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Rupert Sheldrake explica los 10 dogmas de la ciencia que detienen su evolución

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/21/2012

El biólogo Rupert Sheldrake propone una ciencia abierta a fenómenos que actualmente son invalidados por el dogma del mainstream científico

El biólogo Rupert Sheldrake, uno de los  pocos científicos que se ha aventurado más allá de los límites impuestos por el paradigma de lo que supuestamente es la realidad establecida, explica en este video los diez dogmas que detienen la evolución de la ciencia.  Como parte de su libro The Science Delusion, Sheldrake indaga cómo la ciencia, de manera similar a la religión de la cual intentaba liberar a la mente humana, sostiene ciertas creencias incuestionables sobre la naturaleza de la realidad. "La delusión de la ciencia es la creencia acrítica en estos dogmas, tratándolos no como creencias sino como verdades... La ciencia es mucho más divertida, interesante y libre cuando transformamos estos dogmas en preguntas". Este es el gran valor de Sheldrake: tratar cuestiones que para otros científicos serían ridículas (o aterradoras puesto que podrían hacerles perder sus becas) como preguntas, posibilidades. ¿Tenemos comunicación telepática con nuestras mascotas? ¿Tiene la naturaleza una memoria incorpórea inherente? ¿Lo que hace una persona  en otra parte del mundo nos afecta? Estas son solo algunas de las cosas que ha investigado Sheldrake, el biólogo graduado de Cambridge que ha sido excomulgado por los científicos oficiales --sacerdotes de una nueva religión.  

Los diez dogmas de la ciencia:

1. La naturaleza es mecánica - Se cree que todo es similar a una máquina, no a un organismo. "Somos robots ambulantes", (dice Richard Dawkins) máquinas controladas por cerebros programados genéticamente. Una metáfora que ha dominado a la ciencia desde el siglo 17.

2.  La materia es inconsciente -- Todo el universo está hecho de materia inconsciente que misteriosamente se vulve consciente en el cerebro humano.

3. Las leyes de la naturaleza están fijas--  Son igual hoy de lo que eran durante el Big Bang y lo serán para siempre. La vida evoluciona pero el substrato físico sobre el que lo hace es inmóvil.

4. La naturaleza no tiene propósito --Todo continua mecánicamente para siempre, sin una intención, siempre al azar.

5. El total de materia y  energía siempre el mismo --La ley de la conservación de la materia (Sheldrake confiesa que nunca había pensado que esto podría ser de otra forma  y sin embargo...)

6. La herencia biológica es material --  Todo lo que heredamos es material, proviene de los genes o de modificaciones epigenética. 

7. Las memorias están almacenadas como trazos materiales -- Toda la memoria está almacenda en un lugar específico en el cerebro

8. La mente es el cerebro -- Toda acción mental existe solo en el cerebro

9. La telepatía y los fenómenos paranormales son ilusorios --Ya que toda acción mental solo existe en el cerebro, las personas inteligentes saben que no es posible que una acción mental se transmita fuera del cerebro.

10. Solo la medicina mecanista funciona -- Solo la medicina alópata, basada en la física y en la química conocida, funciona. Las terapias alternativas, la medicina homeopática y otros tratamientos de este estilo solamente son placebo.

 [Daily Grail]

¿Cuántos colores hay realmente en un arcoíris?

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/21/2012

Usualmente se dice que en un arcoíris no hay más que siete colores, pero, para un fenómeno tan milagroso, ese número es realmente insuficiente.

Right Eye/flickr

El arcoíris es uno de los fenómenos ópticos más sorprendentes que existen en este mundo, una conjugación casi milagrosa de la realidad física, la natural y el entendimiento y la sensibilidad humanas que lo han convertido en un símbolo fantástico, mágico, puente entre dos esferas que sin este recurso permanecerían siempre separadas.

Por otro lado, ya en cuestiones técnicas, el arcoíris es también un fenómeno con el que pueden ejemplificarse los problemas en torno a la percepción humana del color. Como sabemos, los colores tal y como los conocemos, existen porque la estructura de nuestro ojo así nos los hace ver. El mundo sería totalmente distinto si uno solo de los componentes de nuestro sistema ocular cambiara.

En el caso del arcoíris, usualmente se dice que su diversidad cromática es séptuple, esto es, que son siete colores los que componen su espectro: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta. Sin embargo, esta consigna podría no ser del todo precisa, sobre todo tomando en cuenta las distintas frecuencias que un fotón puede tener en las frecuencias de onda visibles al ser humano.

Ethan, un colaborador del sitio Science Blogs, nos explica, de entrada, las particularidades de nuestro ojo:

La mayoría de los humanos tienen tres tipos separados de conos (lo cual nos hace tricrómatos), un total de (100)3 = 1 millón de colores discernibles para el ojo humano típico. Algunos nacen sin uno de estos tres tipos, creando la condición conocida como ceguera al color; los ciegos al color (dicrómatos) solo pueden ver (100)2 = 10,000 distintos colores. Por el otro lado, algunos tienen 4 distintos tipos de conos, haciéndolos tetracrómatos y permitiéndoles distingue más de (100)4 = ¡100 millones de colores distintos!

Con estos antecedentes, resulta que “hay más colores en un arcoíris que estrellas en el Universo o átomos en tu cuerpo, pero eso va más allá de lo que podemos percibir. Tu ojo imperfecto puede (probablemente) discernir únicamente cerca de un millón de colores distintos cuando ves un arcoíris, y en realidad cualquier otra cosa”.

Asimismo, los bastones, el otro tipo de células básico para nuestra vista, combinan su sensibilidad al brillo (la misma sensibilidad de un fotón) para interactuar con los conos y brindar la capacidad de distinguir un centenar de matices de un mismo color: en condiciones de brillo intenso, los conos se mueven hacia el frente del ojo, cada uno con un sistema propio de percepción de amplitudes de onda de la luz visible.

En suma, un arcoíris es, de por sí, un fenómeno cuya complejidad se agudiza por las muchas circunstancias físicas, anatómicas y fisiolígicas involucradas en su percepción. Quizá por eso nación la consigna popular de pedir un deseo siempre que tengamos la fortuna de mirar uno.

[Science Blogs]