*

X

Antiguos monumentos fueron construidos para configurar el sonido y la mente

Salud

Por: pijamasurf - 09/24/2012

Estudios recientes sugieren que algunas edificaciones antiguas y otras estructuras monumentales localizadas en Irlanda y Malta tienen un común denominador: fueron diseñadas especialmente para conducir y manipular el sonido a fin de producir efectos sensoriales.

Desde el 2008, hasta la fecha, se ha estudiado Hal Saflieni Hypogeum, una construcción que data de hace  6 mil años y que se localiza en Malta. Al igual que otros templos localizados en la isla, esta estructura subterránea cuenta con pasillos centrales y  con cámaras en forma de curva que, al momento de hablar en voz baja en su interior, la forma del lugar permite que las voces se escuchen a través de los 3 niveles de los que por la que está conformada. A partir de este fenómeno, los científicos han estudiado la relación que existe entre la arquitectura del lugar, los sonidos que allí se generan y que repercutieron en la mente de los habitantes de aquella época. 

"Se registró la actividad cerebral de voluntarios que fueron expuestos a distintas frecuencias de vibración", dijo la experta en templos antiguos Linda Eneix, "Los resultados indicaron que a una frecuencia de 110 Hz, los patrones de la actividad de la corteza prefrontal cambiaron abruptamente, dando como resultado un desactivación relativa del lenguaje y un desplazamiento de izquierda a derecha que afectó la parte creativa y emocional. Este desplazamiento no ocurrió a 90 Hz o 130 Hz... Además de estimular el lado creativo de los voluntarios, parece que los sonidos de una frecuencia de 110 a 111 Hz, podrían activar el área cerebral donde reside el estado de ánimo y la empatía social. Deliberadamente o no, las personas que pasaron periodos prolongados en un ambiente dominado por este tipo de sonidos, se vieron afectadas en su manera pensar".

Sin embargo, el Hypogeum no es el único lugar donde ocurre este fenómeno. Un estudio realizado en 1994 por la Universidad de Princeton, mostró que el comportamiento acústico de cámaras de antiguas edificaciones como Newgrange en Irlanda y en Wayland's Smithy, Inglaterra, se caracterizó por una fuerte resonancia sostenida en un rango de entre 90 Hz y 120 Hz. "Cuando esto ocurre", dice Eneix, "lo que escuchamos se distorsiona, o se convierte en eco. El tono exacto de este comportamiento varía con las dimensiones del lugar y con la calidad de la piedra de la que está hecho el lugar". 

Las razones específicas para estas configuraciones acústicas aún no se entienden por completo, pero los estudios revelan que el contexto arquitectónico antiguo de cualquier sitio, indica que los efectos sonoros de distintos pueden estar relacionados con el comportamiento de las personas. ¿Qué significa esto? ¿Hasta qué punto estamos configurados por el entorno? 

[Popular Archaeology]

¿Qué sueñan los conservadores y qué sueñan los liberales? Tendencia política y comportamiento onírico

Salud

Por: pijamasurf - 09/24/2012

Política onírica: investigaciones recientes han encontrado una interesante relación entre los sueños y la orientación política, social y moral de una persona.

Diversos estudios han identificado que aquellas personas que tienen por inclinación política la liberal, tienden a recordar sus sueños con mayor frecuencia en comparación a aquellos que se dicen conservadores. Además, estos suelen tener sueños menos complejos, mientras que en los liberales son más recurrentes las imágenes extravagantes. Estos resultados indican que los liberales no solo difieren en valores sociales, sino también en la proyección del inconsciente, “en la actividad estética más antigua del hombre”, diría el escritor J.L. Borges.

En una encuesta demográfica a gran escala llevada a cabo en los Estados Unidos, los liberales reportaron tener experiencias oníricas más lúcidas, incluyendo pesadillas; en el tema de recuperación de sueños hubo una superposición sustancial entre ambos grupos, colocándose los liberales por encima de los conservadores.

Estos resultados coinciden con un estudio anterior del mismo autor (Bulkeley, 2006), quien además logró encontrar que los conservadores tuvieron menos problemas para conciliar el sueño.

El autor también observó diferencias en el contenido de los sueños sexuales de las mujeres. Los resultados mostraron que las mujeres liberales tuvieron experiencias oníricas-sexuales más elaboradas y detalladas en comparación a sus homólogas conservadoras. Sin embargo, las conservadoras reportaron más incidencia en este tipo de sueño en comparación a las liberales: 92% vs 71%. Además, las mujeres liberales también confesaron tener sueños lésbicos recurrentemente: 24% vs 4%.

De acuerdo al realizador del estudio, estos resultados tienen como respuesta la llamada “hipótesis de la continuidad”, la cual plantea que las personas tienden a soñar con lo más importante y sobresaliente en el aspecto emocional de su vida; esto contrasta con las teorías freudianas y junguianas sobre los sueños, que se refieren a estos como un acto simbólico y encubierto.

Un estudio sobre los sueños y el recuerdo (Watson, 2003) plantea que la apertura a las nuevas experiencias es un rasgo de personalidad propio de una persona liberal. Esta apertura puede considerarse como una serie de aspectos  y componentes a los que se está dispuesto a poner en duda ya experimentar de distinta manera, como las ideas, los valores, los sentimientos, la estética, las acciones y la fantasía.

En el aspecto  donde el conservadurismo y el liberalismo difieren más, es en la apertura de valores, que se refiere a las actitudes y percepción que una persona tiene ante las autoridades y las tradiciones. El conservadurismo se relaciona más a lo familiar, a la conformidad y al tradicionalismo. En cambio, el liberalismo se asocia con el cambio y la innovación. 

Finalmente, el conservadurismo y el liberalismo no sólo se limita a lo social. Después de todo, estas tendencias, más que una doctrina política, se refieren a un estado de contemplación desde ángulos inimaginables que, naturalmente, terminan por vaciarse en el inconsciente para transformarse en sueños.