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¿Por qué te inclinas por cierta música? Ratones en experimento lo demuestran (sobre plasticidad mental)

Salud

Por: pijamasurf - 10/20/2012

Estudio revela cómo es que aprendemos ciertas conductas y la forma en que pueden ser reconfiguradas para beneficios terapéuticos.

La herencia musical que nos legaron nuestros padres está íntimamente ligada a nuestros gustos musicales de la actualidad. Quizá, en su totalidad, la balanza se incline por tal o cual género, pero si analizamos un tracklist que nos haga sentir nostalgia y, al mismo tiempo, cierta renovación espiritual, de algún modo estará conectado con las preferencias de nuestros padres o, inconscientemente, con aquella música que escuchamos constantemente durante nuestra infancia.

Para conocer más a fondo el funcionamiento de este mecanismo mental, la especialista en neurociencia Eun-Jin Yang decidió romper, a través de la música e inhibidores cerebrales, los condicionamientos y barreras mentales para implantar nuevos gustos y nuevas conductas.

Para ello se realizó un estudio, publicado en Procedimientos de la Academia Nacional de las Ciencias de los Estados Unidos de Norteamérica, en el que a un grupo de ratones se le condicionó para que no hallaran lugares aptos para anidar. Se realizaron 2 grupos: uno de ratones jóvenes y otro de ratones adultos. Ambos fueron expuestos durante un tiempo definido a la música de Beethoven y al melodioso Bossa Nova de Antonio Carlos Jobim. Tiempo después de haber estado inmersos en estas armonías, el grupo de ratones jóvenes anidaron en lugares donde la sonoridad estaba presente mientras que los ratones adultos se inclinaron por lugares silenciosos y tranquilos. Para Yang, estos resultados se ajustan a la teoría de que en los primeros años de vida existe un periodo en el que nuestro cerebro es capaz de ajustarse al ambiente musical en el que interactuamos. Después de estas pruebas, los ratones adultos fueron administrados con ácido valproico, reportando, posteriormente, afinidad por la música del compositor brasileño y por la música del genio de Bonn.

Lo anterior demuestra que el córtex visual primario puede adquirir flexibilidad nuevamente gracias a inhibidores de histona desacetilasa, compuestos que impiden que ciertos genes se expresen en conductas específicas. Uno de estos compuestos comúnmente usado para tal fin es el ácido valproico, que figura como un prometedor tratamiento para las personas con Alzheimer.

Los resultados plantean más preguntas sobre el desarrollo cerebral de los mamíferos y suponen un umbral para el estudio de los condicionamientos conductuales. Sin embargo, este no reveló con precisión si el timbre, el ritmo, la frecuencia, la modulación, o la combinación de los mismos, son necesarios para que resulte eficiente en ratones y si todos los elementos de la composición musical funcionan de igual forma en el ser humano.

Al ahondar en el cerebro de los roedores, las áreas que se ven afectadas por los elementos musicales pueden ser identificados e incluso aislados, por lo que pueden ser de gran ayuda en tratamientos psicológicos, ya que al hackear los condicionamientos y la rigidez mental, existe la posibilidad de reabrir la plasticidad cerebral y reconfigurarla con fines terapéuticos.

[Wired]

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Por: pijamasurf - 10/20/2012

El narrar una experiencia cercana a la muerte se remonta a “La República” de Platón. En cierta medida las distintas disciplinas artísticas se han inclinado por retratar a través de sus diversas técnicas este irrevelable misterio.

 

Hieronymus Bosch (El Bosco) pintó el camino a la muerte como un túnel en “El ascenso de la Santísima”. Ahí se representan las almas en su tránsito hacia el cielo, realizado por seres alados en una especie de rapto iluminado. La pintura capta la idea de que el cielo podría sentar a las almas torturadas en paz. En la modernidad, el mundo del arte está menos interesado en la transición de la vida terrenal a la vida celeste. Sin embargo, muchas han sido las personas que dicen haber realizado este tránsito y han regresado para contarlo, producto de esta experiencia fue que se concibió “The Big Book of Near-Death Experiences”, un libro que reúne algunos dibujos de personas que, aseguran, haber vivido ese umbral mortuorio.

 

 

Tannis Prouten, deprimida y muy baja de peso a los 20 años de edad, dibujó este diagrama de su cuero en esta experiencia extracorporal. Según cuenta, una ola caliente recorrió su cuerpo, la impulsó hacia una esquina en la sala “Sentí como si me agachara a una pulgada del techo”. Según Prouten, pasó a través de una pared hacia la oscuridad, después vio un camino firme hacia un destino desconocido. Con el tiempo, lo oscuro se aclaró y Prouten experimentó una euforia total.

 

Tonya cayó al lado de una piscina y quedó inconsciente. Durante ese periodo una figura etérea y radiante se posó amorosamente hacia ella. Tonya asegura que la misma mujer reapareció en su vida cuando su pequeña hija, años después, fue atacada por un perro y necesitó cirugía facial.

 

A los 6, Scott fue atropellado y perdió el conocimiento por horas. Durante el trance, Scott recuerda que tomó el brazo de su padre y le gritó a su hermano mayor para jugar con él (su hermano dijo a sus padres que podía oír la voz de su hermano en el momento del accidente). Después viajaron a un túnel de viento que los llevó a una enorme masa de carne putrefacta.

 

Gracie Sprouse dice haber vivido al experiencia a los 11. En este dibujo se ve cómo un ángel le entrega una especie de dispositiva de su vida. Al mismo tiempo que miraba las imágenes, ella se juzgaba y condenaba por las cosas malas que les había hecho a sus hermanas.

Celeste Weitz dijo que ella murió en la infancia cuando dormía en los brazos de su padre, dice haber despertado para mirar por encima del hombro de su cuando otros entes la acompañaban y presenciaban la angustia de su progenitor. Al darse cuenta del sufrimiento de su padre, decidió volver a su cuerpo. 

 

Richard Borutta era un alcohólico con una insuficiencia hepática cuando, a los 42, le realizaron un procedimiento médico en el que “murió”. Borutta dice que se deslizó hacia “el otro lado” y le exigió que se quedara allí. Él recuerda que espíritus personificados en plumas lo trataban de convencer para ganarse el camino de vuelta haciendo las paces con su familia. 

[The Daily Beast]