*

X

10 tecnologías futuristas que supuestamente nunca existirán

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/04/2012

Máquinas que viajan en el tiempo, que se mueven más rápido que la luz o que congelan a un ser humano por años, descubre por qué son supuestamente irreales estos inventos de la ciencia ficción.

 Las historias de ciencia ficción se adornan con cientos de vehículos, armas y herramientas que cumplen fantasías de todo lo que quisiéramos tener y hacer. Algunos son sólo cuestión de tiempo y de que avance la tecnología, pero muchas de ellas son completamente irreales ¿o no? ¿o en realidad este artículo se trata de otro recurso cultural para debilitar la confianza del ser humano en su imaginación? ¿acaso debería de existir la palabra imposible si históricamente este adjetivo ha probado ser erróneo?

Aquí te mostramos algunas y explicamos por qué son supuestamente inverosímiles.

 

1. Espadas láser

Antes que nada,  consideremos lo impráctico y peligroso de esta arma. Ahora, ¿con qué material se construiría? La luz no puede emerger de la fuente y mágicamente detener su curso a medio metro, así no viaja la luz, necesita algo que la detenga o absorba; además no cortaría otros materiales, ni chocaría cuando impactara con otra espada.

Si lo hicieras de algún tipo de plasma, podrías elegir una infinidad de colores, pero el calor derretiría la empuñadura y a quien la sujeta; además para cortar paredes necesitas mucho más que pilas doble A, y no existe una fuente de poder así de grande.

 

2. Teletransportación humana

Reflexionémoslo bien: teletransportar implica desintegrar cada molécula de un cuerpo y reconstruirlo por completo en otro lugar; sería entrar en una cámara suicida. Ahora, necesitarías un sistema que escaneara un cuerpo entero (alrededor de 1045 bits de información), transmitirlo sin que se pierda un solo bit, y reconstruirlo exactamente igual. ¿Te atreverías a entrar?

 

3. Máquina del tiempo

Se sabe que los agujero de gusano pueden conectar dos puntos distantes en el espacio, pero para crear una máquina que nos permita viajar sistemáticamente en el tiempo, necesitarías la fuente de energía de una estrella o un agujero negro, estabilizarla, asegurar al pasajero y aprender a programar la fecha para su destino.

Más simple, si acaso  se inventaran las máquinas del tiempo ¿en dónde están los viajeros del futuro?

 

4. Viajar más rápido que la luz

Por ahora se trata de probar si efectivamente existen partículas que pueden viajar más rápido que la luz. La historia es diferente para una nave espacial y para los humanos que viajen dentro; la nave necesitaría una energía más grande que la del Universo y no se podría controlar, dirigir o detener. Si acaso pudiera detenerse, la energía liberada desintegraría a cualquiera que estuviera en el lugar de destinación.

 

5. Reanimación después de un sueño criogénico

Tal vez se pueda preservar un cerebro congelado, pero no toda tu información, circuitos entre las neuronas y células. ¿Qué caso tendría reanimar a un ser humano con muerte cerebral?

 

6. Arca de Noé espacial

La idea es que una nave sea hogar de miles o millones de personas en lo que se recorre la distancia hasta otro sistema solar. Para colonizar otro planeta, la nave debe contener y preservar a miles de especies. Además, ¿criarías hijos que probablemente pasarán toda su vida dentro de una nave?

 

7. Antigravedad

Crear un lugar o un objeto que esté libre de las fuerzas de la gravedad simplemente está en contra de una propiedad fundamental de la materia.

 

8. Escudos de fuerza

La única fuerza efectiva para crear un escudo es el electromagnetismo, el problemas es que sólo funciona con objetos cargados y las personas son eléctricamente neutras. Además, las leyes de la física dictan que la energía del escudo debe ser de igual o mayor intensidad que la exterior, sino atravesaría el escudo. No hay forma de que una persona pueda cargar con tanta energía o no derretirse dentro.

 

9. Continuidad de la consciencia después de una copia

Si acaso algún día se pudiera copiar la base de datos de nuestros cerebros en una computadora, ¿se copiaría también nuestra consciencia? Si en un futuro pudiéramos obtener 30 réplicas exactas de nuestro ser, primero debemos resolver un problema parecido con lo de la teletransportación: guardar y duplicar millones de bits, y además las 30 réplicas insistirían que son la fuente original.

 

10. Eternidad

No importa lo sofisticadas que se vuelvan nuestras tecnologías, no hay forma de evitar el fin del Universo. Supongamos que futuras generaciones se embarcaran para dar más vida a las estrellas o tapar los agujeros negros, lo más que podrían lograr es alargar el final. Es inevitable el paso de la entropía, es inevitable el fin. 

* A agradecemos a nuestros lectores sus comentarios críticos sobre este artículo, el cual debido a las reflexiones que detonaron sus comentarios entre los editores fue editado a manera de plantear una seria duda respecto a la verdadera imposibilidad del nacimiento de estas maquinas. A fin de cuentas, nada es suficientemente improbable para pre descartarse. Salut!

[io9]

¿Detendrán las corporaciones la tecnoutopía de la Singularidad?

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/04/2012

Si la Singularidad empieza a entregar las promesas del idilio tecnológico las corporaciones podrían ver amenazado su poder económico y la desigualdad que les permite imperar en el planeta: una batalla entre la inteligencia colectiva y la inteligencia individual

Las corporaciones, esas superpersonas abstractas que parecen controlar el mundo, podrían estar deteniendo la evolución del ser humano como futuro superhombre cibernético. Esto es lo que plantea el reconocido transhumanista Ben Goertzel en el sitio Kurzweil AI. Para Goertzel, como para Ray Kurzweil,  la Singularidad, ese hipotético horizonte de eventos en el que el hombre conseguirá una translúcida fusión con las máquinas y obtendrá de la tecnología beneficios como la hiperinteligencia,  (nano)alimentos ilimitados y eventualmente la inmortalidad, es una consecuencia lógica de la aceleración de la información y totalmente deseable.

Goerztel argumenta que a diferencia de las personas las corporaciones tienen metas mucho más claras, particularmente maximizar el valor de las acciones. Y resulta claro que la Singularidad, esa ruptura del traje de carne y hueso hacia el traje de bits y quantums biológicos, no es una buena forma de maximizar el valor de las acciones: abolir el dinero y la escasez no parece ser conveniente para las corporaciones.

Aunque las corporaciones están hechas de seres humanos y debieran hacer lo que estos dicen, Goerztel sostiene que los seres humanos se ven influenciados y obnubilados por la dinámica de sistema al que pertenencen y los principios de autoorganización de las corporaciones ejercen un poderosa influencia en sus decisiones.

Cada ser humano tomando una decisión lo hace dentro del contexto de una corporación -- así que es perfectamente razonable ver estas decisiones corporativas como hechas vía el medio de los humanos, de la misma forma que las decisiones humanas son hechas vía las neuronas. De una forma muy concreta y práctica, tiene sentido pensar que las corporaciones tienen mentes propias.

Goerztel agrega que no es del todo descabellado que se presente el escenario de la novela de Charles Stross, Acelerando, en el que corporaciones superinteligentes se convierten en sistemas autoransformantes que se propulsan al espacio para habitar sistemas informáticos siderales en los que se comunican usando un sofisticado sistema de subastas.

Si la aceleración tecnológica prosigue, es posible que las nociones de dinero e intercambio económico como las conocemos se conviertan en obsoletas; esto podría provocar una especie de batalla en la que las corporaciones busquen implementar una "niñera global de inteligencia artificial", esta sería la versión al final de la historia de Big Brother, una burocracia absoluta e infalible. Así que tal vez en un futuro próximo, sea dentro de este escenario de la Singularidad, o simplemente dentro de la naturaleza humana que busca afirmar la empatía, debamos de enfrentarnos contra el poder de las corporaciones.