anulen su matrimonio.

[ABC]

El ruido de fondo de un café estimula la creatividad de quienes realizan labores intelectuales

Por: pijamasurf - 11/27/2012

Investigación contradice el mito de que el silencio casi absoluto es la mejor condición para realizar actividades de tipo intelectual y, por el contrario, asegura que tener ruido de fondo estimula positivamente la creatividad.

Actualmente, los locales donde se expende café se encuentran entre los lugares de trabajo predilectos de personas cuyas únicas herramientas son una computadora personal y su propia creatividad. Por poner como ejemplo a los escritores, ha quedado atrás la figura un tanto romántica de aquel o aquella que fabulaban en la soledad de su habitación —à la Proust, à la Woolf— y, por el contrario, esta actividad ha pasado, como tantas otras, a ser sumamente pública (aunque igualmente pueden citarse los casos de los escritores vieneses de finales del siglo XIX asiduos a los cafés de la ciudad).

Sin embargo, un estudio reciente dirigido por Ravi Mehta, candidato a doctor en la Universidad de British Columbia, sugiere que el ruido de fondo tan propio de una cafetería es uno de los mejores estimulantes para la creatividad y, en general, el trabajo que se realiza sobre todo con el intelecto (lo cual contradice la conseja generalizada de que el silencio absoluto es la mejor condición para escribir, pensar, etc.).

Mehta pidió a 65 estudiantes de su misma universidad que llevaran a cabo diversas tareas de corte creativo (como un ejercicio de “lluvia de ideas”) mientras que al fondo se reproducían los sonidos de un restaurante carretero grabados con anterioridad, variando el volumen de estos.

De acuerdo con los resultados obtenidos, un ruido de fondo a volumen moderado —70 decibeles— mejoró el desempeño creativo de los participantes. En contraste, tanto un entorno muy silencioso —la grabación a 50 dB— como uno muy ruidoso —85 db— se consideraron molestos. 70 decibeles es el volumen promedio de una cafetería concurrida y 85 dB el de un rotomartillo de construcción.

Los investigadores piensan que encontrarse en un entorno de ruido moderado crea la distracción suficiente para obligar a una persona a pensar con mayor imaginación sin que esto implique una ruptura con aquello en lo que está concentrada.

“En vez de enterrarse a uno mismo en una habitación silenciosa tratando de encontrar una solución, caminar fuera de la zona de confort y llegar a un ambiente relativamente ruidoso tal vez mueva al cerebro a pensar abstractamente, y por lo tanto generar ideas creativas”, se lee en el artículo donde se presentaron estas conclusiones.

Paradójicamente, esto parece ser solo un estímulo necesario cuando la mente se encuentra ya muy obsesionada con un problema, pues los mismos investigadores aseguran que el trabajo constante en un lugar como un café puede ser contraproducente para la creatividad.

[The Week]