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Ciencia y espiritualidad: estudiando la iluminación y sus trampas

¿Estamos a punto de vivir la reunión de la ciencia y la espiritualidad, en el estudio de la conciencia y los estados de éxtasis religioso? ¿Tiene sentido buscar la iluminación?

Por: Alejandro Martinez Gallardo - 27/11/2012 a las 12:11:17

La ciencia y la religión, que en los últimos tiempos parecen ser grandes opuestos que se mueven en distintas direcciones, en un principio fueron parte de un mismo conocimiento –regido por una mirada integral (aunque para algunos primitiva) que permeaba todos los fenómenos. Es posible que esta unidad que se pierde en los albores de la historia regrese a ocupar un lugar central en el saber de nuestra sociedad. Esto, al menos, es lo que argumenta el escritor y maestro de meditación Jeff Warren en el sitio Psychology Tomorrow.

Warren no oculta su entusiasmo, viendo en la explosión del misticismo en el mundo secular una incipiente revolución del entendimiento de lo que es la mente, y por ende una futura iluminación. Esta palabra tan abusada dentro del contexto de la espiritualidad es para Warren:

Un complejo y multifacético proceso a través del cual la mente conoce –y descansa sobre ella con mayor seguridad en– su propio suelo. Mientras sucede el sentido habitual de estar separados se empieza a desvanecer. A fin de cuentas, la persona a la que esto sucede ya no siente que es un entidad autónoma mirando el mundo exterior; en cambio, se sienten a sí mismos, cada vez más, como una parte íntima de la expresión húmeda de ese mundo, un proceso desenvolviéndose indistinto de cualquier otra cosa en la naturaleza. Como resultado, los practicantes,  reportan una sensación de libertad, soltura y espontaneidad. 

Ciertamente la visión de Warren de la iluminación es mundana y poco épica; no parece hablar de un punto en el que el hombre escapa de la rueda del sufrimiento, divinizado, y asciende un siguiente estrato de existencia. Tampoco de poderes supernaturales o milagrosos. Una visión, no obstante, de las pequeñas epifanías, del trabajo, la paz mental y la comunión con la naturaleza. Ligada en cierta forma a aquella máxima del arte y la psicología, sobre la importancia de ser uno mismo (inscrita con una leve variación: “conócete a ti mismo”, famosamente, en el Oráculo de Delfos). Y es que quizás esta sea la clave de todo trabajo de desarrollo personal: puesto que todo el universo es una sola cosa (algo que ha sido llamado Dios), ser uno mismo es ser Dios (o permitir su expresión fluida y consciente); es decir, ser uno mismo es vivir iluminado (o recobrar esa iluminación inherente: que es la eclosión individual del todo).

La exclusión de cuestiones espirituales –o simplemente de desarrollo personal– de la ciencia ha estado marcada por el prejuicio de que no merecen ser parte de la discusión de los más altos círculos de la academia y la investigación. Esto también relacionado a la dificultad que se tenía para medir cuestiones que parecerían etéreas y totalmente subjetivas. Sin embargo, como Warren señala, cosas como el yoga y la meditación (a lo que podríamos añadir una especie de renacimiento de la medicina psicodélica y hasta del estudio del sexo desde la neurobiología) han penetrado la sociedad occidental en su cotidianeidad  y empiezan a entrar a las aulas y a los laboratorios, particularmente a través de la neurociencia. Asimismo la tendencia de llevar disciplinas orientales como el yoga a poblaciones como la de Estados Unidos, removiendo de esta práctica ancestral el contenido esotérico para establecerla como algo más cercano a un deporte está dejando de ser la regla. Y al menos actualmente con la explosión de la era de la información es posible acceder a conocimientos antes arcanos que han probado ser una tecnología efectiva para operar en el propio organismo y aumentar el rendimiento en múltiples aspectos, sobre todo aquellos que son menos cuantificables pero más significativos.

El camino que han marcado muchos de loas personas que están abriendo este campo está orientado a entender y disolver la dualidad , el advaita (que significa “no dos”) (quizás algo similar al término Ometeotl, de la religión mexica, el dios que es tanto el padre como la madre).  Una serie de conferencias y congresos se están gestando en este sentido, como la conferencia ‘Science and Nonduality’, o los encuentros del Toward a Science of Consciousness o la conferencia y podcast de Buddhist Geeks, todas las cuales parecen estar reuniendo a la religión (en su sentido solamente de re-ligar con lo divino y no de legislar lo divino) con la ciencia de vanguardia.

Uno de los cometidos justamente es encontrar en el cerebro una especie de firma neural de la iluminación y los estados elevados de conciencia. Aparentemente muchos científicos trabajan ya en algo así, según Warren. Un caso interesante es el del monje budista Matthieu Ricard, llamado “el hombre más feliz del mundo” debido a la extraordinaria cantidad de ondas gamma que genera su cerebro. Otro estudio ha ubicado el asiento de la metaconciencia analizando el cerebro de soñadores lúcidos. Esta el caso del Dr. Michael Persinger quien sostiene poder propiciar experiencias místicas solamente utilizando estimulación transcraneal con lo que popularmente se conoce como “el casco de dios”. Y en general el estudio de la neuroteología, que a grandes rasgos propone que los estados de conciencia que la religión ha descrito por milenios peden ser explicados meramente como un particular tipo de actividad cerebral.

Esta perspectiva de abarcar lo espiritual científicamente  ha recibido críticas como un reduccionismo que deja de lado aquello profundamente subjetivo de lo cual está compuesto también el mundo. Es distinta, argumenta esta corriente no-materialista, la conciencia a la actividad cerebral. La conciencia podría ser irreductible y estar diseminada en todo el universo como un campo. El sentimiento de despertar espiritual podría tener un valor más allá de las zonas cerebrales que se activan en el cerebro –una experiencia inscrita en un contexto de significados que no puede ser del todo reproducida a través de una estimulación electroquímica que imite lo que sucede en el cerebro cuando se experimenta dicha iluminación.

Por último, vale la pena preguntarse si esta búsqueda de la iluminación tiene sentido en nuestro estado actual de conciencia y compromiso. Si no es acaso una especie de distracción paradójica del tipo: “buscar la felicidad es aquello que más impide que encontremos la felicidad”, puesto que nos incrusta en un mundo de deseo y nos aleja del vivir en el presente. Algo así es lo que plantea Eleazer Sobel en su libro Why I Am Not Enlightened?. La búsqueda de la iluminación es generalmente una especie de hipsterismo o turismo espiritual en la que realmente son muy pocos los que están dispuestos a sacrificarlo todo por romper las cadenas de un mundo ilusorio (algo que por otro lado difícilmente a alguien le consta que sea posible). Un ejemplo: 

Un hombre se acerca a un maestro zen y le pide que le muestre el sendero a la iluminación. El maestro responde, “Bien, sígueme”, se levanta y lleva al hombre a un río cercano y hacia dentro del agua. Sin previo aviso, el maestro obliga la cabeza del hombre debajo del agua y la sostiene ahí mientras lucha violentamente por su vida, hasta que hasta a punto de morir. Finalmente el maestro saca la cabeza del hombre, buscando un aliento, y dice, “Cuando quieras iluminarte tanto cómo querías respirar justo ahora, entonces regresa a verme.

Otra historia similar dentro del budismo zen:

“En la Antigua China se dice que Hui-ka una vez fue a la cueva de Bodhidharma y esperó a que el monje lo aceptara como estudiante. Después de aguardar ahí por muchos días sin señal del maestro, empezó a nevar. Cuando la nieve llegaba a la cintura de Hui, Bodhidharma finalmente salió y le preguntó, ‘¿qué es lo que quieres?’ ‘Mi mente no está tranquila’, replicó Hui. ‘El Camino es largo y difícil’ dijo el monje, despachándolo. Hui tomó su espada y se cortó el brazo izquierdo y se lo dio al maestro, así fue aceptado”.

La iluminación así entendida, más allá de la placentera epifanía momentánea no del todo rara en nuestras vidas, una tarea constante (como cortar  leña y acarrear agua) y un compromiso constante (como estar listo para morir en cada momento para dejar de morir vidas y vidas más) se antoja bastante lejana. Podemos aceptar nuestra condición y simplemente vivir nuestra realidad con todas sus imperfecciones e impermanencias, valorando nuestra vida, respirando –sin tener metas épicas e irreales. Disfrutando de las pequeñas cosas y entregándonos al cambio, sin alcanzar plenamente la libertad. O quizás podríamos esperar que la ciencia por segunda vez descubra el fuego y logre sintetizar para nosotros la iluminación. ¿Pero tendrá sentido entonces iluminarse en un mundo donde la iluminación puede producirse de manera sintética y seriada?  ¿Acaso no sería esta también una nueva ilusión?

Twitter del autor: @alepholo

 


  1. Agustin dice:

    yo creo que vos estas prestándole mas atención a las palabras que a lo que éstas apuntan, lo que los budistas pretenden es poder enseñar a todas las personas que la felicidad no se encuentra fuera de ellos, en los objetos materiales o en las sucesiones de eventos externos, si no dentro, no precisan mas que de las necesidades naturales para hallar bienestar, y luego de entender esto no queda otra cosa que hacer que ayudar al mas necesitado, al herido por la guerra, al enfermo, al que no tiene techo ni comida…
    La idea principal esta en ayudar al prójimo, esa es la verdadera felicidad, estas quedándote con la parte egocéntrica del tema, en la cual yo alcanzo, como sea, esta falsa iluminación individual y puedo vivir en paz, no es así, la idea es mas profunda y benévola, se trata de que todos, como conciencias unidas y colectivas, dejemos de sufrir a la vez y para siempre, entendiendo, como postulas acá, lo cotidiano, las bellezas mundanas y simples de la vida común, de la mente común.
    Hay que dejar de buscar en el exterior, no hay nada que puedas escuchar o leer, ni nadie puede decirte ni inducirte a nada que te haga entender, vos tenés que recorrer tu propio camino y entender por vos mismo, viviendo tu propia vida desde tu interior.
    “Una mente simple viene de un corazón simple”. Matthieu Ricard.

  2. Germán Dario Tirado dice:

    La iluminación como ya muchos aquí lo han no de dicho es una necesidad q tarde o temprano llegara a cada uno de nosotros, No tengas miedo a dejar tu EGO, él es el causanye de q tu experiencia en este plano se halla vuelto tan limitada y carente de real gozo

  3. ateo666666 dice:

    Es absolutamente falso que la ciencia no se preocupe de la espiritualidad. Estudios sobre ella ha habido desde siempre, lo que ocurre es que cuando no aparecen los famosos efectos espirituales entonces la ciencia no puede seguir investigando la nada década tras década. Porque a día de hoy la única verdad, excepto en las mentes de los iluminados, es que no hay evidencia de ningún tipo para siquiera sospechar la existencia de ningún fenómeno espiritual. diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2012/03/espiritualidad-y-efecto-placebo-las-dos.html

  4. bacano dice:

    why am i not enlightned? coz i only bark about it.

    Bark bark!

  5. Claudio dice:

    es lo mismo que el principio de la Preantinomia

  6. Espejo dice:

    Hola, la nota esta muy buena, pero creo que hay grandes errores de concepción, entre lo que es iluminarse y por asi decir estar despierto.

    El iluminarse es un inicio del camino hacia el estar despierto, un gran puerta que uno abre y vive por instantes (la palabra instante es capcioza acá, ya que en el estado de luz no se percibe el tiempo lineal), la cosa que uno vive un momento donde no hay arriba ni abajo, no hay moral, no hay felicidad ni triztesa, no hay sensaciones agradables ni desagradables… es un momento de mucha luz, por eso se lo llama iluminacion, pero es nada mas un paso dentro de la meditación, Osho decia que habia un cientifico que aseguraba que teniendo la mente en silencio por 45 minutos uno se iluminaba…

    El cuento que me conto mi maestro cuando me ilumine, cosa que no supe hasta que el me lo hizo saber… fue que uun discipulo le pregunto a Buda, cual es la diferencia entre ellos que estaban iluminados y la gente del pueblo… a lo que Buda le dijo que la diferencia es que ellos sabian que se habian iluminado y los del pueblo aun no.

    En la luz estamos todos, cuestion de para, practicar, y acceder, mas hoy con la energia disponible es cada ves de mas rapido acceso…

    Din juan a carlos Castaneda tambien le hablo de dicho proceso…

    • Pseudonimo dice:

      @ESPEJO

      Me parece que estan 2 significados en la mesa,el que sugieres como iluminacion es mas como un estado nirvanico. El que la nota sugiere es el estado de Iluminacion que se describe en alguien que ya a realizado el proceso de despertar y desarrollo conciencia/espiritu.

  7. nachoc dice:

    hay un cuento budista…creo que es el de la vaca..que dice que al final…iluminados y apagados se juntan, se mezclan y conviven en un bar…sin poder distinguir…eso tiene que ver que iluminados y apagados viven en el mar de cambios…solo que unos van con el vaiven…y los otros viven desde la permanencia de la atencion trabajada

  8. pseudonimo dice:

    Segun los budistas, la iluminacion es algo que forzosameente experimentara cada alma en el transcurso de determinadas existencias(wiki), tarde o temprano nos llegara a cada uno esa necesidad, es el fin del karma, el objetivo del karma no es la felicidad sino el desarrollo espiritual a traves de las vidas, el postergarlo es solo hacer nuestras proximas vidas mas atormentadas por una necesidad de respirar segun el cuento del monje en el rio.

    Tomando en cuenta esto, me parece que si hubiera una forma de iluminar a la raza humana de manera sintetizada o simplificada seria su salvacion, teniendo en cuenta que la sociedad actual no ha asegurado su supervivencia y el enemigo no es otro sino si misma (guerras, esclavitud, corrupcion, hambre, deterioro del medio ambiente…todas estan hoy dia).

    Me temo que hay una ley universal llamada el libre albedrio, quiere decir que la iluminacion siempre esta basada en decisiones y analisis propios, lo más cercano que llegariamos en ese entonces seria estilo a los Personajes Olimpicos u otra potestad(la serpiente) : “Persuadir a los hombres para que elijan algo aun si inicialmente no planeaban hacer eso”.

    Pero si esta persuacion es prometeica, osea en pos de los hombres, me parece que les seria ayuda idonea pues salvaria al hombre de si mismo.

    buen post!

  9. mefisto dice:

    la iluminación como una necesidad crítica de una existencia terrenal, forzando la humanidad hacia el siguiente paso evolutivo.

    excelente post Alepholo.